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sábado, 2 de mayo de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: Prostitución masculina -2a parte

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


En la entrega anterior exploramos el fenómeno de la prostitución masculina, un mercado discreto, pero con una demanda real y creciente. Su existencia plantea inevitablemente una pregunta: ¿qué lleva a una mujer a buscar los servicios de un profesional del sexo?
Históricamente asociado casi en exclusiva a los hombres, el mercado del sexo remunerado empieza a mostrar una cara diferente. Cada vez más mujeres recurren a trabajadores sexuales masculinos, aunque lo hacen en silencio, lejos del escrutinio social y con un perfil deliberadamente bajo. ¿Por qué?

Los estilos de vida femeninos han experimentado una transformación profunda en las últimas décadas. La incorporación masiva de la mujer al mercado laboral, su mayor independencia económica y una progresiva liberación sexual han reconfigurado sus patrones de comportamiento, acercándolos cada vez más a los que históricamente se asociaban al sexo masculino. 

A ello se suma un entorno cultural que normaliza y amplifica los estímulos sexuales: series, redes sociales, conversaciones cotidianas. Las despedidas de soltera con bailarines exóticos, por ejemplo, se han convertido en algo habitual sin mayor cuestionamiento social.

A pesar de esta apertura, la mujer que busca servicios sexuales remunerados sigue enfrentándose a un juicio social que su contraparte masculina raramente padece. La sexualidad femenina continúa siendo tratada, en muchos entornos, como un tema tabú o moralmente cuestionable, un peso cultural de raíces históricas y religiosas profundas que marca a las mujeres desde el inicio de los tiempos. 

Esta carga simbólica explica, en gran medida, por qué la mayoría de quienes utilizan estos servicios lo hacen con absoluta discreción, sobre todo en Latinoamérica.

Los motivos que llevan a una mujer a contratar un escort son variados y, en muchos casos, perfectamente racionales. La insatisfacción dentro del matrimonio o una relación deteriorada empuja a algunas a buscar fuera lo que no encuentran en casa. 

Para mujeres con una vida pública activa o en entornos conservadores, este tipo de servicio ofrece confidencialidad y una experiencia libre de compromisos emocionales, resultando paradójicamente menos complicado que involucrarse con un hombre casado, situación en la que la mujer muchas veces queda en una posición de vulnerabilidad.

 

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 11 de abril de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: Prostitución masculina -1a parte

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 


Cuando se habla de prostitución, se suele dibujar una figura femenina. Sin embargo, la prostitución masculina existe, tiene raíces históricas profundas y, en los últimos años, gana visibilidad impulsada por transformaciones culturales, mayor liberalidad en la expresión de la sexualidad femenina y el auge de plataformas digitales. 

La prostitución masculina no es un invento moderno. En civilizaciones como la griega y la romana ya existían hombres que ofrecían servicios sexuales tanto a mujeres como a otros hombres. Lo que sí es relativamente nuevo es la disposición social para debatir abiertamente. Durante siglos, las normas de género construyeron una masculinidad que no podía admitir vulnerabilidad.

Las motivaciones que llevan a un hombre a ejercer la prostitución no difieren sustancialmente de las que impulsan a las mujeres: la necesidad económica ocupa el primer lugar, más aún en lugares donde escasean las oportunidades laborales. 

En países desarrollados, donde la prostitución puede estar regulada o incluso reconocida como actividad profesional, el ejercicio a tiempo completo resulta más viable. En naciones en vías de desarrollo, en cambio, suele tratarse de una actividad paralela, ejercida fuera del horario laboral formal, rodeada de discreción y, con frecuencia, de vergüenza. En El Salvador, como en la mayoría de los casos de Latinoamérica, no es una profesión de la que uno se sienta orgulloso

El atractivo físico de un escort -como generalmente se hacen llamar- es un factor relevante, aunque no absoluto. Unos, por ejemplo, se publicitan por el tamaño de su miembro, incluso detallando los centímetros exactos. Estos, en algunos casos, también se ganan la vida como strippers en despedidas de solteras.

Pero más allá de la apariencia, lo que las clientas también suelen valorar es la capacidad del hombre para hacerlas sentir deseadas, valiosas y atendidas en su totalidad: emocional, sensorial y sexualmente.

Ahí radica una diferencia fundamental con la demanda masculina tradicional, orientada con mayor frecuencia al acto sexual sin mayor preámbulo. Respecto a la edad, predominan los hombres jóvenes, tanto por las exigencias físicas del oficio como por patrones culturales de atracción. El cuidado personal, la higiene y la delicadeza en el trato son atributos igualmente valorados por las clientas.

Uno de los cambios más significativos en este panorama es el incremento de la demanda femenina. Durante décadas, la sociedad tendió a presentar la sexualidad como un impulso predominantemente masculino, minimizando o negando el deseo femenino.

Se sabe que el pico de deseo sexual en los hombres se alcanza alrededor de los 18 años y declina progresivamente, mientras que en las mujeres este apogeo suele producirse entre los 40 y los 50 años, en torno a la perimenopausia. Sin embargo, las razones por las que una mujer recurre a un escort para saciar sus deseos sexuales dan para un artículo aparte, que llegará pronto. 

Si bien la prostitución en general carga con un estigma social considerable, los hombres que la ejercen enfrentan un reproche particular. Las normas culturales sobre masculinidad generan una condena adicional: términos peyorativos que los acusan de ser "mantenidos" o de transgredir los roles de género esperados.

Este estigma lleva a la mayoría a mantener su actividad en el más estricto secreto, lo que dificulta tener datos específicos, sobre todo en Latinoamérica. En Europa, en cambio, los escorts están dispuestos a contar más sobre su profesión y confiesan que se puede ganar muy buen dinero. Hay muchos que solo aceptan ser acompañantes de una mujer mientras que otros solo lo hacen con gais.

Las plataformas digitales han transformado la manera en que opera esta industria. Las redes sociales y las aplicaciones de citas, ampliamente utilizadas por el público joven, han facilitado contactos que en otro contexto requerían intermediarios o espacios físicos de encuentro. Sin embargo, la prostitución masculina parece recurrir con mayor frecuencia a canales más discretos: avisos clasificados en línea, páginas especializadas y el contacto directo a través de redes de conocidos. Por supuesto, también hay agencias que reclutan escorts y que facilitan un encuentro íntimo.

Esta digitalización también ha traído consigo fenómenos colaterales. La figura del estafador que simula ser un hombre atractivo, solvente y disponible emocionalmente para extraer dinero a mujeres vulnerables es, según las expertas, un ejemplo extremo de cómo se explotan las mismas necesidades afectivas y sexuales que alimentan la demanda legítima.

El modelo del llamado Sugar Daddy —hombre mayor y adinerado que mantiene económicamente a una pareja joven— tiene su correlato femenino en crecimiento: la Sugar Mommy. Esta figura emerge hoy con mayor naturalidad en una sociedad que, de a poco, reconoce que las mujeres también pueden desear, proveer y establecer relaciones de intercambio en términos que antes se reservaban exclusivamente a los hombres.

Lo que este fenómeno evidencia, en último término, es que la sexualidad humana es más compleja, más diversa y más igualitaria de lo que los prejuicios históricos han querido admitir. Visibilizar la prostitución masculina no implica promoverla, sino entenderla como parte de una realidad social que merece su análisis.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 7 de febrero de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: SITOFILIA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos 


En la amplia y diversa gama de expresiones de la sexualidad humana, existen prácticas que desafían los límites tradicionales del erotismo. Una de ellas es la sitofilia, una forma de fetichismo en la que la comida se convierte en un elemento central del deseo sexual. Se trata de una parafilia en la que el placer sexual puede estar vinculado al acto de comer, ver comer a otros o incorporar alimentos durante las relaciones sexuales.


Esta práctica puede manifestarse de diferentes maneras: desde untar o ingerir alimentos durante el sexo, hasta fantasear con escenas eróticas que involucren comida. En muchos casos, la sitofilia también está relacionada con el juego sensorial, la sensualidad y la creatividad.

 

Aunque puede ser parte de una vida sexual saludable entre adultos, también conlleva ciertos riesgos. Desde el punto de vista nutricional y médico, el uso frecuente de alimentos en prácticas sexuales puede derivar en problemas como aumento de peso, enfermedades relacionadas con la obesidad o infecciones, especialmente si los productos no se manipulan con higiene. Por ejemplo, introducir alimentos en zonas íntimas o utilizarlos durante prácticas orales sin la debida limpieza puede provocar infecciones bacterianas o fúngicas.

 

Nada más gráfico para explicar la sitofilia que algunas escenas de la película Nueve Semanas y Media, cuando Kim Basinger y Mickey Rourke juegan con comida sobre el cuerpo del otro. Usan miel, leche, cerezas y otros alimentos como parte del juego sexual.

 

No existe un perfil específico de persona que practique la sitofilia, que viene del griego sitos (comida) y philia (amor o atracción). Puede ser adoptada por cualquier individuo que encuentre excitación en la combinación de comida y sexualidad. Algunos lo hacen por novedad, otros por el simbolismo afrodisíaco de ciertos alimentos.

 

Existe una técnica conocida como nyotaimori: consiste en utilizar el cuerpo humano como una superficie para servir alimentos, transformándolo simbólicamente en un "plato viviente". Esta práctica, asociada comúnmente al erotismo, suele representarse con una persona —frecuentemente una mujer— completamente desnuda, recostada sobre una mesa y decorada con diversos tipos de comida, que los comensales consumen directamente de su cuerpo.

 

Históricamente, este vínculo entre erotismo y comida recuerda a las bacanales, las fiestas rituales dedicadas al dios romano Baco —equivalente de Dionisio en la mitología griega—, deidad del vino, la fertilidad y el éxtasis. En estos eventos, la sensualidad, el descontrol y los excesos eran parte central de la celebración.

 

Algunos alimentos suelen asociarse a esta práctica por sus supuestas propiedades afrodisíacas. Entre ellos destacan el chocolate, las ostras, las fresas, el aguacate o productos ricos en zinc, vitamina E y feniletilamina, sustancias relacionadas con el aumento del deseo sexual. Sin embargo, fundamental en esta práctica es la conexión psicológica y sensorial entre la comida y el placer sexual, más allá de sus propiedades nutricionales o afrodisíacas.

 

También es importante considerar la interacción de ciertos alimentos con medicamentos. Algunos pueden potenciar o inhibir la acción de fármacos, generar efectos secundarios o interferir con su absorción. Por ejemplo, el consumo de azúcar puede intensificar el efecto de algunos estimulantes.

 

En cualquier caso, se recomienda ejercer esta práctica con responsabilidad: mantener una dieta equilibrada, cuidar la higiene y evitar el uso de alimentos que puedan causar daños o infecciones. Como toda expresión de la sexualidad, la sitofilia debe basarse en el respeto, el consentimiento mutuo y la salud.


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

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Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 24 de febrero de 2024

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: SEXO Y DOLOR DE CABEZA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

Hay un viejo mito sobre el deseo sexual que dice que "los hombres siempre tienen ganas y a ellas siempre les duele la cabeza". No es tan cierto. Como tampoco lo es esa teoría que las relaciones sexuales siempre han estado centradas en el placer del hombre: “se tiene sexo cuando él quiere, y las mujeres deben cumplir”. Quizás la realidad, al menos en la actualidad, esté a medio camino entre ambas aseveraciones. 
La decadencia sexual masculina inicia a los 18 años, aunque pueden engendrar toda la vida. Lo de las mujeres, en cambio, es mas interesante: tienen un declive sexual más lento, pero su libido no se extingue, aunque ha sido reducido por la mente. Nos han hecho creer que una señora mayor no puede tener deseo sexual. Y, por el contrario, un hombre de su misma edad sí es aceptado como normal.

Si bien la palabra libido viene del latín libīdo, y significa deseo o lujuria, en términos psicológicos se usa para denominar el deseo sexual de una persona. Está influenciada por una combinación de factores físicos, emocionales, psicológicos y sociales.

Quizás la diferencia es que la mujer es más mental con su libido y si no le agrada su imagen física puede ser que no desee contacto sexual por más que tenga su libido alta. Los hombres, en cambio, se sienten más hombres cuanto más practican sexo, y aquí mucho tienen que agradecerle a la pastillita azul llamada Viagra.

Al margen de la libido individual, a veces sucede que se pierde el deseo sexual hacia la pareja. Eso puede obedecer a varios factores, que van desde la rutina y el aburrimiento a la falta de atractivo físico del otro; pueden ir por la ausencia de estímulos agradables fuera de los encuentros sexuales a falta de comunicación efectiva, pasando por los conflictos no resueltos, las tensiones y el estrés en la relación.

Algo es indudable: la gente tiene menos sexo que hace 50 años. Hay varios estudios que lo comprueban, como el National Survey of Sexual Attitudes and Lifestyles. Ese informe reporta que en 1990 las parejas de entre 16 y 64 años hacían el amor cinco veces al mes, cifra que cayó hasta las cuatro veces en el año 2000 y a tres en el 2010. Y sigue en descenso…

¿Cuál es la razón? La vida moderna puede ser estresante, con presiones laborales, financieras y familiares que pueden interferir con el deseo y la capacidad de participar en actividades sexuales. Además, cada vez hay más distractores online y cada vez menos tiempo, por eso en la Generación Z los números son todavía más bajos. También a esto contribuyen los juguetes sexuales, que si bien pueden ayudar a estimular una relación que ha caído en la rutina, también pueden satisfacer la libido en solitario, y eso en determinados casos puede que este tipo de sexualidad se vuelva más gratificante que con la pareja.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

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Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

sábado, 1 de febrero de 2020

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: SEXO TOXICO


Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

Siete de cada diez mujeres sufren violencia en El Salvador. 

La estadística es tan fría como contundente y llama a la reflexión.

Puede ser violencia psicológica, física o sexual. No todas lo denuncian, algunas por temor y otras porque ya es demasiado tarde: son víctimas de feminicidios, un término que tristemente ha cobrado mucho auge en los últimos tiempos. 

Algo que por frecuente no deja de sorprender es la cantidad de casos de violación. 

Por ser seres frágiles y vivir en el reino del machismo, las víctimas son presas fáciles de quien se atreva. Y no solo aplica para las mujeres, sino para cualquier ser frágil como niños o personas con capacidades disminuidas.

A veces, cuando se trata de personas del mismo sexo, es más difícil de advertir -y por lo tanto prevenir- una violación o abuso sexual. Es que muchas veces el violador busca aprovecharse de un momento oportuno: un descuido, las cárceles o la condición de discapacitado de alguno, por poner un ejemplo. También se valen del engaño que hace que los violados crean en un principio que su violador les tiene algún cariño y solo buscan amistad. Cuando descubren la verdad ya es demasiado tarde.

Otro aspecto a tener en cuenta son las personas tóxicas, que pueden condicionar nuestras vidas.

En la actividad sexual existen una serie de actividades que engloban los llamados fetichismos. Si son del agrado de ambos en una pareja, de forma consensuada, no necesariamente es malo, aunque para otros parezcan desviaciones de la misma y hasta perversiones. Sin embargo, el problema es cuando el dominante en la relación ejecuta actividades u obliga a desempeños sexuales que lastiman, ofenden y sobre todo no son aceptadas por sus parejas. 

Eso también es inadecuado , por más que el ejecutor no sea un extraño sino su propia pareja. 

Así mismo si la pareja no desea tener sexualidad y es obligada, puede considerarse como violación. 

Por eso es importante detectar una relación tóxica y cortarla de plano. 

Si la pareja no comparte vínculos, como el matrimonio y/o hijos, será mucho más sencillo dejar a una persona porque nos utiliza de una forma sexual que no nos agrada y que nos somete a su voluntad. 

Si hay una relación más formal, será más complicado: se requiere de mucha autoestima y coraje para tomar una determinación así. En una sociedad dominada por el machismo, el ser más débil pasa a ser propiedad del más fuerte y no una pareja que comparte en armonía e igualdad. 

Es bastante difícil cortar estas relaciones tóxicas y suele necesitarse de una consejería y de una parte legal al mismo tiempo.

El sexo suele usarse como método de crueldad, ya que es una forma de demostrar dominio y sumisión a su contraparte 

También puede haber parejas que omiten dar sexualidad o gestos de afectividad de forma consciente para hacernos sentir inferior. 

No obstante, lo más frecuente es que causen dolor y maltrato durante el mismo acto sexual: son sádicos con sus parejas y disfrutan haciéndoles daño. 

Este tipo de fenómeno se da en todos los estratos sociales, pero es más frecuente en las capas de menor nivel cultural. Hay personas que creen que es a lo que tienen derecho o que eso es su parte en la sexualidad, ya que sienten que pertenecen a alguien y no pueden elegir la forma de ser tratadas. 

Desgraciadamente, y sobretodo en las sociedades latinas y países tercermundistas, esto lo observamos con cierta naturalidad. Y ni hablar de las culturas asiáticas, africanas y árabes. En dichos lugares, ni siquiera una denuncia es garantía de nada. Primero por el temor, y además porque suele ocurrir que la víctima se victimice mas , mientras el agresor goza de total impunidad.
Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
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Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

sábado, 11 de noviembre de 2017

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: ¿EXISTE LA ADICCION AL SEXO?

En las últimas semanas, Hollywood ha sido noticia por los múltiples casos de abuso sexual. El abanderado es el productor Harvey Weinstein, al que le aparecen casos nuevos casi cada día. Dada su posición de poder en los estudios Miramax, Weinstein se aprovechó de su condición para acosar (y algunos casos violar) impunemente a varias decenas de mujeres en las últimas tres décadas. Ahora que los casos contra él brotan constantemente y son conocidos por todo el mundo, Weinstein se justifica alegando que todo obedece a que sufre adicción al sexo.


¿Existe la adicción al sexo? Definitivamente, no. En el caso de Weinstein, como en la mayoría de las celebridades que admiten padecerlo, lo hacen como excusa para justificar comportamientos inadecuados. Son sinvergüenzas, sinvergüenzas con dinero y poder que lo han convertido en una moda. Se podría explicar que un adicto al juego, a la bebida o a las drogas se pone ansioso ante la falta de los mismos. Pero estos “adictos al sexo” solo son adictos a mujeres bonitas, jóvenes, vulnerables o niñas. Qué curioso. Porque hay otros métodos para saciar el sexo sin dañar a terceros, como la masturbación. Eso tendría el mismo efecto de bajar la ansiedad. ¿Por qué no tener una muñeca inflable? ¿Por qué no ir a un prostíbulo?

El recurso de la adicción al sexo existe porque los abogados de estos sinvergüenzas se han dado a la tarea de encontrar y esgrimir ese argumento. En Estados Unidos hay un dicho que dice que “la Ley llega hasta donde el mejor abogado que puedas pagar". Gracias a Dios, no siempre existe esa impunidad. Ahora sabemos que Weinstein entró en una clínica de rehabilitación en Europa “para recuperarse de su adicción”, pero es todo parte de una puesta en escena muy organizada. Estos señores que se hacen las víctimas por ser adictos al sexo jamás sintieron culpa ni buscaron ayuda hasta que fueron denunciados y llevados a la Corte.

Las adicciones verdaderas llevan un componente de impulso, compulsión y placer, además de angustia y sensación de culpa. Pero aquí vemos que los señores que dicen tener esta adicción no sienten ningún remordimiento hasta que los agarra la Ley.

Existen, eso sí, personas que le reclaman sexo a su pareja todo el tiempo, pero no tiene que ver con el acoso ni con la violencia. A las mujeres "adictas al sexo" se les llama ninfómanas y se les ve muy mal. Y no se excusan ante nada, simplemente se les considera sucias. Incluso, las ninfómanas no se aprovechan necesariamente de las víctimas indefensas. Al contrario, más bien ellas terminan siendo utilizadas.
Aunque en este caso se trate de Hollywood y de actrices o aspirantes a actrices las que han sido abusadas, hay que entender que esto le puede pasar a cualquiera. Obviamente, cuando hay involucrada una celebridad todo tiene más impacto, pero esto también le sucede a la gente de a pié. Siempre hay alguien que quiere ejercer el control sobre nosotros: pasa también en los hogares, centros escolares, centros de recogida de menores, oficinas, consultorios médicos, psicológicos, psiquiátricos, empresas, hospitales y un largo etcétera. Lo bueno es que ahora las víctimas empiezan a denunciar y la sociedad comienza a escucharlas sin juzgarlas ni victimizarlas. Ese es, sin duda, un paso adelante.
Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

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Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.


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Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.