domingo, 28 de agosto de 2016

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: LA LIBERTAD Y EL BURKINI



       No Es un conflicto que se esté dando en El Salvador, ni veo probable que vaya a darse; pero es que a veces siento la necesidad de hablar de algo que no tenga que ver con El Salvador, porque hablar de El Salvador me agota tanto como hablarle a la pared, cuando veo que, de todos modos, ni para atrás ni para adelante. Bueno, eso es lo que solía ver, porque ahora veo que para atrás sí. Y no solo me agota, sino que me produce tristeza; así que voy a trasladarme lejos.

       El conflicto del burkini se da fundamentalmente en Europa, donde la población inmigrante de origen musulmán es más abundante. Para los no familiarizados con el concepto, explico que el burkini es como comúnmente se está llamando a esta prenda de baño diseñada particularmente para mujeres musulmanas, y, como es fácil suponer, el término viene de la fusión de “burka” y “bikini”. Como la cultura musulmana manda que la mujer debe tener todo su cuerpo tapado en público, era muy difícil para estas mujeres disfrutar de las playas o piscinas como cualquier mujer occidental, teniendo que usar su aparatosa vestimenta tradicional. Además, el uso de la misma es vista como símbolo de opresión machista y religiosa (aunque es más de lo primero que de lo segundo), lo que en Europa es inaceptable, y en Francia, incluso prohibido.

       Siendo esto así, a alguien se le ocurrió diseñar una prenda de baño que ofreciese suficiente comodidad, y, al mismo tiempo, tapase todo el cuerpo. El invento parece haber tenido aceptación entre la población femenina musulmana porque permite acercarse al disfrute del baño en público, sin faltar al precepto cultural del cuerpo tapado, y, supuestamente, sin incumplir la prohibición del burka. Aparentemente es un pasito adelante en la integración de la mujer musulmana en la cultura occidental.

O al menos, esa debió ser la intención, porque en los liberales países europeos, y en particular en la super liberal Francia, donde la población musulmana es muy numerosa, y donde ya era controvertida la prohibición desde hace unos años del burka en los espacios públicos, no lo ven de la misma forma, sino que ha sido interpretado como una reafirmación de los restrictivos valores de la cultura musulmana en medio del país ícono de la libertad, del “vive y deja vivir”, y una estrategia para violar la mencionada prohibición. Y este conflicto cultural ha alcanzado otro punto culminante cuando miembros de las fuerzas de seguridad han despojado, o hecho despojarse a unas mujeres de su burkini en una playa; no todo, sino parte de él, claro.

Resulta más que contradictorio que en el país de la libertad esa libertad exista solo para los valores de la mayoría, y no para los de la minoría no tan minoritaria. Las autoridades francesas defienden que lo que prohíben no es una vestimenta en sí, sino la opresión y falta de libertad que esa prenda simboliza, según su apreciación. Puede que tengan razón en la misma, y derecho a luchar contra la falta de libertad en su país, pero usar la falta de libertad para ello me suena muy contradictorio. Es como pegarle a un hijo para “enseñarle” que no debe pegar a sus compañeros. Las estrategias que usan en el país de la libertad son similares a las que usan en países islámicos de sobra conocidos por restrictivos. Los extremos se tocan.

La libertad es un concepto un tanto subjetivo; demasiado subjetivo diría yo. La libertad no se impone; la libertad se siente; se vive. Y no se siente o se vive por el simple hecho de que te la den, ni mucho menos por el hecho de que te la impongan. Las autoridades del país pionero de la libertad deberían saberlo muy bien, pero no lo saben. La libertad se educa desde que se nace, o desde que se es pequeño; y solo en esas condiciones se es capaz de usar, de sentir y de vivir con plenitud y de hacer adecuado uso de ella.

En la medida en que una persona haya sido educada por más tiempo en la falta de libertad más difícilmente sabrá integrarse después a la misma. Muchas mujeres musulmanas envidian la libertad que disfrutan las occidentales, pero pocas se atreven a probarla aunque la tengan en la mano; incluso no muchas transmitirán a sus hijas eso que está ahí pero que no conocen. Miedo a lo desconocido. Que te impongan algo, aunque sea la libertad, no deja de ser una imposición más a las que la mujer musulmana ya está acostumbrada… solo que a la libertad ni siquiera está acostumbrada.
Puede que Francia tenga su derecho a tratar de combatir preceptos culturales trasnochados, pero esa no es la forma. Partiendo de que la libertad se educa desde pequeños, hay que educar en las escuelas y tener paciencia y esperar al menos una generación. Y tomando en cuenta que en muchos casos la educación en la escuela entrará en fuerte conflicto con la educación en el hogar, que tratará de perpetuar dichos valores, no hay garantía de que la siguiente generación sea capaz de vivir y sentir la libertad; algunas mujeres sentirán una gran inseguridad. La integración será completa en la segunda generación. O eso, o el conflicto social.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.


Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

viernes, 26 de agosto de 2016

Hoy 26 de agosto se celebra el Día Internacional contra el Dengue

Por Compartiendo mi opinión
El dengue es una infección transmitida por mosquitos. Es una infección vírica transmitida por la picadura de las hembras infectadas de mosquitos del género Aedes.

El dengue se presenta en los climas tropicales y subtropicales de todo el planeta, sobre todo en las zonas urbanas y semiurbanas. Los síntomas aparecen 3–14 días (promedio de 4–7 días) después de la picadura infectiva. 

Es una enfermedad similar a la gripe que afecta a lactantes, niños pequeños y adultos. Los síntomas son una fiebre elevada (40Cº) acompañada de dos de los síntomas siguientes: dolor de cabeza muy intenso, dolor detrás de los globos oculares, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, agrandamiento de ganglios linfáticos o sarpullido. El dengue grave es una complicación potencialmente mortal porque cursa con extravasación de plasma, acumulación de líquidos, dificultad respiratoria, hemorragias graves o falla orgánica. 

No hay tratamiento específico del dengue ni del dengue grave, pero la detección oportuna y el acceso a la asistencia médica adecuada disminuyen las tasas de mortalidad por debajo del 1%. 

En años recientes, la transmisión ha aumentado de manera predominante en zonas urbanas y semiurbanas y se ha convertido en un importante problema de salud pública. 

En caso de dengue grave, la asistencia prestada por médicos y enfermeras que tienen experiencia con los efectos y la evolución de la enfermedad puede salvar vidas y reducir las tasas de mortalidad de más del 20 % a menos del 1 %. Es decisivo mantener el volumen de los líquidos corporales. 

El número real de casos de dengue está insuficientemente notificado y muchos casos están mal clasificados. Según una estimación reciente, se producen 390 millones de infecciones por dengue cada año (intervalo creíble del 95%: 284 a 528 millones), de los cuales 96 millones (67 a 136 millones) se manifiestan clínicamente (cualquiera que sea la gravedad de la enfermedad). 

En otro estudio sobre la prevalencia del dengue se estima que 3900 millones de personas, de 128 países, están en riesgo de infección por los virus del dengue. 

El principal objetivo del Día Internacional contra el Dengue es dar conocer cómo se puede prevenir la transmisión de esta infección. 

Evite la propagación de esta enfermedad totalmente prevenible: Elimine correctamente los desechos sólidos y los posibles hábitats artificiales. Evite que los mosquitos encuentren lugares donde depositar sus huevos. Aplique insecticidas adecuados a los recipientes donde se almacene agua. Cubra, vacíe y limpie cada semana los recipientes donde se almacena agua para uso doméstico. 

Últimamente los mosquitos transmiten la fiebre conocida como “chikungunya” la cual es una enfermedad vírica. Se describió por primera vez durante un brote ocurrido en el sur de Tanzanía en 1952. Se trata de un virus ARN del género alfavirus, familia Togaviridae. 

“Chikungunya” es una voz del idioma Kimakonde que significa “doblarse”, en alusión al aspecto encorvado de los pacientes debido a los dolores articulares. 

La fiebre chikungunya se caracteriza por la aparición súbita de fiebre, generalmente acompañada de dolores articulares. Otros signos y síntomas frecuentes son: dolores musculares, dolores de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas. Los dolores articulares suelen ser muy debilitantes, pero generalmente desaparecen en pocos días.

A partir de febrero de 2015, las autoridades brasileñas comenzaron a investigar un brote de erupciones en la piel que afectaba a seis estados en la región noreste del país, el nombre de un virus desconocido hasta el momento en América Latina comenzó a circular: el zika, también conocido como ZIKAV o ZIKV.

El virus zika es causado por la picadura de un mosquito y se cataloga como un arbovirus perteneciente al género flavivirus, que son aquellos que animales invertebrados como zancudos y garrapatas le transmiten al ser humano.

El zika es similar al dengue, la fiebre amarilla, el virus del Nilo Occidental y la encefalitis japonesa.

Se transmite tras la picadura de un mosquito del género aedes, como el Aedes Aegypti, que causa el dengue.

El virus se identificó en 1947 por primera vez en Uganda, específicamente en los bosques de Zika. Se descubrió en un mono Rhesus cuando se realizaba un estudio acerca de la transmisión de la fiebre amarilla en la selva.

Análisis serológicos confirmaron la infección en seres humanos en Uganda y Tanzania en 1952, pero fue en 1968 que se logró aislar el virus con muestras provenientes de personas en Nigeria.

Análisis genéticos han demostrado que existen dos grandes linajes en el virus: el africano y el asiático.

El virus está considerado como una infección grave que causa microcefalia (cabeza pequeña) en el caso de los bebés de aquellas mujeres que lo adquirieron durante su embarazo y también hay evidencia que sugiere que el virus también podría provocar Síndrome de Guillain-Barré.

Se ha comprobado de que el zica también se transmite por contacto sexual con una persona afectada, aunque ésta aún no presente los síntomas de haber adquirido dicho virus.

martes, 23 de agosto de 2016

Mi versión de lo que ocurrió en la historia un día como hoy 23 de Agosto

Compilado por Luis Montes Brito
Un día como hoy 23 de Agosto de 1572 ocurre la Matanza de San Bartolomé alzamiento violento contra los Hugonotes en París. La Matanza de San Bartolomé o Masacre de San Bartolomé (en francés, Massacre de la Saint-Barthélemy) es el asesinato en masa de hugonotes (cristianos protestantes franceses de doctrina calvinista) durante las guerras de religión de Francia del siglo XVI. Toma este nombre por que coincidió con la fecha en la cual se celebra a este santo. Los hechos comenzaron en la noche del 23 al 24 de agosto de 1572 en París, y se extendieron durante los meses siguientes por toda Francia. Las tropas católicas, al mando del duque de Guisa, asesinaron a más de diez mil personas en toda Francia, y cerca de tres mil en París. Antecedentes. Los reyes de Francia impusieron persecuciones terribles contra los hugonotes o calvinistas a mediados del siglo XVI. Se crearon edictos y cortes para condenar a los protestantes a la hoguera. Bajo la dirección de líderes como Juan Calvino, el protestantismo adquirió más adeptos. Los católicos perdían terreno y sentían un odio feroz hacia los protestantes. Fue un período de guerras violentas entre protestantes y católicos. Este período coincidió con el período de la Contrarreforma. Se estima que había unos dos millones de protestantes en Francia. Los actos violentos se multiplicaron por todo el país. El rey Enrique II, gran perseguidor de los protestantes en Francia, murió y la reina Catalina de Médicis gobernó en nombre de su hijo rey Carlos IX. La reina planificó una estrategia que pretendía acercar y reconciliar a católicos y protestantes y terminar con los conflictos: la boda entre un príncipe protestante y su hija católica. Muchos hugonotes confiaban en las buenas intenciones de la reina y se reunieron para presenciar las boda. Durante la boda se intentó matar al líder de los hugonotes que era también amigo del rey Carlos IX. El intento de matar al cabecilla de los hugonotes falló y la reina temía ser descubierta como la autora del complot. Los hugonotes estaban molestos y exigieron al rey que se investigara a los culpables. En una sesión secreta, se convenció al rey de aprovechar la ocasión para exterminar a todos los líderes de los hugonotes. Se identificaron las casas y hospedajes de los protestantes y el rey dio permiso al pueblo para aniquilar a los herejes. Para enfrentar a los protestantes, decidieron llamar a las milicias parisienses y que los burgueses católicos intervinieran a la par de los soldados. Esta decisión condujo a la masacre, pues los católicos parisienses detestan a sus conciudadanos hugonotes. Convinieron que, para distinguirse de los hugonotes, los católicos portarían en el brazo izquierdo una banda blanca así como una cruz blanca. Desencadenamiento de los hechos. Los hechos comenzaron antes de la media noche del 23 al 24 de agosto de 1572 en París, extendiéndose durante los meses siguientes por toda Francia. Hacia la media noche las tropas se levantaron en armas alrededor del Louvre y rodearon la residencia de Coligny. Besme, uno de los íntimos del duque de Guisa subió a la habitación del almirante y hundió una daga en el pecho de este y arrojó su cuerpo por la ventana. El Bastardo de Angulema y el duque de Guisa que estaban fuera, patearon el cuerpo y un italiano, servidor del duque de Nevers, le cortó la cabeza. Inmediatamente los guardas del rey y los nobles que estaban con Guisa asesinaron a todos los nobles protestantes a los que Carlos IX unos días antes, había albergado en los alrededores de la mansión del almirante. El acto fue imitado por otras ciudades francesas elevando la suma de masacrados. En un período de dos meses, la cifra de ejecutados se elevó a 70 000. Al oír la noticia de la masacre, el papa Gregorio XIII creyó que el protestantismo había sido aplastado en Francia y se regocijó ordenando que se cantara un himno de acción de gracias (Te Deum) en celebración de la noche de San Bartolomé. También ordenó que se hiciera lo mismo todos los años para conmemorar el acontecimiento glorioso. Se presentó a la iglesia de San Luís a dar gracias a Dios por la victoria. Ordenó que se acuñara una moneda conmemorando el acontecimiento y le envió al rey un trofeo: la Rosa de Oro. El rey Felipe II de España, ordenó también un himno y otras celebraciones. La reina de Inglaterra se vistió de luto y se negó a recibir embajadores. Los reyes de otras naciones recibieron la noticia con gran tristeza. Los eventos quedaron grabados en los anales de la historia sin posibilidad de exageraciones ni inventos. Consecuencias. La matanza de San Bartolomé desembocó en la cuarta guerra religiosa. Las hostilidades se reanudaron (aunque fueron interrumpidas por treguas, 1575-1580). El Edicto de Nantes, de 1598, concedió libertad de culto (no en París), y sobre todo se aplicó ya una tolerancia religiosa. En los medios intelectuales, Giovanni Bottero o Tommaso Campanella (el autor de La ciudad del sol) se desesperaron por las luchas intestinas de Europa. Las guerras de religión fortalecieron la idea de nación particular y, por su parte, Jean Bodin expuso en La república (1576) una teoría de la monarquía absoluta marcadísima. Las heridas sólo se curaron con mucho tiempo, como pronto a principios del siglo XVII por las nuevas ordenanzas reales; pero los límites entre los países, tras las guerras paralelas, se convirtieron en auténticas fronteras fijas y permanentes, dadas las suspicacias generadas: la división de Europa se acentuó definitivamente. La ruptura norte–sur implicó la división entre un estado federal y más libre y otro, en el sur, con tendencias absolutistas.
Un día como hoy 23 de Agosto de 1966 El satélite espacial estadounidense Lunar Orbiter, situado en la Luna, toma la primera fotografía de la Tierra, vista esta desde el Espacio. El Lunar Orbiter (‘orbitador lunar’) fue el segundo programa estadounidense de reconocimiento automático de la Luna. El programa constaba de cinco misiones ―las cinco exitosas―, lanzadas entre el 10 de agosto de 1966 y el 1 de agosto de 1967. Gracias a las fotos obtenidas por estas sondas automáticas, los cartógrafos David Bowker y Kenrick Hughes pudieron elaborar en 1971 un atlas fotográfico con 675 láminas de unos 25 × 30 cm. Un día como hoy 23 de agosto de 1966 el satélite espacial estadounidense “Lunar Orbiter”, orbitando alrededor de la Luna, toma la primera fotografía de la Tierra, vista esta desde el Espacio a las a 19:31 (UTC). La imagen fue recogida en la estación espacial de Robledo de Chavela (Madrid). El orbitador lunar fue lanzado el 10 de agosto de 1966 finalizando su travesía el 29 de octubre de 1966. Fue el primer laboratorio fotográfico lunar con capacidad de modificar su órbita. Tomó las primeras fotografías de la Tierra desde la Luna. Obtuvo 207 fotografías de la Luna de las zonas de descenso de las misiones Apollo. Lanzada contra la superficie lunar para evitar interferir con la sonda Lunar Orbiter 2, se estrelló el 29 de octubre de 1966. Este hecho marcó un gran avance astronómico pues permitía y daba registro de una perspectiva nunca antes vista de nuestro planeta. La imagen fue tomada cerca de dos años antes de la misión Apollo 8, la primera misión que transportaba astronautas más allá de la órbita terrestre
Un día como hoy 23 de Agosto de 1970 La organización del sindicato de mexicanos liderados por César Chávez, inician la Salad Bowl strike, la huelga de trabajadores del campo más importante de los Estados Unidos. César E. Chávez fue un líder campesino activista estadounidense en favor de los derechos civiles para campesinos indocumentados, quien con Dolores Huerta formó la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo (NFWA, por sus siglas en inglés) y que después cambió a Unión de Trabajadores Campesinos (UFW). Su liderazgo consistió en restringir la inmigración de trabajadores ilegales en el campo y la protección del mejor pago y los derechos de los campesinos sindicalizados americanos. Con este fin, levantó protestas contra el empleo de migrantes mexicanos en el campo y la deportación al Servicio de Inmigración y Naturalización de campesinos que rehusaban unirse al sindicato de campesinos, UFW. Logró exitosas batallas, entre ellas la terminación del "Programa Bracero" favoreciendo ventajosamente a los trabajadores campesinos americanos. En un esfuerzo para impedir el cruce de inmigrantes indocumentados por la frontera con México, en 1973, organizó a miembros del sindicato de campesinos UFW para trazar lo que se llamó la "Wet Line" (la línea de los mojados), donde miembros del sindicato bloqueaban el paso de la frontera Arizona-Sonora en zonas inhabitadas del desierto; por este motivo actualmente se le compara como el "Minuteman" de nuestros tiempos. Por su labor en favor de los campesinos americanos César Chávez está considerado como uno de los más importantes luchadores sociales de derechos para campesinos en los Estados Unidos. En 1965, Chávez y la NFWA dirigieron una huelga de los recolectores de uva en demanda de mejores salarios, apoyada por un boicot de uvas. Cinco años después, sus esfuerzos resultaron en la primera victoria importante para los trabajadores en EE.UU. Influenciado por la filosofía de Gandhi, continuó la lucha contra las compañías más grandes, y llegó a participar en tres huelgas pacíficas de hambre, logrando mejores salarios y condiciones laborales para los campesinos documentados. Previo a su muerte, preparaba un boicot contra el uso de pesticidas dañinos.
Un día como hoy 23 de Agosto de 1973 En Estocolmo, Suecia, ocurre el asalto a un banco sueco, cuyas circunstancias darán origen al término "síndrome de Estocolmo". El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la cual la víctima de un secuestro, o una persona retenida contra su voluntad, desarrolla una relación de complicidad, y de un fuerte vínculo afectivo, con quien la ha secuestrado. Se debe, principalmente, a que malinterpretan la ausencia de violencia contra su persona como un acto de humanidad por parte del secuestrador. Según datos de la Federal Bureau of Investigation (FBI), alrededor del 27 % de las víctimas de 4700 secuestros y asedios recogidos en su base de datos experimentan esta reacción. Las víctimas que experimentan el síndrome típicamente muestran dos tipos de reacción ante la situación. Por una parte, tienen sentimientos positivos hacia sus secuestradores, mientras por otra parte, muestran miedo e ira contra las autoridades (policiales). A la vez, los propios secuestradores muestran sentimientos positivos hacia los rehenes. Debe su nombre a un hecho sucedido en 1973 en la ciudad de Estocolmo, Suecia, cuando, con motivo del fallido atraco al banco Kreditbanken, el llamado robo de Norrmalmstorg, dos delincuentes mantuvieron, durante seis días, rehenes a cuatro de los empleados - tres mujeres y un hombre. A los tres días del inicio del secuestro, para evitar el uso de gases lacrimógenos por parte de la policía, los rehenes fueron obligados a ponerse de pie con sogas alrededor de sus cuellos, hecho que fue percibido por ellos como una amenaza real contra sus vidas. 
Un día como hoy 23 de Agosto de 2006 Natascha Kampusch escapa de la casa de su secuestrador después de ocho años secuestrada. Natascha Kampusch, nacida en Viena, Austria el 17 de febrero de 1988 es una joven que fue secuestrada por Wolfgang Přiklopil cuando tenía diez años de edad, el 2 de marzo de 1998. Permaneció en cautividad por su secuestrador durante más de ocho años, hasta el momento de su fuga ocurrido un día como hoy 23 de agosto de 2006. El caso fue descrito como uno de los más dramáticos de la historia criminal de Austria. Ha narrado su cautiverio en "3.096 días". Al padre de Natascha no le hizo falta una confirmación científica para reconocer a su niña en el rostro de la joven que aún conservaba aquella cicatriz tras la oreja: su hija había vuelto a casa ocho años después de desvanecerse sin rastro . Ese dato también lo corrobora el pasaporte de Natascha, que apareció en el zulo de 2 metros cuadrados y 1,60 de altura en el que Wolfgang Priklopil, el secuestrador, la mantenía encerrada. Pero ella se escapó, y mientras su torturador se quitaba la vida arrojándose a los bajos de un tren en marcha ella buscaba ayuda en la vecindad diciendo: "Soy Natascha Kampusch, nacida nacida el 17 de febrero de 1988. ¿Tienen algún periódico de 1998?". Natascha estaba limpiando con una aspiradora el automóvil de su secuestrador, Wolfgang Priklopil, en el garaje cuando éste atendió su teléfono y se alejó unos metros de su víctima para escuchar mejor. "Él le pidió a ella que aspirase el coche. Entonces él recibió una llamada al móvil y se alejó para evitar el ruido" explicó Gerhard Lang, de la policía federal austríaca, que añadió: "Entonces Natascha aprovechó la situación y escapó". Consciente de su error, Priklopil inició una frenética búsqueda en su deportivo rojo, que abandonaría en el garaje de un centro comercial minutos antes cumplir lo que había advertido a su víctima durante años: "No me pillarán, me mataré antes". Así, mientras él se arrojaba bajo un tren en marcha, Natascha, que se había escondido en el jardín de una vecina en la localidad de Strasshof, al norte de la capital austríaca, buscó ayuda. "¿Tiene un periódico de 1998?" Muy pálida y delgada, y con el cuerpo sembrado de manchas o moratones, Natascha pidió ayuda diciendo: "Soy Natascha Kampusch, nacida el 17 de febrero de 1988". Su infierno comenzó diez años después, la mañana del 2 de marzo de 1998, cuando iba camino del colegio y desapareció sin dejar rastro. La única pista fue el testimonio de una compañera del colegio, que afirmó ver cómo subía a un coche blanco, en el que iban dos hombres. El secuestrador, Wolfgang Priklopil, ingeniero electrónico de 44 años, tenía un vehículo que se ajustaba al de la descripción, por lo que fue uno de los más de mil interrogados pocas semanas después de la desaparición de Natascha. Una vez descartado como sospechoso nadie registró una casa que, flanqueada y vigilada por cámaras de seguridad, desencajaba de un entorno residencial y familiar, donde "hay confianza y nadie esconde nada". Pero Priklopil sí: junto al garaje, al final de una empinada escalera, tras lo que parecía la puerta blindada de una cámara acorazada estaba el escondrijo en el que encerró a la niña. Amo, señor y educador. En el escondrijo subterráneo Natascha disponía de baño y ducha, cama, estanterías, televisión, juguetes, libros y vídeos. Lo que no tenía era libertad, luz natural ni ruidos del exterior: la habitación estaba insonorizada. Por lo que se sabe hasta ahora, el secuestrador le permitía leer libros y periódicos, ver la televisión, y le impartía clases. Lo que aún no ha trascendido es si abusó sexualmente de la niña, o si su perfil es, como afirma el psiquiatra criminólogo Thomas Müller en el diario 'Die Presse' el de un "sádico extremo, que busca degradar a la persona a su manera, no torturarla físicamente". " Se trata de personalidades obsesivas, introvertidas, que pueden ser amables en apariencia", pero "no soportan que se les oponga resistencia", añade. Así, aunque hubo un tiempo en que, "hasta que la creyó domesticada" la obligaba a dirigirse a él como "mi amo y señor ", con los años el trato se suavizó. Las incógnitas Ahora la policía trata de determinar si el captor contó con algún cómplice para llevar a cabo el secuestro. Una compañera de clase de Natascha declaró haber visto a un segundo hombre en una furgoneta blanca en los alrededores del lugar del rapto el 2 de marzo de 1998. El secuestrador, que no conocía a la familia de Natascha, le dijo que llevaba tiempo observándola y que si no la hubiera secuestrado aquel día, lo habría hecho en otro momento, según ha declarado la inspectora de policía Freudenberger. Natasha se reconstruye. Le dijo que llevaba tiempo observándola y que si no la hubiera secuestrado aquel día, lo habría hecho en otro momento Los investigadores darán a Natascha un descanso hasta el lunes en los interrogatorios para esclarecer las condiciones de un secuestro que ha conmocionado a toda Europa. La joven de 18 años, que permanece vigilada en un hotel junto a una psicóloga y con la opción de ver a su familia cuando ella quiera, parece haberse sobrepuesto de su calvario, tanto física como mentalmente, según sus parientes y la policía. Sin embargo, los expertos que ya detectaron síntomas del "síndrome de estocolmo" , también alertan de posibles secuelas a largo plazo en forma de traumas psicológicos. A pesar de todo, "Se encuentra en buen estado, sin heridas ni cicatrices. Se ha convertido en una chica muy guapa", ha declarado Gerhard Lang, miembro de la policía judicial austriaca. Precisamente 2 días después de recobrada su libertad las pruebas de ADN han confirmado su identidad.

Hoy 23 de Agosto se celebra el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y su Abolición

Por Compartiendo mi Opinión
En la noche del 22 al 23 de agosto de 1791, se produjo en Santo Domingo (actualmente Haití y la República Dominicana) el comienzo de una sublevación que sería de decisiva importancia para la abolición del comercio transatlántico de esclavos. 

La finalidad que persigue el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición es inscribir la tragedia del comercio de esclavos en la memoria de todos los pueblos. De conformidad con los objetivos del proyecto intercultural "La Ruta del Esclavo", ha de representar la ocasión para efectuar un examen colectivo de las causas históricas, los métodos y las consecuencias de esa tragedia, y para analizar las interacciones a que dio lugar entre África, Europa, las Américas y el Caribe.

El Director General de la UNESCO invita a los Ministros de Cultura de todos los Estados Miembros a organizar todos los años en esta fecha actos en los que participe toda la población del país y, en particular, los jóvenes, los educadores, los artistas y los intelectuales.

Las primeras conmemoraciones del Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición tuvieron lugar en varios países, en particular el 23 de agosto de 1998 en Haití y el 23 de agosto de 1999 en Gorée, Senegal. También se organizaron actos culturales y debates sobre la trata negrera. En 2001, el Museo del Tejido de Mulhouse (Francia) se asoció a la conmemoración y organizó un taller presentando tejidos llamados "Indianas de Trata" utilizados como moneda de cambio para la compra de esclavos en los siglos XVII y XVIII.

Con la circular CL/3494 del 29 de julio de 1998 dirigida por el Director General de la UNESCO a los Ministros de cultura, se invita a todos los Estados Miembros a organizar actos el 23 de agosto de cada año.

En su 29ª reunión, el Consejo Ejecutivo de la UNESCO adoptó la Resolución 29C/40.

lunes, 22 de agosto de 2016

Mi versión de lo que ocurrió en la historia un día como hoy 22 de Agosto

Compilado por Luis Montes Brito
Un día como hoy 22 de Agosto de 1846 Se decreta el inicio de la Segunda República Federal de México. La Segunda República Federal de México, es el nombre con el que se le conoce al segundo intento federalista en la historia de México. Oficialmente llamada Estados Unidos Mexicanos, la república federal fue implementada restaurada un día como hoy 22 de agosto de 1846, cuando el presidente interino José Mariano Salas, expidió el decreto que restauraba la Constitución de 1824. Durante este periodo hubo dos conflictos internacionales; la conclusión de la guerra entre México y Estados Unidos, donde México se vio forzado a ceder más de la mitad de su territorio a los Estados Unidos y la guerra con Francia. Diversos conflictos internos e internacionales se vivieron durante esta etapa histórica que no permitieron afianzar el sistema republicano y federal si no hasta casi entrar al siglo 20. Durante el renacimiento de la república federal se vivió lo último de la dictadura de Antonio López de Santa Anna, que vio su fin con la proclamación del Plan de Ayutla el 1 de marzo de 1854, que provocó un levantamiento armado por todo el país, obligando al dictador a vivir en el exilio, para mas tarde regresar y morir en la ciudad de México el 21 de junio de 1876. Se vivieron también rebeliones auspiciadas por el clero inconforme por las reformas que les quitaban toda clase de privilegios, reformas que serían ratificadas en la constitución de 1857, y que causaría un nuevo enfrentamiento. La guerra de Reforma, que se desencadenaría con la proclamación del Plan de Tacubaya, cuyo objetivo principal fue el de anular la constitución de 1857, con el agrado del presidente Ignacio Comonfort quien no veía con buenos ojos la carta magna que consideraba demasiado liberal. Esta guerra duró de 1857 a 1861. Como consecuencia de la guerra de Reforma, el país se vio diezmado en su economía, lo que provocó no realizar los pagos que México tenía con Inglaterra, España y Francia. La última intervención extranjera consecuencia de estos actos fue la de Francia, que con el pretexto de una indemnización invade México instaurando el Segundo Imperio Mexicano, que al finalizar da paso al triunfo de la república y los primeros signos del desarrollo del Porfiriato.
Un día como hoy 22 de Agosto de 1864 en Ginebra, Suiza, la Sociedad de Bienestar firma la Primera Convención de Ginebra, con lo que se le da nacimiento a lo que más tarde se llamaría la Cruz Roja Internacional. Se conoce con el nombre de Convenios de Ginebra o Convenciones de Ginebra al conjunto de los cuatro convenios internacionales que regulan el derecho internacional humanitario —también conocido por ello como derecho de Ginebra— cuyo propósito es proteger a las víctimas de los conflictos armados. El primero fue firmado en la localidad suiza de Ginebra en 1864, un año después de la fundación del Comité Internacional de la Cruz Roja, con el fin de "lograr un pequeño ámbito de acuerdo universal sobre ciertos derechos de las personas en tiempo de guerra, específicamente, los derechos del cuadro médico a ser considerado neutral a fin de poder tratar a los heridos". Las Convenciones de Ginebra han sido:
• La Primera Convención de Ginebra, que comprende el Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte que corren los militares heridos en los ejércitos en campaña de 1864, actualizado en las siguientes convenciones de 1906, 1929 y 1949.
• La Segunda Convención de Ginebra, que comprende el Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte de los militares heridos, enfermos o náufragos en las fuerzas armadas en el mar de 1906, actualizado en las siguientes convenciones de 1929 y 1949.
• La Tercera Convención de Ginebra, que comprende el Convenio de Ginebra para mejorar la suerte de los heridos y enfermos de los ejércitos en campaña y el Convenio de Ginebra relativo al trato de los prisioneros de guerra, ambos de 1929, actualizados en la siguiente convención de 1949.
• La Cuarta Convención de Ginebra, que comprende el Convenio de Ginebra relativo a la Protección de Personas Civiles en Tiempo de Guerra de 1949.
La última modificación de 1949 de los Convenios de Ginebra entró en vigor el 21 de octubre de 1950.
Un día como hoy 22 de Agosto de 1902 Nace la Cadillac Motor Company. Marca de automóviles de lujo, fabricados y vendidos por la empresa estadounidense General Motors creada por William Murphy en 1902. El nombre fue tomado del fundador de la ciudad de Detroit, Míchigan, en 1701, el oficial del ejército francés, Antoine de la Mothe Cadillac. Se comercializa principalmente en los Estados Unidos, Canadá y México, con escaso calado en el mercado europeo, dado el tipo de automóvil que se produce, no adecuado para Europa. Los nuevos modelos Cadillac son ahora ensamblados en diferentes plantas de GM por todo el mundo permitiendo así usos específicos para las diferentes regiones. Es una empresa automotriz que usó los avances tecnológicos novedosos en cada época en sus automóviles, como por ejemplo: los elevalunas eléctricos, la radio, y el encendido eléctrico, los cinturones de seguridad, frenos ABS, asientos eléctricos de posición, luces xenón, Motor de 32 válvulas. Su principal competidor es la compañía estadounidense Lincoln, del consorcio de Ford Motor Company.
Un día como hoy 22 de Agosto de 1978 en Managua, Nicaragua, un comando de guerrilleros del FSLN toma el Palacio Nacional, en plena sesión del Congreso. Esta crónica magistral fue escrita en 1978 por Gabriel García Márquez con base a los testimonios de los participantes en el asalto al Palacio Nacional en Managua, ocurrida un día como hoy 22 de agosto de 1978, una operación decisiva en el derrocamiento de la dictadura de la familia Somoza, que tuvo lugar menos de un año después, el 19 de julio de 1979. El escrito de García Márquez inicia así: ASALTO AL PALACIO El plan parecía una locura demasiado simple. Se trataba de tomar el Palacio Nacional de Managua a pleno día, con solo veinticinco hombres, mantener en rehenes a los miembros de la Cámara de Diputados y obtener como rescate la liberación de todos los presos políticos. El Palacio Nacional, un viejo y desabrido edificio de dos pisos con ínfulas monumentales, ocupa una manzana entera con numerosas ventanas en sus costados y una fachada con columnas de partenón bananero hacia la desolada Plaza de la República. Además del Senado en el primer piso y la Cámara de Diputados en el segundo, allí funcionan el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Gobernación y la Dirección General de Ingresos, de modo que es el más público y populoso de todos los edificios públicos de Managua. Por eso hay siempre un policía con armas largas en cada puerta, dos más en las escaleras del segundo piso, y numerosos pistoleros de ministros y parlamentarios por todas partes. En horas hábiles, entre empleados y público, hay en los sótanos, las oficinas y los corredores no menos de tres mil personas. Sin embargo, la dirección del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no consideró que el asalto de aquel mercado burocrático fuera una locura demasiado simple, sino todo lo contrario: un disparate magistral. En realidad, el plan lo había concebido y propuesto desde 1970 el veterano militante Edén Pastora, pero sólo se puso en práctica cuando se hizo demasiado evidente que Estados Unidos había resuelto ayudar a Somoza a quedarse en el trono de sangre hasta 1981. “Los que especulan con mi salud, que no se equivoquen”, había dicho el dictador después de reciente viaje a Washington. “Otros la tienen peor”, habría agregado, con una arrogancia muy propia de su carácter. Tres empréstitos de cuarenta, cincuenta y sesenta millones de dólares se anunciaron poco después. Por último, el propio presidente Carter, de su puño y letra, rebasó la copa con una carta a Somoza en la cual lo felicitaba por una pretendía mejoría de los derechos humanos en Nicaragua. La Dirección Nacional del FSLN, estimulada por el ascenso notable de la agitación popular, consideró entonces que era urgente la réplica terminante, y ordenó que se pusiera en práctica el plan congelado y tantas veces aplazado durante ocho años. Como se trataba de secuestrar a los parlamentarios del régimen, se le puso a la acción el nombre clave de “Operación Chanchera”. Es decir: el asalto a la casa de los chanchos (cerdos). MILITANTES PROBADOS La responsabilidad de la operación recayó sobre tres militantes bien probados. El primero fue el hombre que la había concebido y que había de comandarla, y cuyo nombre real parece un seudónimo de poeta en la propia patria de Rubén Darío: Edén Pastora. Es un hombre de cuarenta y dos años, con veinte de militancia muy intensa y con una decisión de mando que no logra disimular con su estupendo buen humor. Hijo de un hogar conservador, estudió el bachillerato con los jesuitas, y luego hizo tres años de medicina en la Universidad de Guadalajara, México. Tres años en cinco, porque varias veces interrumpió las clases para volver a las guerrillas de su país, y sólo cuando lo derrotaban volvía a la Escuela de Medicina. Su recuerdo más antiguo, a los siete años, fue la muerte de su padre, asesinado por la Guardia Nacional de Anastasio Somoza García. Por ser el comandante de la operación, de acuerdo con una norma tradicional del FSLN, sería distinguido con el nombre de “Cero”. En el segundo lugar fue designado Hugo Torres Jiménez, un veterano guerrillero de treinta años, con una formación política tan eficiente como su formación militar. Había participado en el célebre secuestro de una fiesta de parientes de Somoza en 1974, lo habían condenado en ausencia a treinta años de cárcel y desde entonces vivía en Managua en la clandestinidad absoluta. Su nombre, igual que la operación anterior, fue el número “Uno”. La número “Dos”, única mujer del comando, es Dora María Téllez, de veintidós años, una muchacha muy bella, tímida y absorta, con una inteligencia y un buen juicio que le habrían servido para cualquier cosa grande en la vida. También ella estudió tres años, de medicina en León. “Pero desistí por frustración”, dice. “Era muy triste curar niños desnutridos con tanto trabajo, para que tres meses después volvieran al hospital en peor estado de desnutrición. “Procede del Frente Guerrillero del Norte. “Carlos Fonseca Amador”. Desde enero de 1976 vivía en la clandestinidad. Otros veintitrés muchachos completaban el comando. La dirección del FSLN los escogió con mucho rigor entre los más resueltos y probados en acciones de guerra de todos los comités regionales de Nicaragua, pero lo que más sorprende en ellos es su juventud. Omitiendo a Pastora, la edad promedio del comando era de veinte años. Tres de sus miembros tienen dieciocho. Los veinticinco miembros del comando se reunieron por primera vez en una casa de seguridad de Managua, solo tres días antes de la fecha prevista para la acción. Salvo los tres primeros números, ninguno de ellos se conocía entre sí, ni tenían la menor idea de la naturaleza de la operación. Solo les habían advertido que era un acto audaz y con un riesgo enorme para sus vidas, y todos habían aceptado. El único que había estado alguna vez dentro del Palacio Nacional era el comandante “Cero”, cuando era muy niño y acompañaba a su madre a pagar los impuestos. Dora María, la número “Dos” , tenía una cierta idea del Salón Azul, donde se reúne la Cámara de Diputados, porque alguna vez lo había visto en la televisión. El resto del grupo no sólo no conocía el Palacio Nacional, ni siquiera por fuera, sino que la mayoría nunca había estado en Managua. Sin embargo, los tres dirigentes tenían un plano perfecto dibujado con un cierto primor científico por un médico del FSLN, y desde varias semanas antes de la acción conocían de memoria los pormenores del edificio como si hubieran vivido allí media vida. El día escogido para la acción fue el martes 22 de agosto, porque la discusión del Presupuesto Nacional aseguraba una asistencia más numerosa. A las 9.30 de la mañana de ese día, cuando los servicios de vigilancia confirmaron que habría reunión de la Cámara de Diputados, los veintitrés muchachos fueron informados de todos los secretos del plan y se les asignó a cada uno una misión precisa. Divididos en seis escuadrones de a cuatro, mediante un sistema complejo pero muy eficaz, a cada uno le correspondió un número que permitía saber cuál era su escuadra y su posición dentro de ella.
FABULOSO INGENIO El ingenio de la acción consistía en hacerse pasar por una patrulla de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería de la Guardia Nacional. De modo que se uniformaron de verde olivo, con uniformes hechos por costureras clandestinas en tallas medianas, y se pusieron botas militares compradas el sábado anterior en tiendas distintas. A cada uno le dieron un bolso de campaña con el pañuelo rojo y negro del FSLN, dos pañuelos de bolsillo por si sufrían heridas, un foco de mano, máscaras y anteojos contra gases, bolsas plásticas para almacenar el agua en caso de urgencias y bicarbonato para afrontar los gases lacrimógenos. Dora María Téllez y Walter Ferretti. En la dotación general del comando había, además diez cuerdas de nylon de metro y medio para amarrar rehenes y tres cadenas con candados para cerrar por dentro todas las puertas del Palacio Nacional. No llevaban equipo médico porque sabían que en el Salón Azul había servicios y medicinas de urgencia. Por último se les repartieron las armas que de ningún modo podían ser distintas a las que usa la Guardia Nacional, porque casi todas habían sido capturadas en combate. El parque completo eran dos subametralladoras UZI, un G3, un M3, un M2, veinte fusiles Garand, una pistola Browning y cincuenta granadas. Cada uno disponía de trescientos tiros. La única resistencia que opusieron todos fue a la hora de cortarse el cabello y afeitarse las barbas cultivada con tanto esmero en los frentes de guerra. Sin embargo, ningún miembro de la Guardia Nacional puede llevar cabellos largos ni barbas, y solo los oficiales pueden llevar bigotes. No había más remedio que cortar, y de cualquier manera, porque el FSLN no tuvo a última hora un peluquero de confianza. Se peluquearon los uno s loa otros. A Dora María, una compañera resuelta, le trasquiló de dos tijeretazos su hermosa caballera de combate, para que no se ve viera que era mujer con la boina negra. A las 11.50 de la mañana, con el retraso habitual, la Cámara de Diputados inició la sesión en el Salón Azul. Solo dos partidos forman parte de ella: el Liberal, que es el partido oficial de Somoza y el Partido Conservador, que hace el juego de la oposición legal. Desde la gran puerta de cristales de la entrada principal se ve la bancada liberal a la derecha y la bancada conservadora a la izquierda. Al fondo, sobre un estrado, está la larga mesa de la Presidencia. Detrás de cada bancada hay un balcón para las barras de cada partido y una tribuna para los periodistas, pero el balcón de las barras conservadoras está cerrado desde hace mucho tiempo, mientras que el de los liberales está abierto y siempre muy concurrido por partidarios a sueldo. Aquel martes estaba más concurrida que de costumbre y había además unos veinte periodistas en la tribuna de prensa. Asistían casi todos los diputados y dos de ellos valían su peso en oro para el FSLN: Luis Pallais Debayle, primo hermano de Anastasio Somoza, y José Somoza Abrego, hijo del general José Somoza, que es medio hermano del dictador. El debate sobre el presupuesto había comenzado a las 12.30 cuando dos camionetas Ford, pintadas de verde militar con toldos de lona verde y bancas de madera en la parte posterior, se detuvieron al mismo tiempo frente a las dos puertas laterales del Palacio Nacional. En cada una de las puertas, como estaba previsto, había un policía armado con una escopeta, y ambos estaban bastante acostumbrados a su rutina, para darse cuenta de que el verde de las camionetas era mucho más brillante que el de la Guardia Nacional. Rápidamente, con ruidosas órdenes militares, de cada una de las camionetas descendieron tres escuadras de soldados. El primero que bajó fue el comandante “Cero”, frente a la puerta oriental, seguido por tres escuadras. La última estaba comandada por la número “Dos”: Dora María. Tan pronto como saltó a tierra, “Cero” gritó con su voz recia y bien cargada de autoridad: “¡Apártense! ¡Viene el jefe!” El policía de la puerta se hizo a un lado de inmediato y el “Cero” dejó a uno de sus hombres montando guardia a su lado. Seguido por sus hombres subió la amplia escalera hasta el segundo piso, con los mismos gritos bárbaros de la Guardia Nacional cuando se aproxima Somoza, y llegó hasta donde estaban otros dos policías con revólveres y bolillos. “Cero” desarmó a uno y la “Dos” desarmó al otro con el mismo grito paralizante: “¡Viene el jefe!” Allí quedaron apostados otros dos guerrilleros. Para entonces, la muchedumbre de los corredores había oído los gritos, había visto a los guardias armados, y había tratado de escapar. En Managua es casi un reflejo social: cuando llega Somoza todo el mundo huye. “Cero” llevaba la misión específica de entrar en el Salón Azul y mantener a raya a los diputados, sabiendo que todos los liberales y muchos de los conservadores estaban armados. La “Dos” llevaba la misión de cubrir esa operación frente a la gran puerta de cristales, desde donde dominaba, abajo, la entrada principal del edificio. A ambos lados de la puerta de cristales había previsto encontrar dos policías con revólveres. Abajo, en la entrada principal, que era una verja de hierro forjado, había dos hombres armados con una escopeta y una subametralladora. Uno de ellos era un capitán de la Guardia Nacional. “Cero” y la “Dos”, seguidos por sus escuadras, se abrieron paso por entre la muchedumbre despavorida hasta la puerta del Salón Azul, donde se llevaron la sorpresa de que uno de los policías tenía una escopeta. “¡Viene el jefe!”, volvió a gritar “Cero” y le arrebató el arma. El “Cuatro” desarmó al otro, pero los agentes fueron los primeros en comprender que aquello era un engaño, y escaparon por las escaleras hacia la calle. Entonces los dos guardias de la entrada dispararon contra los hombre de la “Dos”, y estos respondieron con una descarga de fuego cerrado. El capitán de la Guardia Nacional quedó muerto en el acto, y el otro guardia quedó herido. La entrada principal, por el momento, quedó desguarnecida, pero la “Dos” dejó a varios hombres tendidos para protegerla. Al oír los primeros tiros, como estaba previsto, los sandinistas apostados en las puertas laterales desarmaron y pusieron en fuga a los policías, cerrando las puertas por dentro con cadenas y candados y corrieron a reforzar a sus compañeros por entre una muchedumbre que corría sin dirección acosada por el pánico. La “Dos”, mientras tanto, pasó de largo frente al Salón Azul y llegó hasta el extremo del corredor donde estaba el bar de los diputados. Cuando empujó la puerta con la carabina M1 dispuesta a disparar, solo vio un montón de hombres tendidos y apelotonados en la alfombra azul. Eran diputados dispersos que se habían tirado a tierra al oír los primeros disparos. Sus guardaespaldas, creyendo que en efecto se trataba de la Guardia Nacional, se rindieron sin resistencia. “Cero” empujó entonces con el cañón del G3 la amplia puerta de vidrios esmerilados del Salón Azul, y se encontró con la Cámara de Diputados paralizada en pleno: cuarenta y nueve hombres lívidos mirando hacia la puerta con una expresión de estupor. Temiendo ser reconocido, porque algunos de ellos habían sido sus condiscípulos en la escuela de los jesuitas, “Cero” soltó ráfaga de plomo contra el techo y gritó : “¡La Guardia! ¡Todo el mundo a tierra!” Todos los diputados se tiraron al sueldo detrás de los pupitres salvo Pallais Debayle, que estaba hablando por teléfono en la mesa de la Presidencia y se quedó petrificado. Mas tarde ellos mismos habían de explicar el motivo de su terror: pensaron que la Guardia Nacional había dado un golpe contra Somoza y que venían a fusilarlos. FORMACIÓN MARCIAL En el ala oriental del edificio el número “Uno” oyó los disparos cuando ya sus hombres habían neutralizado a los dos policías del segundo piso y él se dirigía hacia el fondo del corredor donde estaba el Ministerio de Gobernación. 
Al contrario de las escuadras de “Cero”, las del número “Uno” entraron en formación marcial y se iban quedando en el camino para cumplir las misiones asignadas. La escuadra tercera, comandada por el número “Tres”, empujó la puerta del Ministerio de Gobernación, en el momento en que resonó en el edificio la ráfaga de plomo de “Cero”. En la antesala del Ministerio se encontraron con un teniente y un capitán de la Guardia Nacional, guardaespaldas del ministro, que al oír los disparos se aprestaban a salir. La escuadra de “Tres” no les dio tiempo a disparar. Luego empujaron las puertas del fondo y se encontraron en un despacho mullido y refrigerado, y vieron detrás del escritorio a un hombre de unos cincuenta y dos años, muy alto y un poco cadavérico que levantó las manos sin que nadie se lo ordenara. Era el agrónomo José Antonio Mora, ministro de Gobernación y sucesor de Somoza por designación del Congreso. Se rindió sin saber ante quién, aunque llevaba en el cinto una pistola Browning y cuatro cargadores repletos en los bolsillos. El “Uno”, mientras tanto, había llegado hasta la puerta posterior del Salón Azul, saltando por encima de los montones de hombres y mujeres que estaban tirados en el suelo. Luego empujó a la puerta y se quedó estupefacto: vio a “Cero” caminando hacia la mesa de la presidencial, mientras gritaba improperios con su voz de trueno, pero no vio a nadie más en el recinto. El “Uno” tuvo la impresión instantánea de que todo había fracasado. Lo mismo le ocurrió a la “Dos”, que entró en ese momento por la puerta de cristales llevando con la manos en alto a los diputados que encontró en el bar. Solo al cabo de un instante se dieron cuenta de que el salón les pareció desierto porque los diputados estaban tirados en el suelo detrás de los pupitres. Afuera, en ese instante, se oyó un breve tiroteo. “Cero” volvió a salir del salón y vio una patrulla de la Guardia Nacional al mando de un capitán, que disparaba desde la puerta principal del edificio contra los guerrilleros apostado frente al Salón Azul.”Cero” les lanzó una granada de fragmentación, y puso término al asalto. Un silencio sin fondo se impuso en el interior del enorme edificio cerrado con gruesas cadenas de acero, donde no menos de dos mil quinientas personas, pecho a tierra, se hacían preguntas sobre su destino. Toda la operación, como estaba previsto, había durado tres minutos exactos. Un mal almuerzo Anastasio Somoza Debayle, el cuarto de la dinastía que ha oprimido a Nicaragua por más de cuarenta años, conoció la noticia en el momento en que se sentaba a almorzar en el sótano refrigerado de su fortaleza privada. Su reacción inmediata fue ordenar que se disparara sin discriminación contra el Palacio Nacional. Así se hizo, pero las patrullas militares no pudieron acercarse porque las escuadras sandinistas los rechazaban con un fuego intenso desde las ventanas de los cuatro costados. Durante quince minutos, un helicóptero pasó disparando ráfagas de metralla contra las ventanas y alcanzó a herir a un guerrillero en una pierna: el número “Sesenta y dos”. Poco después, otra llamada de Pallais Debayle le informó a Somoza que el FSLN proponía como intermediarios a tres obispos nicaragüenses: monseñor Miguel Obando y Bravo, arzobispo de Managua, que ya había sido intermediario cuando el asalto a la fiesta de somocistas en 1974; monseñor Manuel Salazar y Espinosa, obispo de León, y monseñor Leovigildo López Fitoria, obispo de Granada. Los tres, por casualidad, se encontraban en Managua en una reunión especial. Somoza aceptó. Mas tarde, también a instancias de los sandinistas, se unieron a los obispos los embajadores de Costa Rica y Panamá. Los sandinistas, por su parte, encomendaron la dura carga de las negociaciones a la tenacidad y el buen juicio de la número “Dos”. Su primera misión, cumplida a las 2:45 de la tarde, fue entregarles a los obispos el pliego de condiciones. Pedían la libertad inmediata de todos los presos políticos, la publicación por todos los medios de los partes de guerra y de un comunicado político adjunto, el retiro de agentes armados a más de trescientos metros del Palacio Nacional, aceptación de todo cuanto pedían los empleados en huelga del gremio hospitalario, diez millones de dólares y garantías para que el comando y los presos liberados viajaran a Panamá una vez logrado el acuerdo. De modo que las conversaciones empezaron el mismo martes, continuaron toda la noche y culminaron el miércoles hacia las seis de la tarde. En ese lapso, los negociadores estuvieron cinco veces en el Palacio Nacional, una de ellas a las 3 de la madrugada del miércoles, y en realidad no parecía vislumbrarse un acuerdo en las primeras veinticuatro horas. LECTURA DEL COMUNICADO La petición de que se leyeran por radio los partes de guerra y un largo comunicado político que el FSLN había preparado, de antemano resultaba inaceptable para Somoza. Pero otra le resultaba imposible: la liberación de todos los presos que estaban en la lista. En realidad, en esa lista se habían incluido, con toda intención, veinte presos sandinistas que sin duda habían muerto en las cáceles, víctimas de torturas y ejecuciones sumarias, pero que el gobierno se negaba a reconocer. Somoza envió al Palacio Nacional tres respuestas escritas impecablemente en máquina eléctrica, pero todas sin firmas y redactadas en un estilo informal plagado de ambigüedades astutas. Nunca hizo una contrapropuesta sino que trataba de eludir las condiciones de los guerrilleros. Desde el primer mensaje fue evidente que quería ganar tiempo, convencido de que veinticinco adolescentes no serían capaces de mantener a raya por mucho tiempo a más de dos mil personas acosadas por la ansiedad, el hambre el sueño. Por eso su primera respuesta a las 9 de la noche del martes fue un desplante olímpico que pedía veinticuatro horas para pensar. Sin embargo, en su segundo mensaje, a las 8.30 de la mañana del miércoles, había cambiado la arrogancia por las amenazas, pero empezaba a aceptar condiciones. La razón parecía clara: los negociadores habían recorrido el Palacio Nacional a las 3 de la madrugada y habían comprobado que Somoza se equivocaba en sus cálculos. Los guerrilleros habían desalojado por iniciativa propia a las pocas mujeres embarazadas y a los niños, habían entregado por medio de la Cruz Roja a los militares muertos y heridos, y el ambiente en el interior era ordenado y tranquilo. En le primer piso, en cuyas oficinas se habían concentrado los empleados subalterno, muchos dormían en paz en sillones y escritorios y otros se dedicaban pasatiempos inventados. No había le menor señal de hostilidad, sino todo lo contrario, contra los muchachos uniformados que cada cuatro horas hacían una inspección del recinto. Más aún; en algunas de las oficinas públicas habían preparado café para ellos, y muchos de los rehenes les habían expresado su simpatía y solidaridad, incluso por escrito, y habían pedido permanecer allí de todos modos como rehenes voluntarios. En el Salón Azul, donde habían concentrado a los rehenes de oro, los negociadores habían podido observar que el ambiente era tan sereno como en el primer piso. Ninguno de los diputados había ofrecido la menor resistencia, los habían desarmado sin dificultad y a medida que pasaban las horas se notaba en ellos un rencor creciente contra Somoza por la demora de los acuerdos. Los guerrilleros, por su parte, se mostraban seguros y bien educados, pero también muy resueltos. Su réplica a las ambigüedades del segundo documento fue terminante: si dentro de cuatro horas no habían respuestas definitivas empezarían a ejecutar rehenes. Somoza debió comprender entonces la vanidad de sus cálculos y concibió el temor de una insurrección popular, cuyos síntomas comenzaban a vislumbrarse en distintos lugares del país. De modo que a la 1:30 de la tarde del miércoles, en su tercer mensaje, aceptó la más amarga de las condiciones: la lectura del documento político del FSLN a través de todas las emisoras del país. A las seis de la tarde, después de dos horas y media, la transmisión había terminado. SIGNOS DE CAPITULACIÓN Aunque todavía no se llegaba a ningún acuerdo, la verdad parece ser que Somoza estaba dispuesto a capitular desde el mediodía del miércoles. En efecto, a esa hora los presos de Managua habían recibido órdenes de preparar sus maletas para viajar. La mayoría estaba enterada de la acción por los propios guardianes, y muchos de éstos, en distintas cárceles, les expresaron sus simpatías secretas. En el interior del país, los presos políticos estaban siendo conducidos a Managua desde mucho antes de que se vislumbrara un acuerdo. A esa misma hora, los servicios de seguridad de Panamá le informaron al General Omar Torrijos que un funcionario nicaragüense de mediano nivel quería saber si él estaría dispuesto a enviar un avión para los guerrilleros y los presos liberados. Torrijos estuvo de acuerdo. Minutos después recibió una llamada del presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez, quien estaba muy al corriente de las negociaciones y notablemente preocupado por la suerte de los sandinistas, y quería coordinar con su colega de Panamá la operación del transporte. Esa tarde, el gobierno panameño alquiló un Electra comercial de la compañía COPA y Venezuela mandó un Hércules inmenso. Ambos aviones esperaron en el aeropuerto de Panamá, listos para despegar, el final de la negociaciones. Culminaron, en realidad , a las 4 de la tarde del miércoles y a última hora trató Somoza de imponer a los guerrilleros un plazo de tres horas para abandonar el país, pero estos se negaron, por razones obvias, a salir de noche. Los diez millones de dólares fueron reducidos a quinientos mil, pero el FSLN decidió no discutir más, primero porque el dinero era de todos modos una condición secundaria, pero en especial porque los miembros del comando empezaban a dar peligrosas señales de cansancio después de dos días sin dormir y sometidos a una presión intensa. Los primeros síntomas, graves, los notó en sí mismo el comandante “Cero”, cuando descubrió que no lograba concebir la ubicación del Palacio Nacional dentro de la ciudad de Managua. Poco después, el número “Uno” le confesó que había sido víctima de una alucinación: creyó oír que pasaban trenes irreales por la Plaza de la República. Por último, “Cero” observó que la número “Dos” había empezado a cabecear y en un pestañeo instantáneo estuvo a punto de soltar la carabina. Entonces comprendió que era urgente terminar aquel drama que había de durar, minuto a minuto, cuarenta y cinco horas. El jueves, a las 9.30 de la mañana, veinticinco sandinistas, cinco negociadores y cuatro rehenes abandonaron el Palacio Nacional con rumbo al aeropuerto. Los rehenes eran los más importantes: Luis Pallais Debayle, José Somoza, José Antonio Mora y el diputado Eduardo Chamorro. A esa hora, sesenta presos políticos de todo el país estaban a bordo de los dos aviones llegados de Panamá, donde todos habían de pedir asilo pocas horas después. Sólo faltaban por supuesto, los veinte que nunca más se podrían rescatar. Los sandinistas habían puesto como condiciones finales que no hubiera militares a la vista ni ninguna clase de tráfico en la ruta del aeropuerto. Ninguna de las condiciones se cumplió, porque el gobierno ordenó a la Guardia Nacional salir a las calles para impedir cualquier manifestación de simpatía popular. Fue un intento vano. Una ovación cerrada acompaño el paso del autobús escolar, y las gentes se echaban a la calle para celebrar la victoria, y una larga fila de automóviles y motocicletas, cada más numerosa y entusiasta, los siguió hasta el aeropuerto. El diputado Eduardo Chamorro se mostró asombrado de aquella explosión júbilo popular. El comandante “Uno”, que viajaba a su lado, le dijo con el buen humor de alivio : “Ya ve, esto es lo único que no se puede comprar con plata”.
Un día como hoy 22 de Agosto de 2004 en el Museo Munch de Oslo, Noruega, dos cuadros del expresionista Edvard Munch, El grito y Madonna, son robados a plena luz del día y a mano armada. fue un pintor y grabador noruego de la corriente expresionista. Sus evocativas obras sobre la angustia influyeron profundamente en el expresionismo alemán de comienzos del siglo XX. El grito (en noruego Skrik), es el título de cuatro cuadros del noruego Edvard Munch (1863-1944). La versión más famosa se encuentra en la Galería Nacional de Noruega y fue completada en 1893. Otras dos versiones del cuadro se encuentran en el Museo Munch, también en Oslo, mientras que la cuarta versión pertenece a una colección particular. En 1895, Munch realizó también una litografía con el mismo título. En los últimos años, la obra, en dos versiones diferentes, ha sido objeto de robos de gran repercusión mediática. La versión más conocida, la de la Galería Nacional, fue robada en febrero de 1994, y fue recuperada en una acción policial ocho semanas más tarde. En agosto de 2004 se produjo el robo de una de las versiones expuestas en el Museo Munch. Dos años después, el 31 de agosto de 2006 la policía noruega anunció la recuperación de la pintura, en buen estado. La versión que llevaba 70 años en manos del noruego Petter Olsen, cuyo padre había sido vecino, amigo y luego mecenas de Munch, fue subastada el 2 de mayo del 2012 por 119,9 millones de dólares, en la casa Sotheby's de Nueva York, convirtiéndose así en la obra más cara vendida en una subasta.