jueves, 31 de diciembre de 2020

Reflexiones sobre relaciones de pareja de largo plazo

 Por Luis Montes Brito

Cuando algunas personas, más jóvenes que yo, se enteran de que con mi esposa recientemente cumplimos 40 años de matrimonio, después de la acostumbrada felicitación, vienen un par de preguntas casi de rigor. ¿Cómo es posible durar tanto tiempo juntos? ¿Cómo se logra? Ese cuestionamiento me ha hecho reflexionar al respecto y entendiendo que cada pareja es distinta, desde mi óptica y experiencia comparto mi opinión con ustedes.

 

Hay que empezar diciendo que, aunque no lo parezca, aún en esta era digital y de satisfacción inmediata, hay muchísimas personas que disfrutan y sostienen largas relaciones de pareja. Son muchos más de lo que algunos se imaginan, basta observar con detalle a nuestro alrededor, en nuestros familiares, amigos, conocidos y compañeros de trabajo para comprobarlo. Lo que pasa es que hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece. Hay una tendencia a resaltar lo negativo que engañosamente hace parecer que lo más comentado es la norma. 

 

Segundo, cada persona es un mundo; cada pareja son dos mundos tratando de acoplarse. Lo cual quiere decir que no es una tarea fácil, que no hay una receta única para lograrlo, que mientras usted y su pareja se entiendan y estén felices, lo que opinen los demás es cuando menos irrelevante. 

 

Tercero, no existen personas perfectas por lo que tampoco lo es cualquier entidad que conformen. El solo hecho de la necesidad de firmar un contrato nupcial señalando derechos y obligaciones, contempla posibles disputas donde habrá que recurrir a un árbitro legal para dirimirlas. Hay una tendencia a pintar todo como “blanco o negro”, la verdad es que existen los tonos grises. Todos tenemos días buenos y días malos, épocas de felicidad y de tristeza, pienso que la variedad de situaciones son las que consolidan una relación. De manera tal que las relaciones de larga data duran no porque sean perfectas sino a pesar de sus imperfecciones. 

 

Casarse es una lotería, uno no sabe que premio obtiene hasta que convive a diario con su pareja. Todos los seres humanos tenemos virtudes y defectos, luces y sombras, lo importante es como las administramos y las compensamos ante nuestros seres queridos.

 

Hay cosas básicas que no pueden faltar en una relación de largo plazo. Dando por sentado que fue el amor el inicio de ésta, el respeto quizá es la más importante, ya que este es el principio y final de los sentimientos que se forjan. El respeto como hábito se transforma en cariño, admiración, agradecimiento, empatía, ilusión y finalmente en amor. La falta de respeto genera todo lo contrario: desengaño, decepción, resentimiento, egoísmo y finalmente desamor.

 

También es primordial tener una visión compartida. Si no ves el mundo de la misma forma que tu cónyuge, siempre existirá la tendencia a deslindarse, a diferenciarse. Una relación de pareja debe entenderse como una sociedad de crecimiento continuo, de apoyo mutuo, de compenetración, de sustituir el yo” por el “nosotros” y cuando hay hijos incluso hasta negarse ambos en función de estos.   

 

Es básico entender que el matrimonio no es una competencia entre sus miembros para definir quien está sobre el otro, más bien, es una dinámica de equipo para enfrentar juntos la vida y los retos que esta trae consigo. Es una sociedad de hombro a hombro, donde el egoísmo no tiene cabida.

 

Una relación de largo plazo es sinónimo de perseverancia, resiliencia, superación, empatía, capacidad de aceptar y decirse la verdad de la mejor manera, de amar, perdonar, comprender, saber escuchar, es entender que se trata de un proyecto de vida que se construye día a día, y que cada amanecer es un nuevo comienzo.

 

Finalmente, es requisito indispensable reír juntos, celebrar cada victoria por pequeña que sea, es mucho más que solo cobijarse con el esmalte de una religión, es predicar con el ejemplo, es tener esperanza en un futuro mejor y disfrutar juntos cada día como si fuera el último de nuestras vidas, para que cuando esa fatalidad llegue, no exista arrepentimiento.

sábado, 19 de diciembre de 2020

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: EL MEJOR REGALO DE NAVIDAD: LA ESPERANZA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 

Año nuevo, vida nueva. Así reza el dicho. Y esta vez, más que nunca, queremos que este nefasto 2020 que tanto nos hostigó termine cuanto antes. 

Es cierto que nada cambiará como por arte de magia, y que el arrancar una página al calendario no necesariamente nos hará diferente ni revitalizará nuestras penas. Sin embargo, algunos hechos recientes nos permiten soñar con un 2021 diferente. 

 

Ese, sin duda, es el mejor regalo de Navidad que podemos tener. Una dosis de esperanza más que fundamentada y con la que podemos cerrar y soportar con optimismo los últimos días del que para casi todos fue “el peor año de nuestras vidas”.

 

Por un lado, el éxito de las diferentes vacunas contra el Covid-19 (muchas con un porcentaje de efectividad arriba del 90%) es una realidad y en algunos países ya se está administrando. Eso, más allá de los diferentes esquemas de distribución que implementarán las naciones, es el principal motivo para encarar el 2021 con una sonrisa. Probablemente la pandemia tardará bastante en disiparse, pero ya tendremos un método probado para contrarrestarla.  

 

Otra gran noticia llegó desde los Estados Unidos con la elección de Joe Biden como nuevo presidente. Se trata de algo que no solo importa a los ciudadanos estadounidenses y a los migrantes salvadoreños, sino que también impacta directamente al resto del mundo por la influencia que ejerce. La llegada de Biden, de 78 años, a la Casa Blanca representa mucho.  Aparte de ser bastante mayor, lo que da esperanza a los que no hemos aún logrado todos nuestros sueños es ver que aún es posible. El cambio climático será tomado en cuenta por Estados Unidos, que es uno de los países de más relevancia tanto en la producción de este problema así como tratar de revertirlo. 

 

Además de lo que significa Biden y sus ideas, tener como vicepresidenta a Kamala Harris tiene una enorme importancia, ya que resalta el rol de la mujer en la política. Nunca antes una mujer había llegado a ese cargo en toda la historia de Estados Unidos . Esto les da poder a las mujeres, además de empoderar a las diferentes razas que existen no solo en Estados Unidos sino en resto del mundo, ya que Kamala -de madre india tamil y padre jamaicano- personifica como nadie la diversidad racial y cultural. 

 

En definitiva, el desembarco de la dupla Biden-Harris convertirá a Estados Unidos en un país más unido y eso inexorablemente se reflejará, como efecto dominó, en el resto del mundo. El mejor regalo de Navidad es un 2021 lleno de esperanzas, el año en que recuperamos la normalidad y que empezaremos a disfrutar de algunas pequeñas cosas que la pandemia y sus restricciones nos ayudaron a valorar.  

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 5 de diciembre de 2020

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: TIENES RECUERDOS VIVIDOS O PADECES AFANTASIA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


Si una enfermedad afecta entre un 2 y un 5 por ciento de la población mundial, debería encender una luz de alerta. Sin embargo, no ocurre eso con la afantasía, un mal que se caracteriza por no poder crear imágenes en la mente y que es casi desconocida para el gran público.

La poca información y la poca divulgación por parte de la comunidad científica quizás se deba  a que no es una enfermedad que provoca la muerte, pero que sí puede generar trastornos mentales. 

 

Por lo general, nuestros recuerdos vienen acompañados de imágenes que vemos de forma natural al recordar cualquier hecho, cosa o persona. Pero en el caso de las personas que padecen afantasía es imposible. Por este motivo, les cuesta realizar descripciones, ya que estas las deben hacer de memoria y sin la ayuda de la visualización cerebral.

 

"La afantasía desafía algunas de nuestras suposiciones más básicas sobre la mente humana", explica Alexei Dawes, de la Escuela de Psicología de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia. "La mayoría de nosotros asumimos que la imaginación visual es algo que todo el mundo tiene, algo fundamental para la forma en que vemos y nos movemos por el mundo. Pero, ¿qué significa tener una 'mente ciega' para los viajes mentales que hacemos cada día cuando imaginamos, recordamos, sentimos y soñamos?".

 

El mismísimo Dawnes, ansioso por explorar ese universo sin imágenes, condujo un estudio que ha sido publicado recientemente en la revista Scientific Reports y que refleja resultados sorprendentes. Encuestaron a más de 250 personas que sufren esta condición y se concluyó que no solo está asociada con la ausencia de imágenes visuales, sino también con un patrón generalizado de cambios en otros procesos cognitivos importantes. Las personas con afantasía reportaron una reducida habilidad para recordar el pasado, imaginar el futuro, e incluso soñar. 

 

Los participantes del estudio completaron una serie de cuestionarios sobre temas como la fuerza de las imágenes y la memoria. Los resultados se compararon con las respuestas de 400 personas de control independientes. Se pidió a los participantes que recordaran una escena de su vida y que calificaran la vivacidad utilizando una escala de cinco puntos, en la que uno indicaba "Ninguna imagen en absoluto, solo 'sé' que estoy recordando la memoria", y cinco era "Perfectamente claro y tan vívido como la visión normal". 

 

Mientras que las personas con afantasía no habrían podido imaginar una puesta de sol, muchos podrían haber imaginado la sensación de arena entre los dedos de los pies, o el sonido de las gaviotas y las olas chocando.  Sin embargo, el 26 por ciento de los participantes en el estudio afantástico registraron una falta más amplia de imágenes multisensoriales, incluidas las imágenes de sonido, tacto, movimiento, sabor, olor y emoción. 

 

Además, los individuos con afantasía también experimentaron recuerdos menos vívidos de su pasado y reportaron una capacidad significativamente menor para recordar eventos de vidas pasadas en general. Importante: no confundir con el Mal de Alzheimer, donde el enfermo no recuerda. En la afantasía, los recuerdos no tienen el color y la viveza de todos los sentidos.

 

Otra de las razones por las cuales se habla muy poco de esta patología es la falta de información. De hecho, este es uno de los primeros estudios sobre la enfermedad. Es probable que las personas que lo padecen no se den cuenta de ello o no le darán una importancia extrema. A menos que su afantasía sea de las más profundas, ya que hay distintos grados de la misma. En el caso de que el paciente sea consciente del problema, produce una profunda tristeza que puede llegar a la depresión. Si, como mínimo hay un 2% de la población que sufre este mal, quiere decir que al menos hay 150 millones de personas que lo padecen. ¿Y si eres uno de ellos? La respuesta está escondida en tu mente.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.