miércoles, 4 de enero de 2017

Mi versión de lo que ocurrió en la historia un día como hoy 4 de Enero

Compilado por Luis Montes Brito
Un día como hoy 4 de enero de 1643 nace Isaac Newton fundador de la Física Clásica. La revolución científica iniciada en el Renacimiento por Copérnico y continuada en el siglo XVII por Galileo y Kepler tuvo su culminación en la obra del científico británico Isaac Newton (1642-1727), a quien no cabe juzgar sino como uno de los más grandes genios de la historia de la ciencia. Sin olvidar sus importantes aportaciones a las matemáticas, la astronomía y la óptica, lo más brillante de su contribución pertenece al campo de la física, hasta el punto de que física clásica y física newtoniana son hoy expresiones sinónimas. Nació en Woolsthorpe, Lincolnshire, el 25 de diciembre de 1642 calendario juliano/ 4 de enero de 1643 en calendario gregoriano. Murió en Kensington, Londres; el 20 de marzo calendario juliano equivalente al 31 de marzo de 1727 en el calendario gregoriano. Fue un Científico inglés, fundador de la física clásica, que mantendría plena vigencia hasta los tiempos de Einstein, la obra de Newton representa la culminación de la revolución científica iniciada un siglo antes por Copérnico. En sus Principios matemáticos de la filosofía natural (1687) estableció las tres leyes fundamentales del movimiento y dedujo de ellas la cuarta ley o ley de gravitación universal, que explicaba con total exactitud las órbitas de los planetas, logrando así la unificación de la mecánica terrestre y celeste. Su padre, un pequeño terrateniente, acababa de fallecer a comienzos de octubre, tras haber contraído matrimonio en abril del mismo año con Hannah Ayscough, procedente de una familia en otro tiempo acomodada. Cuando el pequeño Isaac acababa de cumplir tres años, su madre contrajo de nuevo matrimonio con el reverendo Barnabas Smith, rector de North Witham, lo que tuvo como consecuencia un hecho que influiría decisivamente en el desarrollo del carácter de Newton: Hannah se trasladó a la casa de su nuevo marido y su hijo quedó en Woolsthorpe, al cuidado de su abuela materna. Del odio que ello le hizo concebir a Newton contra su madre y el reverendo Smith da buena cuenta el hecho de que, en una lista de «pecados» de los que se autoinculpó a los diecinueve años, el número trece fuera el haber deseado incendiarles la casa con ellos dentro. Cuando Newton contaba doce años, su madre, otra vez viuda, regresó a Woolsthorpe, trayendo consigo la sustanciosa herencia que le había legado el segundo marido (y de la que Newton se beneficiaría a la muerte de ella en 1679), además de tres hermanastros para Isaac, dos niñas y un niño. Un año más tarde el joven Newton fue inscrito en la King's School de la cercana población de Grantham. Hay testimonios de que, en los años que allí pasó alojado en la casa del farmacéutico, se desarrolló su poco usual habilidad mecánica, que ejercitó en la construcción de diversos mecanismos (el más citado es un reloj de agua) y juguetes (las famosas cometas, a cuya cola ataba linternas que por las noches asustaban a sus convecinos). También se produjo un importante cambio en su carácter: su inicial indiferencia por los estudios, surgida probablemente de la timidez y el retraimiento, se trocó en un feroz espíritu competitivo que le llevó a ser el primero de la clase, a raíz de una pelea con un compañero de la que salió vencedor. Newton fue un muchacho «sobrio, silencioso, meditativo», que prefirió construir utensilios para que las niñas jugaran con sus muñecas a compartir las diversiones de los demás muchachos, según el testimonio de una de sus compañeras femeninas infantiles, la cual, cuando ya era una anciana, se atribuyó una relación sentimental adolescente con Newton, la única que se le conoce con una mujer. Cumplidos los dieciséis años, su madre lo hizo regresar a casa para que empezara a ocuparse de los asuntos de la heredad. Sin embargo, Newton no se mostró en absoluto interesado por asumir sus responsabilidades como terrateniente; su madre, aconsejada por el maestro de Newton y por su propio hermano, accedió a que regresara a la escuela para preparar su ingreso en la universidad. En la Universidad de Cambridge Newton no destacó especialmente, pero asimiló los conocimientos y principios científicos y filosóficos de mediados del siglo XVII, con las innovaciones introducidas por Galileo Galilei, Johannes Kepler, Francis Bacon, René Descartes y otros. Tras su graduación en 1665, Isaac Newton se orientó hacia la investigación en física y matemáticas, con tal acierto que a los 29 años ya había formulado teorías que señalarían el camino de la ciencia moderna hasta el siglo XX; por entonces había ya obtenido una cátedra en su universidad (1669). Protagonista fundamental de la «Revolución científica» de los siglos XVI y XVII y padre de la mecánica clásica, Newton siempre fue remiso a dar publicidad a sus descubrimientos, razón por la que muchos de ellos se conocieron con años de retraso. Newton coincidió con Leibniz en el descubrimiento del cálculo integral, que contribuiría a una profunda renovación de las matemáticas; también formuló el teorema del binomio (binomio de Newton). Las aportaciones esenciales de Isaac Newton se produjeron en el terreno de la física. Sus primeras investigaciones giraron en torno a la óptica: explicando la composición de la luz blanca como mezcla de los colores del arco iris, formuló una teoría sobre la naturaleza corpuscular de la luz y diseñó en 1668 el primer telescopio de reflector, del tipo de los que se usan actualmente en la mayoría de los observatorios astronómicos; más tarde recogió su visión de esta materia en la obra Óptica (1703). También trabajó en otras áreas, como la termodinámica y la acústica. La mecánica newtoniana. Pero su lugar en la historia de la ciencia se lo debe sobre todo a su refundación de la mecánica. En su obra más importante, Principios matemáticos de la filosofía natural (1687), formuló rigurosamente las tres leyes fundamentales del movimiento, hoy llamadas Leyes de Newton: la primera ley o ley de la inercia, según la cual todo cuerpo permanece en reposo o en movimiento rectilíneo uniforme si no actúa sobre él ninguna fuerza; la segunda o principio fundamental de la dinámica, según el cual la aceleración que experimenta un cuerpo es igual a la fuerza ejercida sobre él dividida por su masa; y la tercera o ley de acción y reacción, que explica que por cada fuerza o acción ejercida sobre un cuerpo existe una reacción igual de sentido contrario. De estas tres leyes dedujo una cuarta, que es la más conocida: la ley de la gravedad, que según la leyenda le fue sugerida por la observación de la caída de una manzana del árbol. Descubrió que la fuerza de atracción entre la Tierra y la Luna era directamente proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa, calculándose dicha fuerza mediante el producto de ese cociente por una constante G; al extender ese principio general a todos los cuerpos del Universo lo convirtió en la ley de gravitación universal. La mayor parte de estas ideas circulaban ya en el ambiente científico de la época; pero Newton les dio el carácter sistemático de una teoría general, capaz de sustentar la concepción científica del Universo durante más de dos siglos. Si todavía en nuestros días resulta admirable la elegancia y sencillez de la mecánica newtoniana, puede imaginarse el deslumbramiento que produjo en sus contemporáneos aquella clarificación de un vasto conjunto de fenómenos; así lo expresó un compatriota suyo, el poeta Alexander Pope: "La Naturaleza y sus leyes yacían ocultas en la noche, pero dijo Dios: ¡Hágase la luz!, y nació Isaac Newton". Hasta que terminó su trabajo científico propiamente dicho (hacia 1693), Newton se dedicó a aplicar sus principios generales a la resolución de problemas concretos, como la predicción de la posición exacta de los cuerpos celestes, convirtiéndose en el mayor astrónomo del siglo. Sobre todos estos temas mantuvo agrios debates con otros científicos (como Edmund Halley, Robert Hooke, John Flamsteed o el citado Leibniz), en los que encajó mal las críticas y se mostró extremadamente celoso de sus posiciones. Como profesor de Cambridge, Newton se enfrentó a los abusos de Jacobo II contra la universidad, lo cual le llevó a aceptar un escaño en el Parlamento surgido de la «Gloriosa Revolución» (1689-90). En 1696 el régimen le nombró director de la Casa de la Moneda, buscando en él un administrador inteligente y honrado para poner coto a las falsificaciones. Volvería a representar a su universidad en el Parlamento en 1701. En 1703 fue nombrado presidente de la Royal Society de Londres. Y en 1705 culminó la ascensión de su prestigio al ser nombrado caballero (Sir).
Un día como hoy 4 de Enero de 1717 Países Bajos, Inglaterra y Francia firman la Triple Alianza. La Triple Alianza, pactada mediante la firma del tratado de La Haya de 1717, firmado un día como hoy 4 de enero de 1717 en La Haya, fue la unión de las Provincias Unidas de los Países Bajos, Francia y Gran Bretaña, en un intento por obligar a España a cumplir las disposiciones del tratado de Utrecht de 1713, desbarantando con ello los planes imperialistas del hombre fuerte de la corona española Giulio Alberoni (1664-1752), nacido en Italia quien en el año 1714 viajó a España, ejerciendo como representante del duque de Parma con el fin de llegar a un acuerdo en el matrimonio de Isabel de Farnesio con Felipe V conocido como «el Animoso». Felipe V fue Rey de España desde el 16 de noviembre de 1700 hasta su muerte en 1746, con una breve interrupción (comprendida entre el 16 de enero y el 5 de septiembre de 1724) por causa de la abdicación en su hijo Luis I, prematuramente fallecido el 31 de agosto de 1724. Gracias a la influencia de la nueva reina de España, Giulio Alberoni consiguió el cargo de primer ministro, así como la elevación al cardenalato y al obispado de Málaga (1717). Intentó recuperar los territorios italianos que hasta el Tratado de Utrecht (1713) habían pertenecido a la Monarquía Hispana. Originó la conformación de la Triple Alianza firmado un día como hoy 4 de enero de 1717. Giulio Alberoni cayó el 5 de diciembre de 1719. Regresó a Italia y Clemente XI, ante las acusaciones de Felipe V, le incoó un proceso que poco después sería sobreseído por Inocencio XIII. En 1724 renunció al obispado de Málaga a cambio de una cuantiosa pensión. Julio Alberoni falleció el 26 de junio de 1752 en la ciudad italiana de Piacenza.
Un día como hoy 4 de Enero de 1947 en Alemania aparece el semanario político Der Spiegel. Con información de DW. Haciendo honor a lo que significa su nombre, "espejo", el semanario Der Spiegel viene ofreciendo desde su primera publicación un reflejo de la sociedad alemana, minucioso en sus detalles y muchas reveces nada halagüeño para los protagonistas de la política nacional. Su fundador y editor general, Rudolf Augstein, tenía sólo 23 años de edad cuando obtuvo la licencia de parte de las autoridades de ocupación británicas. Un día como hoy 4 de enero de 1947 salió a circulación el primer ejemplar de la revista, concebida desde un comienzo como punta de lanza de la democracia. Influencia política. Referencia obligada para los políticos de cualquier segmento del abanico ideológico y fuente de información amplia y fidedigna para el ciudadano interesado en la actualidad, el semanario ha marcado profunda huella en Alemania. Fue, de hecho, el primero en consagrar el periodismo investigativo en dicho país y tiene a su haber el mérito de haber destapado varios escándalos que sacudieron en su día a la opinión pública nacional. Su gran influencia ha hecho temblar a muchos poderosos del país. Y también el Spiegel se convirtió en protagonista involuntario de un bullado caso, que quedó registrado para siempre en los anales de la prensa alemana. En 1962, un artículo sobre el concepto defensivo a la OTAN planteó la conclusión de que el ejército alemán estaba sólo parcialmente en condiciones de garantizar la defensa del país ante un eventual ataque soviético. El gobierno lo consideró "traición a la patria", las oficinas de redacción fueron allanadas y los autores del texto, al igual de Augstein, fueron detenidos. Tres meses permaneció el editor en la cárcel, hasta que las investigaciones determinaron que las acusaciones carecían de fundamento. Tal fue la indignación que el episodio ocasionó en la opinión pública que el entonces ministro de Defensa, Franz Josef Strauß, perdió el puesto. Marcando pautas. Más allá del ámbito político propiamente tal, el semanario también marca pautas en Alemania en otros terrenos. Por ejemplo, su lista de los libros más vendidos sirve siempre para avalar el éxito de alguna publicación. También son muchos los que se remiten a esta revista para disipar sus dudas en cuanto al uso correcto del idioma, en vista de las inseguridades provocadas por la reforma ortográfica. Der Spiegel ha perdido algo del tono cáustico de antaño y se ha ido adaptando a los nuevos tiempos, también en lo tocante a los soportes que emplea. Desde hace más de una década está presente con gran éxito en internet. Si bien le han salido al paso competidores, como el semanario Focus, goza de buena salud como empresa periodística, cuya propiedad está en un 50,5% en manos de sus empleados. La tirada se mantiene por sobre el millón de ejemplares, con un volumen de ventas de 322 millones de euros el año pasado. Y, aunque los políticos ya no tiemblen con tanta frecuencia ante su aparición como en tiempos de Augstein, sigue gozando de un prestigio que promete asegurar su supervivencia por muchos años más.
Un día como hoy 4 de Enero de 2010 el Burj Dubai, el cuerpo arquitectónico más alto del mundo con 828 m, es oficialmente inaugurado. Con información de Hola. Sólo unas semanas antes se comentaban las dificultades por las que atravesaba la economía de Dubai, una ciudad estado perteneciente a los Emiratos Árabes Unidos que año tras año ha venido acumulando una deuda de la que le ha tenido que rescatar su vecino Abu Dhabi. Pero un día como hoy 4 de enero de 2010 en Dubai sólo se respiraba aire de fiesta, de orgullo y sobretodo de grandeza. Y no es para menos, ya que el emirato inauguró el mayor edificio construido por el hombre, el Burj Dubai: un coloso de 828 metros de altura que ha tardado en terminarse cerca de siete años. Para la construcción del enorme edificio, los propietarios han contado con la participación de más de 12.000 obreros, que han trabajado en ocasiones a unas alturas dignas de héroes. Semanas antes, Dubai saltó también a la palestra informativa por la paralización de dos grandes obras que han traído consigo bastante polémica: el complejo de islas privadas ‘The World’ y la urbanización de lujo en forma de palmera ‘The Palm’. En cierto modo, esta nueva torre pretende convertirse en el símbolo de la recuperación económica dubaití. Recuperación o no, la Burj Dubai se ha convertido ya en un éxito, pues todas las lujosas viviendas que se habían puesto a la venta ya estaban vendidas antes de la inauguración del gigante. La torre la inauguró el primer ministro de Dubai, el jeque Mohamed Bin Rashid al Maktum, quien anunció que el nombre de la torre será ‘Torre Jalifa’ en honor del presidente de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Jalifa Bin Sayed Al Nahyan. Las críticas al edificio han venido por diferentes sitios y no exentas de razón. Varias asociaciones de derechos humanos han estado protestando por las condiciones de trabajo que han tenido los obreros de la torre. También son numerosas las asociaciones ecologistas que han protestado por la cantidad de residuos que el edificio generará. Hasta la fecha, la torre más alta del mundo se encontraba en Taiwan, el Taipei 1001, con más de 500 metros. El Burj Dubai, casi dobla esta altura. Dubai y los Emiratos Árabes Unidos siguen de esta manera con su particular forma de gastar los petrodólares, pero ¿qué pasará cuando acaben con las reservas de petróleo y principal fuente de ingresos del país? Quizás sea esta la razón por la que, desde hace algunos años, estos países vienen construyendo enormes obras, gigantes museos y singulares edificios. Foster, Neuvelle, Ghery o hasta Zaha Hadid son algunos de los arquitectos que están levantando estos nuevos edificios. En un mundo creado completamente artificial a costa del oro negro, deben tener algo más para que cuando este se acabe no caigan en el olvido. Para la inauguración del Burj Dubai, ceremonia que contó con más de 6.000 invitados, se necesitaron cerca de 1.000 agentes de seguridad.
Un día como hoy 4 de Enero de 2011 en Ben Arous (Túnez), muere Mohamed Bouazizi quien se quemara a lo bonzo dando comienzo a la revolución tunecina. Los agentes de policía de la localidad tunecina de Sidi Bouzid probablemente no habrían confiscado el puesto de frutas y verduras del joven Mohamed Bouazizi si hubiesen intuido las consecuencias de ese pequeño acto. Sin embargo, la policía le requisó el puesto porque no pagaba licencia (o, más propiamente, la pequeña mordida que exigían los agentes). Cuando, ingenuamente, fue a reclamar a las autoridades, fue humillado y abofeteado por una inspectora municipal. Y fue entonces cuando decidió rociarse con gasolina y quemarse a lo bonzo delante del ayuntamiento. Su gesto de rabia e impotencia ante un futuro sin perspectivas provocó una ola de simpatía entre sus vecinos, que se manifestaron en solidaridad con él y para denunciar a las autoridades. Pero la manifestación fue reprimida por la policía, y como reacción a esa violencia, las protestas se extendieron, también con violencia, como un reguero de pólvora, por varias localidades vecinas, y llegaron hasta la capital, Túnez. Fue el inicio de la “revolución de los jazmines” que acabó el 14 de enero de 2011, con la huida del dictador del presidente de Túnez durante 23 años, Zine Abidine Ben Ali conocido en el mundo como Ben Ali. Siendo este el inicio de las llamadas “primaveras árabes” que el mundo observó atónito. Tras semanas de protestas, el dictador Ben Ali huyó del país. Mohamed Bouazizi un joven de 26 años, que se inmoló en un gesto desesperado ante el Ayuntamiento de su pueblo, tenía un diploma universitario en Informática, pero estaba en paro, como el 14% de la población tunecina y la mitad de los jóvenes de los países árabes, según un estudio del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas y la Liga Árabe. Su puesto ambulante era la única fuente de ingresos con la que podía ayudar a subsistir a su familia. La rabia, la ira y la frustración de verlo desaparecer ante sus ojos le empujó a un martirio público con un resultado sin precedentes en Túnez. Con información de El País por Juan Miguel Muñoz. Mohamed Bouazizi soñaba con comprarse una camioneta y ampliar el negocio, pero nunca con convertirse en un héroe nacional. Él era, simplemente, un vendedor de fruta. Desde muy pequeño, su vida había sido esa: comprar fruta y verduras y arrastrarlas en un carrito hasta la plaza principal de Sidi Bouzid, una ciudad perdida en el mapa de Túnez. El destino le escogió, sin embargo, y el 17 de diciembre de 2010, desesperado, frustrado, sin horizontes, se echó encima un bidón de gasolina y se prendió fuego. Así empezó todo. Así estalló la revuelta popular que ha derribado la dictadura de Zine el Abidine Ben Ali y ha cambiado de golpe el mapa político de Túnez, en menos de un mes trepidante de movilizaciones y acontecimientos. Y quién sabe si también el porvenir de algún otro país. No ha sido sin costes. Mohamed Bouazizi murió abrasado en el hospital de Sfax, un día como hoy 4 de enero de 2011, su familia todavía no recibió de inmediato una ayuda especial, solo el consuelo de ver que su muerte no había sido en vano. Mohamed vivía en el barrio de Hainur, donde todavía se ven casas de adobe y el asfaltado se difumina poco a poco entre descampados repletos de bolsas de basura. La casa de Mohamed, que perdió a su padre a los tres años, es de una planta, con tres pequeñas habitaciones, baño y cocina. Y en ella viven ocho personas. Con él eran nueve. "Era una persona muy tranquila y sonriente a la que le gustaba ser vendedor. Se dedicaba a ello desde los 10 años para dar de comer a la familia. Estudiaba y trabajaba al mismo tiempo, pero nunca terminó el bachillerato. Aportaba dinero para que su hermana Leila pudiera estudiar en la universidad, en Monastir. Nadie más tiene empleo en la familia. Por la noche compraba la mercancía que vendía al día siguiente. Algunas jornadas ganaba 10 o 15 dinares [ocho euros]. A menudo, menos", relató Samia, hermanastra de 19 años.

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