domingo, 20 de abril de 2014

Estudiantes negros e hispanos tienen menos oportunidades en sistema educativo EEUU

Tomado de El País
Obama rinde hoy homenaje al movimiento de derechos civiles que mejoró hace medio siglo las oportunidades para las minorías del país.
Educación de peor calidad y más abandono entre negros e hispanos

La ONU denuncia que la discriminación racial se da de forma constante en todas las esferas de la sociedad de EE UU


El fracaso escolar lastra el progreso socioeconómico de las minorías


Por Joan Faus

“Definitivamente sigue siendo un factor esencial”. Ayana, una joven negra de 18 años que estudia Ciencias Políticas en la Universidad de Howard en Washington DC, nació 41 años después de la sentencia del Tribunal Supremo que prohibió la segregación racial en el ámbito educativo en Estados Unidos. Pero en pleno 2014, cuando se cumple el 60 aniversario de ese fallo y el 50 de la aprobación de la Ley de Derechos Civiles, deplora que aún son bien patentes en la educación los efectos de la discriminación por color de piel. Y no solo allí. En marzo el Comité de Derechos Humanos de la ONU denunció que, pese a los progresos alcanzados, "en la práctica" la discriminación se da hoy en día de forma constante en todas las esferas de la sociedad estadounidense.
Medio siglo después del fin de la vergonzosa segregación, el racismo es mucho más residual en EE UU, y han aumentado las oportunidades y el acceso de afroamericanos a cargos de responsabilidad -basta recordar la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca-, pero las desigualdades socioeconómicas entre blancos y negros se han disparado, lo que ha enquistado una discriminación más sutil pero aún muy determinante.
La educación, como etapa inicial en la vida, es sin duda el eslabón más definitorio. Las estadísticas revelan que, pese a que se ha expandido el acceso a la formación, los estudiantes negros y latinos siguen en desventaja respecto a los blancos en los factores que determinan su desarrollo educativo. Y, por ende, condicionan enormemente sus oportunidades de progreso a lo largo de la vida: es más probable que reciban una enseñanza de peor calidad, sean más castigados y abandonen sus estudios. Y por ello, gozan de menos opciones que los blancos de acceder a la universidad y aún menos a las de mayor prestigio.
Ayana, de hecho, dice haber notado sobre todo el peso racial en los procesos de aplicación a universidades. En las colmadas mayoritariamente por estudiantes blancos, como Georgetown o Maryland, no fue aceptada, mientras sí lo fue en Howard, el templo educativo afroamericano por excelencia en EE UU. La joven lo achaca a las cuotas por raza que fijan las instituciones más prestigiosas y lamenta que el proceso no se base únicamente en la cualificación académica. "Lo hace mucho más difícil", se queja a las puertas de su facultad.
Las cifras le dan la razón. Según un informe de 2013, solo un 7% de los estudiantes de primer año en las mejores 468 universidades de EE UU eran negros en comparación con el 75% de blancos. En consecuencia, la proporción de alumnos pertenecientes a minorías es mucho mayor en las universidades de menos reputación. "Más negros e hispanos están yendo a la universidad pero a una ratio más baja que los blancos y con grandes diferencias en el tipo de instituciones", apunta por teléfono Joseph Yeado, analista de Education Trust, una organización en defensa de la igualdad educativa.
Así, mientras en 1975 la probabilidad de que un ciudadano de color fuese licenciado universitario era del 11%, en 2013 fue del 20%; mientras la de los latinos ha pasado del 9% al 16%, según datos de esta organización con sede en Washington. Pero, a su vez, la de los blancos también ha aumentado en ese periodo -del 24% al 40%-, lo que mantiene la amplia brecha.
Fuera del ámbito universitario, Ayana niega, sin embargo, que la raza influyera en su educación escolar aunque admite que depende mucho del entorno económico. Algo en lo que coincide Philip, un estudiante de tercer año de Economía en Howard, que critica que "se tienda a hacer un prototipo uniforme" de los afroamericanos.
Los expertos comparten esa tesis pero avisan de que, pese a que las disparidades socioeconómicas afectan profundamente, el papel de las escuelas y la planificación gubernamental también resultan primordiales. "Hay factores no escolares, como que es más probable que los estudiantes de color crezcan en un ambiente de pobreza y tengan menos acceso a sanidad y a una buena alimentación, así como apoyo familiar. Pero las escuelas pueden hacer mucho, pues el sistema empeora las diferencias", sostiene Natasha Ushomirsky, también de Education Trust.
En este sentido, critica que los niños negros e hispanos tiendan a tener profesores nuevos y poco especializados, lo que lastra su aprendizaje. Por ejemplo, una cuarta parte de las escuelas de 14 a 18 años con mayor porcentaje de alumnos de minorías no ofrecen clases avanzadas de matemáticas, según un estudio del Departamento de Educación. Pero, paradójicamente, en algunos colegios los niños de bajos recursos obtienen mejores notas que los más acaudalados por la misma asignatura, lo que es un "gran problema" porque significa que se les exige mucho menos. Y eso no ayuda en nada a acortar la brecha. De hecho, Obama recordó en febrero, en la presentación de un plan para mejorar la capacidad académica de los afroamericanos, que el 86% de los niños negros de 10 años y el 82% de los hispanos leen por debajo del nivel adecuado para su edad, en comparación con el 58% de los blancos.
A la baja preparación académica se le une el hecho de que los estudiantes negros suelan ser castigados con mayor severidad. Según Educación, pese a que los alumnos negros tienen un peso del 16% en las escuelas públicas, suponen el 27% de los remitidos a las autoridades policiales y el 31% de los detenidos en los centros. Unos expedientes policiales que luego merman sus oportunidades laborales. Y en este círculo perverso, todo ello conduce a un mayor abandono escolar. "¿Por qué los estudiantes latinos abandonan la escuela cuatro veces más que los blancos, y los negros dos veces más?", preguntó Yuji Iwasawa, uno de los miembros del Comité de la ONU en las recientes sesiones. A lo que la delegación estadounidense replicó destacando los "esfuerzos" para combatir la disparidad y la mejora -muy ligera- en las cifras, y abogando porque los alumnos no sean enviados a sus casas por faltas menores.
En el ámbito universitario, la brecha de abandono es aún más acentuada para los negros. En las carreras de cuatro años, se estima que es del 37% en blancos, 48% en hispanos y 60% en negros. Además, cuanto más bajo es el nivel del centro, mayor es el abandono. El experto Yeado lo atribuye a dos factores interrelacionados: el menor bagaje académico con el que suelen empezar la universidades y sus aprietos económicos. Los alumnos de bajos recursos tienden a tener que tomar clases de refuerzo, que les suponen un coste extra y que, por tanto, hace que tengan menos dinero -procedente en parte de las ayudas públicas que reciben- para pagar el resto de asignaturas regulares. En paralelo, esto provoca que avancen más lentamente durante la carrera, por lo que se pueden desmotivar y optar a la postre por abandonar.
"Los estudiantes de bajos ingresos y de color sufren una combinación de factores que desatan la tormenta perfecta", lamenta. Por ello, insta a la Administración a aumentar la dotación de ayudas y a los alumnos que necesitan más dinero a optar únicamente a préstamos del Gobierno porque ofrecen mejores condiciones que los de los bancos, y se ha demostrado que cuantos más préstamos piden para poder pagar las asignaturas menos posibilidades tienen de completar la carrera. En resumen, la clave, insisten los expertos, consiste en poner el foco en las barreras que enquistan la disparidad racial, pero medio siglo después del fin de la segregación el avance es desesperadamente lento. 

El uso de la Cebolla más allá de la cocina

Tomado de Entremujeres.com

Cebollas para todo: los usos más increíbles que no conocías

Son un ingrediente básico en muchas recetas de cocina. Pero, aunque no lo creas, también pueden usar para muchas otras cosas en el hogar. Desde pulir metales hasta quitar la helada del parabrisas del auto. Mirá todo lo que podés hacer con las cebollas. 

Repeler insectos. Cortar una cebolla y frotarla sobre tu piel o tu ropa funciona como un insecticida no tóxico y natural. Solo hay que continuar por el resto del día tolerando el fuerte olor. Para quien se anime, podría funcionar. La misma idea se puede usar para evitar que las hormigas entren en la cocina. Colocar un plato con rodajas de cebolla en el piso por las noches y las hormigas no volverán más. También evita que animales, como los gatos, no entren en tu patio o jardín. Solo tenés que rallar cebolla y colocarla en el parque y el olor hará su trabajo. 

* Curar el dolor de garganta. Un té saborizado con cebolla puede ser muy bueno para aliviar el malestar del enrojecimiento en esa zona. Para hacerlo, hervir una taza de agua con algunos gajos de cebolla, colarlo y beber caliente. 

* Pulir metales. Machacar una cebolla cruda y combinarlo con un poco de agua para hacer una pasta. Con un paño húmedo, frotar la mezcla sobre superficies metálicas, como la grifería y accesorios hasta que estén brillantes y limpios. También sirve para quitar el óxido de cuchillos y otros elementos de metal. Solo con frotar las superficies con cebolla cruda será suficiente. 

* Calmar las picaduras de insectos. Para apaciguar el malestar que puede generar la picadura de insectos como las abejas o las hormigas, se recomienda frotar cebolla cruda sobre el área y el dolor se calmará. 

* Absorber olores. Con las cebollas se pueden observar algunos olores molestos que suele haber en la cocina. Por ejemplo el olor a grasa de las rejillas del horno, ese olor que no se termina de ir ni con el mejor limpiador. Para esto frotar las rejillas con cebolla y calentar el horno por unos minutos. Además, se puede utilizar para cuando se derrama agua de la cocción del arroz sobre los anafes de la cocina. Colocando una cebolla al lado de fuego, se repelerá el olor. También sirve para el olor a pintura nueva: poner trozos de cebolla en un bowl con agua en la habitación recién pintada y el aroma será más leve.

* Prevenir que se congele el parabrisas del auto. Frotar una cebolla cruda contra el vidrio por las noches y la escarcha no se formará. 

* Reducir el dolor de una quemadura. Si te quemas levemente con agua hirviendo, cera, o cualquier otro elemento, usá una cebolla cruda sobre el área dolorida y sentirás alivio. Esto sirve solo para una primera curación casera, ya que si la herida el grave se debe consultar con un médico. Además, la cebolla tiene propiedades antibacterianas, lo que ayudará a que no se infecte la lesión. 


Cómo, dónde y por qué inicio la enemistad Uribe –Santos

Tomado de Revista Semana


Radiografía de una enemistad


‘Enemigos’, el libro de la periodista Vicky Dávila, cuenta la historia del pulso más acérrimo de la política colombiana contemporánea: la pelea entre el expresidente Álvaro Uribe y el presidente Juan Manuel Santos.


Álvaro Uribe Vélez (AU): –Si quieren que yo esté en Colombia, yo necesito seguridad. Dígale al presidente Santos que si el ministro de Defensa es Germán Vargas, yo me declaro un perseguido político, me refugio en otro país, porque no estoy dispuesto a correr el riesgo de que el mini
stro de Defensa que me debe proteger sea Germán Vargas –dijo Uribe.

Gabriel Silva Luján (GS): –Presidente, está exagerando, esa es una cosa excesiva, usted sabe que el presidente Santos hace lo que sea por usted para protegerlo. Además yo como ministro de Defensa pues también le digo que no voy a permitir por ningún motivo que haya para usted y su familia el más mínimo riesgo.

A. U: –Si el ministro es Germán Vargas me voy del país. Yo estaría en un riesgo real de que mis enemigos me acaben.

Gabriel Silva Luján, quien era entonces ministro de Defensa del gobierno Uribe, salió del despacho del presidente en la Casa de Nariño, un poco turbado, a llevarle la razón a Juan Manuel Santos. Silva no entendía claramente lo que sucedía. Uribe era su jefe, pero también Santos, el nuevo presidente, era ante todo su amigo.

Era julio de 2010 y crecían los rumores sobre el nombramiento de Vargas en la cartera de Defensa…Pero la razón de Uribe, quien estaba exaltado con esa posibilidad, llegó casi que inmediatamente. Santos recibió el mensaje con la frialdad que lo caracteriza y le pidió a Silva que consultara de nuevo a Uribe sobre quién podía darle tranquilidad. Silva hizo la tarea, se comunicó de nuevo con Uribe, se barajaron varios nombres y fue de esa conversación que Rodrigo Rivera resultó nombrado en la cartera de Defensa.

G. S.:
 El que vetó a Germán Vargas fue el presidente Uribe. Él escogió, francamente, a Rivera y a su viceministro. A esas personas las nombró Uribe.

Todo sucedió muy rápido, en medio del frenesí de nombramientos, prevenciones, desconfianza y, sobre todo, nubarrones sobre la relación Santos-Uribe, que ya empezaban a verse y no precisamente lejos. La tempestad estaba por comenzar y Vargas sería un detonante importante.

Después de cuatro años Germán Vargas trata de buscar explicaciones y aún no logra entender qué sucedió.

Germán Vargas Lleras (GV): Francisco Santos por la mañana en radio salió en algo que jamás entendí, haciéndolo a nombre de él sin mencionar a Uribe, pero prendiendo unas alarmas que nunca tuvieron razón de ser sobre mi eventual nombramiento como ministro de Defensa. 

Vicky Dávila (VD): Sí, porque hablaba de que estaba en peligro la seguridad del expresidente Uribe…

G. V.: Esa salida tan inapropiada nunca la entendí, no hubo lugar jamás a presentar algún reclamo, pero claro que supongo que no hubiera hecho eso, si no era un mensaje mandado por el propio Uribe. A título personal no hubiera tenido nunca ningún motivo ni ninguna razón para expresarse así, si no era claramente enviando el mensaje del presidente Uribe.

Esa misma tarde, en medio de una gran expectativa, se conoció públicamente que Rodrigo Rivera sería el ministro de Defensa, pero Germán Vargas no se había quedado por fuera: era el nuevo ministro del Interior y Justicia, y quien defendería la política del gobierno entrante y sus iniciativas en el Congreso. Sería sin duda un ministro clave para Santos.

La relación Uribe-Vargas tuvo muchos episodios que fueron desgastándola, incluso por el carácter difícil de ambos, pero se hizo trizas, cuando Vargas, que había sido promotor apasionado de la reelección en 2006, se apartó de la posibilidad de que Uribe pudiera ser reelegido por segunda vez. Le dijo no a la re-reelección.

Quienes lo conocen dicen que trabajó incansablemente. Trabajó día y noche. Al punto que fue Vargas quien dirigió por teléfono, desde su cama, en pijama, y en medio de una inmensa excitación, todo el operativo que en la Cámara llevó el debate al filo de la medianoche y que luego se convirtió en vicio de forma en la Corte Constitucional. Él y Germán Varón Cotrino, entonces presidente de la Cámara y copartidario suyo, fueron determinantes en la mala suerte que corrió la iniciativa en el alto tribunal. Vargas era responsable en gran parte de que Uribe no pudiera seguir en el poder. 

G. V.: Si yo no me hubiera distanciado de la segunda reelección, lo que probablemente hubiera ocurrido es que Uribe se hubiera perpetuado en el poder.

V. D.: Es decir, ¿usted hoy no se arrepiente de eso?, ¿lo volvería a hacer, así le costara la carrera presidencial?

G. V.: En absoluto, así me costara la carrera presidencial, yo estuve en absoluto desacuerdo con su intento para ser reelegido por segunda vez. Uribe jamás me pidió su apoyo, claramente expresé yo que estaba en desacuerdo con que permaneciera indefinidamente en el poder y en consecuencia actué de manera frentera para oponerme a esa reelección y a través de la bancada del partido en el Congreso para evitarlo.

Uribe nunca perdonó a Vargas. Todo parecía ser solo una disputa política, pero Vargas, el mismo que acompañaría a Santos en el gobierno para el cual Uribe hizo campaña, habría roto sus lazos definitivamente con Uribe mucho antes, tras un episodio sinceramente muy grave por lo que cuenta él mismo:

G. V.: 
Para mí ese episodio del atentado mío fue la ruptura porque yo aún hoy sigo considerando que el departamento de seguridad (DAS) estuvo comprometido en eso.

V. D.: Le tengo que preguntar algo que necesito que me conteste con sinceridad: ¿usted cree que Uribe participó en ese atentado?

G. V.: No, con sinceridad le digo que mi percepción es que el DAS estuvo comprometido en ese hecho y lo que lamento es que esa investigación no haya avanzado hasta sus últimas consecuencias. Recientemente, tantos años después, la reabrieron a instancias del último director que hubo en el DAS (Felipe Muñoz). Pero esta es la hora en que no hay ningún responsable, los procesos que se han abierto han terminado en nada. Hace también un par de años estaban sindicando a un par de estudiantes de una universidad pública, me hice presente en el proceso, revisé el expediente y no había ninguna razón para culparlos.


V. D.: 
No quisiera recordarle este momento, pero ya que estamos hablando del atentado, me gustaría que usted recuerde qué pasó exactamente en el carro después de que estalló la bomba.

G. V.: Pues en unas condiciones muy precarias, con las llantas en el piso, tomamos la decisión de protegernos. Uno de los escoltas que venía en el carro advirtió que probablemente otro carro nos estaba persiguiendo para rematarnos y en medio de esa situación logramos llegar a la Escuela de Caballería. 

V. D.:
 ¿Quién lo estaba esperando en la Escuela de Caballería?

G. V.: 
Nadie

V. D.: ¿Es cierto que Uribe le llegó ahí?

G. V.: 
Sí, al poco tiempo ingresó en una indignación enorme, que era natural que la tuviera como todos la teníamos. Pero esa indignación no solo se expresaba para quienes hubieran podido cometer ese acto, sino con todos quienes ahí estábamos también. Eso me sorprende todavía. Estaba muy alebrestado. Yo no tuve mucha ocasión de hablar con él. Llegó, hizo un show mediático, molesto con todo el mundo, incluidos los asistentes. No recuerdo qué me dijo, era la actitud… Muy curiosa la actitud, porque claro que tenía todo el derecho a estar molesto, pero qué teníamos la víctima y los asistentes que ver para que esa indignación también nos la transmitiera. Y luego de eso hubo otro episodio muy molesto.

V. D.: Pero espéreme, ¿muy curiosa en qué sentido?, es decir, ¿porque usted no se había muerto?

G. V.: 
Yo esas hipótesis no las puedo siquiera pensar, pero yo eso lo tengo muy presente como un episodio que probablemente nunca se superó. Como no se superó una llamada que le hizo a mi señora a regañarla, posteriormente. Porque ella muy exaltada, por teléfono, a pocos segundos del atentado me llamó y lo único que se le ocurrió mencionar a segundos de que hubiera ocurrido el atentado era un sentimiento, que puede no tener ningún fundamento, de que el gobierno había estado involucrado. Como naturalmente mi teléfono estaba absolutamente chuzado, pues yo creo que pocos minutos después al presidente de la República le transmitieron esa información.

V. D.: ¿Y él qué le dijo en esa llamada a su esposa? ¿Recuerda algo?

G. V.: No mucho, que si ella creía que él era un asesino y todas las cosas que Uribe dice.

V. D.: ¿Y Luz María (esposa de Germán Vargas) no le había dicho eso a nadie más, solo a usted por teléfono minutos después del atentado?

G. V.: No, solo a mí, una cosa de esas no la había comentado con nadie. Lo que sí es cierto es que la conversación privada que yo tuve con ella, a los pocos segundos del atentado, la pusieron en conocimiento del presidente en minutos. Seguramente eso también explica la rabia que hubiera podido tener cuando concurrió a la Escuela de Caballería. Eso pasa por interceptar ilegalmente a las personas.

V. D.: ¿Y usted cree que lo tenía interceptado el DAS?

G. V.: Ah no, no hay alguna duda, no solamente me tenía interceptado, me hacía seguimientos. Yo vi la carpeta mía que existía en el DAS.

Los días de campaña (en 2010) no habían sido color de rosa entre Uribe y Santos, y en especial, luego de la primera vuelta presidencial. El llamado a la unidad y la carta del expresidente César Gaviria, que apoyaba a Santos, en medio de puyas a Uribe, le generaron a este un fuerte malestar. Al punto que públicamente llamó oportunista al expresidente liberal.

A uno de sus funcionarios más íntimos le escribió, solo segundos después de conocerse que incluso Petro estaba invitado a la unidad: “¿Qué le pasa a Juan Manuel?, ¿eso de Petro qué es?, dígale que ¡qué es eso!”. Uribe estaba rabioso y sorprendido, pero la suerte estaba echada, no había otro camino, Santos tenía que ganar las elecciones. Así fue: Juan Manuel Santos se hizo presidente de Colombia en junio de 2010.  




Mundos opuestos: Pascua coincide este año en EEUU con 4/20 “Día de la Marihuana”

Tomado de BBC Mundo
Cómo el 420 se convirtió en un símbolo de la marihuana
Fumadores de marihuana se reunirán este domingo por todo Estados Unidos para marcar un importante hito de su calendario: el 4/20 (20 de abril). Y lo harán, seguramente, a las 4:20 de la tarde.

Aunque las celebraciones del 4/20 se han hecho populares a lo largo de los últimos años, su origen parece estar en las andanzas en 1971 de un grupo de amigos de la escuela secundaria de San Rafael, en el norte de California.

En otoño de aquel año, cinco adolescentes se encontraron un mapa dibujado a mano que supuestamente ubicaba un cultivo de marihuana en Point Reyes, al noroeste de San Francisco.

Los amigos, que se hacían llamar los Waldos, quedaron después de la escuela, a las 4.20, y salieron a la búsqueda de su tesoro. Nunca lo encontraron.

"Fumábamos mucha hierba en ese entonces", dice Dave Reddix o, también, Waldo Dave, en la actualidad un cineasta de 59 años.

"La mitad de la diversión era salir a buscarla".


El grupo empezó a usar el número 420. Y así empezaron a ser conocidos, amigos y amigos de sus amigos, entre ellos, la banda de rock Grateful Dead.

Los aficionados creen que con la legalización en Colorado podría ser el más grande 20 de abril.

El término se fue extendiendo entre los fanáticos del grupo, los deadheads.

Más tarde, en 1990, Steve Bloom, editor en High Times, vio la explicación para el número 420 en una hoja volante de la banda.

El personal de la revista, durante mucho tiempo publicación líder sobre la marihuana, empezó a usarlo. Sus reuniones editoriales eran a las 4:20.

Y 20 años más tarde, 420 Magazine, reportó que un grupo rival de los chicos de San Rafael aseguraban ser los inventores del término.


Pero los Waldos, que le mostraron a High Times cartas y otros objetos para probar que ellos fueron en realidad los inventores, han defendido su versión con vehemencia.

"Somos los únicos con pruebas", dice Steve Capper o, también, Waldo Steve.


Legalización


Bloom dice que el término ha servido como una especie de código semiprivado, y los fumadores de cannabis tienden a verlo en todos lados: número de calle, precios y hasta relojes en la película de Quentin Tarantino Pulp Fiction.

Después de que fuera robada repetidamente la señal que marca de las 420 millas de la autopista interestatal 70 de Colorado (EE.UU.), las autoridades decidieron cambiarla por otra de 419,99 millas.

Este año, Denver será el epicentro de la fiesta gracias a que Colorado recientemente se convirtió en el primer estado en permitir la venta de marihuana con fines recreativos.

"Este puede ser el mayor 420 de la historia", dice Bloom. "Puede ser la cima del 420".