sábado, 13 de junio de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: LESBIANISMO, DOBLE MINORIA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


Entre la homosexualidad masculina y la femenina existe una diferencia que no radica en la esencia del deseo, sino en cómo la sociedad los recibe. En ambos casos, el amor, la atracción y la necesidad de vínculo se dirigen hacia personas del mismo sexo. Sin embargo, el peso del silencio no cae igual sobre unos que sobre otros.

Los datos lo confirman. Según un estudio presentado por Ociogay.com, el 64,9% de las mujeres homosexuales no ha salido del clóset, frente al 56,4% de los hombres en la misma situación. Solo el 35% de las mujeres lesbianas ha declarado públicamente su orientación sexual, mientras que entre los hombres ese porcentaje asciende al 44,7%, con una edad media de revelación de 24,4 años. La brecha es reveladora: las mujeres callan más, y durante más tiempo.

Detrás de estas cifras opera una lógica machista que, paradójicamente, tolera mejor la "falla" de los hombres que la de las mujeres. La homosexualidad femenina no solo es menos visible: es más penalizada socialmente cuando se hace evidente. Se estima que hasta el 70% de las personas LGBTI+ no son visibles en su entorno laboral, y las mujeres cargan con una proporción mayor de ese silencio.

El entorno cotidiano facilita además la ocultación. La cercanía física y emocional entre mujeres, ya sea en contextos laborales como asistentes, colegas o amigas, permite disimular vínculos afectivos que en un hombre serían inmediatamente leídos como señal de orientación sexual. Lo que en ellas pasa por complicidad o amistad íntima, en ellos levantaría sospechas. El sistema, sin pretenderlo, les ofrece una coartada.

La situación se agrava cuando la mujer está casada y tiene hijos. El temor al estigma social que pueda recaer sobre los menores añade una carga emocional que ralentiza —o impide— cualquier proceso de visibilización. A eso se suma que, en contextos marcados por desigualdades estructurales, muchas mujeres dependen económicamente de su pareja o de su red familiar, lo que convierte la revelación en un riesgo material concreto: perder vivienda, sustento o custodia.

Aunque las mujeres suelen tener mayor libertad cultural para expresar emociones y afecto, esa misma capacidad puede volverse en su contra: internalizan con más profundidad el miedo al rechazo, lo que hace el proceso de aceptación personal y pública más prolongado y más doloroso.

Las consecuencias de visibilizarse van desde el ostracismo social hasta, en los casos más extremos, la necesidad de emigrar para poder vivir libremente. En el espacio público y político, la escasez de referentes es elocuente: los nombres de mujeres lesbianas conocidas y libres en el mundo son contados.

El contraste con otras latitudes es marcado. Jóhanna Sigurðardóttir, primera ministra de Islandia, se convirtió en 2009 en la primera jefa de Gobierno abiertamente homosexual de la historia moderna. En América Latina, ese escenario sigue siendo impensable. La región apenas acumula un puñado de mujeres que hayan llegado a la presidencia, y la sola idea de una mandataria lesbiana enfrenta una doble barrera: la de ser mujer en política y la de ser lesbiana en una sociedad que aún no ha terminado de reconocer ninguna de las dos condiciones como plenamente legítimas.

Salir del clóset siendo mujer y lesbiana en Latinoamérica equivale, hoy, a declararse minoría dos veces. Por eso yo acuñé una frase que se ajusta a esta situación: “Era un país tan machista que las mujeres no podían salir del closet".


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 6 de junio de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: EUTANASIA EN JOVENES

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


Recientemente dos casos de eutanasia en jóvenes conmovieron a Europa y reabrieron el debate sobre el derecho a una muerte digna cuando el sufrimiento es de origen psiquiátrico. 

Milou Verhoof, una joven holandesa de 17 años, y Noelia Castillo Ramos, una española de 25, compartían una historia trágicamente similar: ambas fueron víctimas de agresiones sexuales que detonaron una espiral de trauma, trastorno límite de la personalidad, intentos de suicidio y un sufrimiento que, según los médicos que las evaluaron, se había vuelto insoportable e irreversible.

Milou falleció el 2 de octubre de 2023 en su dormitorio, rodeada de sus padres; Noelia lo hizo el 26 de marzo de 2026 en Sant Pere de Ribes, sola y tal como ella deseaba.

Los dos casos, sin embargo, tuvieron caminos muy distintos hacia la muerte asistida. Milou pudo acceder a la eutanasia con relativa celeridad bajo la legislación neerlandesa, aunque no sin polémica: un grupo de 14 psiquiatras firmó una carta pidiendo que se revisara el procedimiento, cuestionando si su sufrimiento era realmente irremediable.

Noelia, en cambio, vivió dos años de batalla legal tras una primera fecha programada para 2024 que fue suspendida en el último momento. Su padre, respaldado por la organización Abogados Cristianos, recurrió a diversos tribunales, alegando que su hija carecía de capacidad para decidir. Todos los tribunales fallaron a favor de Noelia.

Estos recientes casos de eutanasia asistida en jóvenes han reavivado un intenso debate sobre salud mental, adolescencia y derecho a morir dignamente. No es casualidad que cada vez existan más discusiones sobre eutanasia en adolescentes y adultos jóvenes, ya que esta etapa de la vida suele estar marcada por cambios emocionales profundos y una transición compleja hacia la adultez.

La adolescencia es considerada un período de alta intensidad emocional, donde situaciones aparentemente pequeñas pueden desencadenar crisis severas de tristeza, desesperación o impulsividad. Sin embargo, también se reconoce que muchos de estos episodios tienden a disminuir con la madurez y el desarrollo emocional.


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 30 de mayo de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: LOS PELIGROS DE LA IA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 

En 2023, un video de Will Smith comiendo espaguetis generado por inteligencia artificial recorrió internet. Las imperfecciones eran evidentes: movimientos torpes, texturas irreales, una sensación inequívoca de falsedad digital. Casi tres años después, una nueva versión del mismo actor consumiendo pasta provocó una reacción distinta: escalofríos. La imagen resultaba tan convincente que, sin el contexto de su producción, nadie se atrevería a calificarla de falsa.
Esa evolución en menos de tres años resume uno de los fenómenos tecnológicos más inquietantes de nuestra época. La inteligencia artificial ha transformado radicalmente la producción, el consumo y la distribución de información. 

Hoy existen herramientas capaces de generar texto, imágenes, audio y video con un realismo que habría parecido ciencia ficción hace apenas una década. Esto ha abierto oportunidades reales en educación, entretenimiento y periodismo, pero también ha creado riesgos que la sociedad aún no sabe cómo gestionar.

¿Esto es real o lo generó una IA? La pregunta, que antes era retórica, se ha convertido en un ejercicio necesario y cada vez mas difícil ante cualquier contenido digital.

Uno de los usos más preocupantes es la creación de los llamados "deepfakes". Así se les llama a los videos manipulados en los que una persona aparece diciendo o haciendo algo que nunca ocurrió. Estos contenidos pueden ser extraordinariamente convincentes y resistentes a la detección, lo que los convierte en instrumentos de desinformación de alto impacto.

En contextos políticos, el riesgo es especialmente grave. Un video falsificado puede moldear la opinión pública, destruir reputaciones o interferir en procesos electorales. No se trata de un escenario hipotético: ya existen casos documentados en distintos países.

La amenaza no se limita a la política. Los delincuentes utilizan voces clonadas mediante IA para suplantar la identidad de familiares o figuras de autoridad y solicitar dinero o datos confidenciales. Los correos y mensajes fraudulentos generados con estas herramientas son cada vez más elaborados y difíciles de identificar a simple vista.

Frente a este panorama, existen señales de alerta que todavía resultan útiles. Las imágenes generadas por IA suelen presentar fallos recurrentes: manos con dedos de más, textos ilegibles, simetrías extrañas o fondos con detalles borrosos.

Aunque estos errores se vuelven menos frecuentes con cada nueva generación de modelos, siguen siendo pistas valiosas.

En cuanto a las noticias, verificar la misma información en varios medios reconocidos sigue siendo el hábito más eficaz. Si un contenido aparece únicamente en una fuente de dudosa credibilidad, la probabilidad de que sea falso es alta.

La irrupción de la IA ha llegado más rápido de lo que muchos anticipaban y plantea un desafío cultural tanto como tecnológico. La herramienta que usamos para simplificar tareas cotidianas es la misma que otros emplean para manipular la realidad. El verdadero riesgo no está en la tecnología en sí, sino en la confianza ciega: aceptar sus resultados sin cuestionarlos ni corregirlos.

 


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 2 de mayo de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: Prostitución masculina -2a parte

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


En la entrega anterior exploramos el fenómeno de la prostitución masculina, un mercado discreto, pero con una demanda real y creciente. Su existencia plantea inevitablemente una pregunta: ¿qué lleva a una mujer a buscar los servicios de un profesional del sexo?
Históricamente asociado casi en exclusiva a los hombres, el mercado del sexo remunerado empieza a mostrar una cara diferente. Cada vez más mujeres recurren a trabajadores sexuales masculinos, aunque lo hacen en silencio, lejos del escrutinio social y con un perfil deliberadamente bajo. ¿Por qué?

Los estilos de vida femeninos han experimentado una transformación profunda en las últimas décadas. La incorporación masiva de la mujer al mercado laboral, su mayor independencia económica y una progresiva liberación sexual han reconfigurado sus patrones de comportamiento, acercándolos cada vez más a los que históricamente se asociaban al sexo masculino. 

A ello se suma un entorno cultural que normaliza y amplifica los estímulos sexuales: series, redes sociales, conversaciones cotidianas. Las despedidas de soltera con bailarines exóticos, por ejemplo, se han convertido en algo habitual sin mayor cuestionamiento social.

A pesar de esta apertura, la mujer que busca servicios sexuales remunerados sigue enfrentándose a un juicio social que su contraparte masculina raramente padece. La sexualidad femenina continúa siendo tratada, en muchos entornos, como un tema tabú o moralmente cuestionable, un peso cultural de raíces históricas y religiosas profundas que marca a las mujeres desde el inicio de los tiempos. 

Esta carga simbólica explica, en gran medida, por qué la mayoría de quienes utilizan estos servicios lo hacen con absoluta discreción, sobre todo en Latinoamérica.

Los motivos que llevan a una mujer a contratar un escort son variados y, en muchos casos, perfectamente racionales. La insatisfacción dentro del matrimonio o una relación deteriorada empuja a algunas a buscar fuera lo que no encuentran en casa. 

Para mujeres con una vida pública activa o en entornos conservadores, este tipo de servicio ofrece confidencialidad y una experiencia libre de compromisos emocionales, resultando paradójicamente menos complicado que involucrarse con un hombre casado, situación en la que la mujer muchas veces queda en una posición de vulnerabilidad.

 

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 11 de abril de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: Prostitución masculina -1a parte

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 


Cuando se habla de prostitución, se suele dibujar una figura femenina. Sin embargo, la prostitución masculina existe, tiene raíces históricas profundas y, en los últimos años, gana visibilidad impulsada por transformaciones culturales, mayor liberalidad en la expresión de la sexualidad femenina y el auge de plataformas digitales. 

La prostitución masculina no es un invento moderno. En civilizaciones como la griega y la romana ya existían hombres que ofrecían servicios sexuales tanto a mujeres como a otros hombres. Lo que sí es relativamente nuevo es la disposición social para debatir abiertamente. Durante siglos, las normas de género construyeron una masculinidad que no podía admitir vulnerabilidad.

Las motivaciones que llevan a un hombre a ejercer la prostitución no difieren sustancialmente de las que impulsan a las mujeres: la necesidad económica ocupa el primer lugar, más aún en lugares donde escasean las oportunidades laborales. 

En países desarrollados, donde la prostitución puede estar regulada o incluso reconocida como actividad profesional, el ejercicio a tiempo completo resulta más viable. En naciones en vías de desarrollo, en cambio, suele tratarse de una actividad paralela, ejercida fuera del horario laboral formal, rodeada de discreción y, con frecuencia, de vergüenza. En El Salvador, como en la mayoría de los casos de Latinoamérica, no es una profesión de la que uno se sienta orgulloso

El atractivo físico de un escort -como generalmente se hacen llamar- es un factor relevante, aunque no absoluto. Unos, por ejemplo, se publicitan por el tamaño de su miembro, incluso detallando los centímetros exactos. Estos, en algunos casos, también se ganan la vida como strippers en despedidas de solteras.

Pero más allá de la apariencia, lo que las clientas también suelen valorar es la capacidad del hombre para hacerlas sentir deseadas, valiosas y atendidas en su totalidad: emocional, sensorial y sexualmente.

Ahí radica una diferencia fundamental con la demanda masculina tradicional, orientada con mayor frecuencia al acto sexual sin mayor preámbulo. Respecto a la edad, predominan los hombres jóvenes, tanto por las exigencias físicas del oficio como por patrones culturales de atracción. El cuidado personal, la higiene y la delicadeza en el trato son atributos igualmente valorados por las clientas.

Uno de los cambios más significativos en este panorama es el incremento de la demanda femenina. Durante décadas, la sociedad tendió a presentar la sexualidad como un impulso predominantemente masculino, minimizando o negando el deseo femenino.

Se sabe que el pico de deseo sexual en los hombres se alcanza alrededor de los 18 años y declina progresivamente, mientras que en las mujeres este apogeo suele producirse entre los 40 y los 50 años, en torno a la perimenopausia. Sin embargo, las razones por las que una mujer recurre a un escort para saciar sus deseos sexuales dan para un artículo aparte, que llegará pronto. 

Si bien la prostitución en general carga con un estigma social considerable, los hombres que la ejercen enfrentan un reproche particular. Las normas culturales sobre masculinidad generan una condena adicional: términos peyorativos que los acusan de ser "mantenidos" o de transgredir los roles de género esperados.

Este estigma lleva a la mayoría a mantener su actividad en el más estricto secreto, lo que dificulta tener datos específicos, sobre todo en Latinoamérica. En Europa, en cambio, los escorts están dispuestos a contar más sobre su profesión y confiesan que se puede ganar muy buen dinero. Hay muchos que solo aceptan ser acompañantes de una mujer mientras que otros solo lo hacen con gais.

Las plataformas digitales han transformado la manera en que opera esta industria. Las redes sociales y las aplicaciones de citas, ampliamente utilizadas por el público joven, han facilitado contactos que en otro contexto requerían intermediarios o espacios físicos de encuentro. Sin embargo, la prostitución masculina parece recurrir con mayor frecuencia a canales más discretos: avisos clasificados en línea, páginas especializadas y el contacto directo a través de redes de conocidos. Por supuesto, también hay agencias que reclutan escorts y que facilitan un encuentro íntimo.

Esta digitalización también ha traído consigo fenómenos colaterales. La figura del estafador que simula ser un hombre atractivo, solvente y disponible emocionalmente para extraer dinero a mujeres vulnerables es, según las expertas, un ejemplo extremo de cómo se explotan las mismas necesidades afectivas y sexuales que alimentan la demanda legítima.

El modelo del llamado Sugar Daddy —hombre mayor y adinerado que mantiene económicamente a una pareja joven— tiene su correlato femenino en crecimiento: la Sugar Mommy. Esta figura emerge hoy con mayor naturalidad en una sociedad que, de a poco, reconoce que las mujeres también pueden desear, proveer y establecer relaciones de intercambio en términos que antes se reservaban exclusivamente a los hombres.

Lo que este fenómeno evidencia, en último término, es que la sexualidad humana es más compleja, más diversa y más igualitaria de lo que los prejuicios históricos han querido admitir. Visibilizar la prostitución masculina no implica promoverla, sino entenderla como parte de una realidad social que merece su análisis.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 28 de marzo de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: CESAR CHAVEZ Y UNA SOCIEDAD COMPLACIENTE

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 


Una investigación publicada por The New York Times ha conmocionado al mundo al revelar que César Chávez, cofundador del United Farm Workers (UFW) y figura icónica de la lucha por los derechos de los trabajadores agrícolas latinos, manipuló y abusó sexualmente de niñas y mujeres cercanas al movimiento que lideró desde los años sesenta hasta su muerte en 1993.

Entre las voces que han salido a la luz está la de Dolores Huerta, histórica cofundadora del UFW, quien a sus 96 años reconoció recientemente en un comunicado público haber guardado silencio durante décadas para no comprometer la lucha sindical. 

Sus palabras resultan demoledoras: afirmó haber sido manipulada y presionada para mantener relaciones sexuales con Chávez, sintiéndose incapaz de negarse ante quien era a la vez su jefe, su líder y alguien a quien admiraba profundamente. Huerta también reveló haber gestionado en secreto que sus hijos, fruto de esas relaciones, fueran criados por otras familias.

Su testimonio ha sido recibido con escepticismo por algunos sectores, que la cuestionan por haber esperado tanto tiempo y por acusar a alguien que ya no puede defenderse. Sin embargo, el caso de Huerta ilustra un patrón bien documentado: el silencio impuesto por la lealtad al movimiento y el miedo a destruir lo que se había construido colectivamente.

Lo que esta historia pone de manifiesto no es únicamente la conducta de un individuo, sino los mecanismos que la hicieron posible. 

Chávez, al que denominaban el Martin Luther King de los hispanos, encarnaba para su comunidad una figura casi intocable: el hombre que se enfrentaba al patrón anglosajón, que daba voz a los sin voz. Esa autoridad moral y política funcionó como un escudo que inhibió cualquier cuestionamiento.

Durante décadas, la sociedad optó por no ver. Los abusos no requerían de ninguna estructura criminal sofisticada. Solo necesitaban víctimas, silencio y la complicidad pasiva de un entorno que prefería no preguntarse de dónde venían ciertos niños ni en qué condiciones habían sido concebidos.

Surgen preguntas que resultan difíciles de eludir. ¿Cómo es posible que durante décadas nadie en el entorno inmediato de Chávez cuestionara el origen de ciertos embarazos, la identidad de los padres o las circunstancias en que esos niños llegaron al mundo? ¿Cómo pudieron los familiares de las víctimas —sobre todo los menores de edad— no advertir cambios en su comportamiento, en su estado emocional, en su relación con el líder?

Analistas y activistas advierten que sería un error reducir este caso a una anomalía individual. El comportamiento denunciado a Chávez responde a un patrón histórico de abuso de poder amparado por estructuras culturales machistas, en las que el agresor —líder, jefe, figura de autoridad— encontraba en su posición una garantía de impunidad.

El machismo no emerge de la nada. Se alimenta de una tradición milenaria que ha colocado a la mujer en una posición de inferioridad moral y social, desde los relatos bíblicos, donde Eva carga con la culpa de la caída de la humanidad, hasta las estructuras contemporáneas que siguen condicionando a las mujeres a buscar aprobación en lugar de ejercer su autoridad. 

Esa narrativa histórica de subordinación es la que, en última instancia, hace posible que el abuso sea tolerado, minimizado y silenciado.

A diferencia de escándalos como el de Jeffrey Epstein, en el que el abuso respondía a una red organizada de tráfico sexual con fines económicos y de poder político, el caso de Chávez retrata algo más común y por ello más difícil de erradicar: el abuso sistemático ejercido desde una posición de liderazgo carismático, normalizado durante décadas por quienes lo presenciaban y callaban.

Más de treinta años después de la muerte de Chávez, las revelaciones llegan en un contexto social distinto, en el que los abusos de poder han comenzado a ser denunciados con mayor frecuencia y visibilidad. 

Sin embargo, la reacción no es uniforme. Aún hay quienes califican las acusaciones de calumnia o defienden la memoria del líder a toda costa, incapaces de aceptar que una misma persona puede haber contribuido al bien colectivo y, al mismo tiempo, haber causado un daño profundo e injustificable.

 


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 14 de marzo de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: LA SUERTE, EXISTE?

La suerte es una de esas fuerzas invisibles que todos reconocemos, aunque pocos pueden definir con precisión. Algunos la imaginan como una energía casi mágica. No faltan quienes la descartan por completo, convencidos de que solo el esfuerzo personal explica los resultados de la vida. Sin embargo, lo cierto es que la suerte, o al menos el azar, tiene un papel más profundo del que solemos admitir.

Tener suerte no es tan simple como ganar la lotería: incluso para obtener ese “golpe de fortuna” hay que comprar el boleto. Del mismo modo, para aprovechar las oportunidades que aparecen, por más casuales que parezcan, es necesario estar atentos, preparados y con disposición a actuar. De allí la conocida frase: “a la suerte hay que ayudarla”.

Los ejemplos históricos lo ilustran: cuando la manzana cayó sobre Newton, él ya estaba reflexionando sobre la gravedad; cuando Arquímedes entró en su bañera, llevaba tiempo buscando una forma de calcular el volumen de agua desplazada por un cuerpo. El azar fue solo la chispa final de procesos largos de observación, pensamiento y disciplina.

La suerte, por tanto, necesita compañía: iniciativa, constancia, capacidad de tolerar la frustración y esfuerzo sostenido. Muchas veces confundimos la suerte con lo que simplemente es resultado de la perseverancia. Cuando alguien insiste, se sobrepone a las críticas y no se rinde ante los tropiezos, los demás llaman “buena suerte” a lo que, en realidad, es capacidad de aprovechar lo que se presenta. Como decía el productor cinematográfico Samuel Goldwyn: “La suerte es la capacidad de aprovechar las oportunidades que se presentan”.

Se suele decir que hay personas “con demasiada suerte” y otras marcadas por lo contrario. En realidad, factores como la inteligencia emocional y la tolerancia a la frustración influyen en cómo cada uno enfrenta las circunstancias. Hay quienes caen y se levantan más fuertes, y hay quienes se rinden en el primer tropiezo.

La buena suerte también requiere humildad: la capacidad de detectar oportunidades en detalles pequeños o en personas que podrían impulsarnos, pero que a veces despreciamos por considerarlas insignificantes.

También existen mitos y supersticiones alrededor de la suerte, cosas que atraen la buena fortuna o simplemente evitan lo malo. No hace daño caer en ellos de vez en cuando —muchos evitamos pasar bajo una escalera o cruzamos los dedos sin pensarlo—, pero no conviene dejar que esas creencias nos determinen ni confiar en una “estrella” que nos resuelva la vida. Al final, la existencia está hecha de lucha, esfuerzo, ensayo y error.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.