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sábado, 18 de agosto de 2018

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: Y LOS AMIGOS DEL ADICTO?


Por Dra. Margarita Mendoza Burgos
 


“Dime con quién andas y te diré quién eres”. El dicho, por viejo, no pierde vigencia. Las compañías -malas y buenas- siempre son un factor fundamental en el comportamiento del ser humano por la influencia que generan. 


El entorno de una persona, y esto incluye a amigos y círculo familiar, es clave. Lo pensaba mientras leía la noticia de los graves problemas adictivos de la cantante Demi Lovato, que tuvo que ser ingresada en una clínica de Los Ángeles después de que en una fiesta organizada en su propia mansión sufriera una sobredosis de heroína y quedara inconsciente. 

Sobran ejemplos de famosos que acabaron mal: Michael Jackson, Whitney Houston, Amy Winehouse, etc.… 

Definitivamente, las malas influencias pueden acabar en la muerte. Nuestros amigos suelen compartir nuestros gustos y viceversa, sobre todo a tempranas edades, pero cuando estos “gustos” se transforman en vicios o adicciones compartidas puede ser un problema, sobre todo porque en esa área no se madura lo suficiente. 

Por intentar imitar al líder del grupo o tratar de ser parte de algo, a veces se hacen cosas indebidas. Es, también, una forma de ganar confianza dentro del círculo de amigos siendo más atrevidos que nadie. 

Basta ver, por ejemplo, los recientes retos virales que desgraciadamente hasta muchos adultos, deseosos de fama y con poco sentido común, están copiando. 

Uno de los roles de los padres es alejar estas malas influencias. A más temprana edad es más fácil: solo se le aleja del grupo y se les va introduciendo a otros. 

Sin embargo, a mayor edad es más difícil y muchas veces imposible, por eso las rehabilitaciones pasan por "separar obligatoriamente" a los adictos en la misma y la recomendación es hacerlo de por vida”. Los padres deben dar mucho ejemplo, pero a veces ellos mismos también son adictos a las drogas. 

Generar buenos hábitos y rutinas es una buena manera de esquivar el riesgo de las adicciones. Si por algo es que los jóvenes famosos como Demi Lovato terminan cayendo en la tentación de las drogas es por la vida desordenada que les impone el ritmo de la profesión: giras, viajes, sesiones eternas de grabación, fiestas. 

Pero si los padres hubiesen tenido más presencia y conocieran mejor estos peligros, sería más fácil hacer el camino al estrellato sin estrellarse uno mismo. 

También vemos bastantes ejemplos de esto, pero son menos publicitados. Actualmente empiezan a aparecer muchos reality shows que desprestigian la verdadera y buena comunicación entre padres e hijos y la convierten en algo de morbo, exageración y risa. Está bien educar con alegría, pero también con discreción y buen tino. 

A veces no alcanza solo con la acción de los padres y se necesita a un especialista. El problema es que la mayoría de los padres creen ser expertos en la materia de la crianza solamente por el hecho de ser padres. 

En general es algo más complicado y se requiere de un profesional, ya que cuando como padres somos parte del problema es más complicado tomar distancia y verlo de forma imparcial. 

Todo el tiempo vemos celebridades en problemas de drogas. El episodio de Demi Lovato es simplemente el más reciente. Eso envía a los jóvenes un mensaje que puede ser interpretado de dos maneras diametralmente opuestas. 

El primero es que si ella lo hace, está bien, es “cool”, y por lo tanto es digna de ser imitada. Por otro, si se le ve con más madurez, es una advertencia pública del mal efecto que causan las drogas, incluso si eres una persona famosa.


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
Consultas on line

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 4 de agosto de 2018

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: NO A LA INTOLERANCIA DE GÉNERO


Por Dra. Margarita Mendoza Burgos
Hace unos días se dio en Argentina un caso que merece la atención y que nos llama a la reflexión. Por primera vez la Justicia contempló un homicidio "calificado por odio a la identidad de género" y sentenció a cadena perpetua al asesino, Gabriel Marino. La víctima fue Diana Sacayán, líder del movimiento LGBTIQ, a quien asesinaron con 13 puñaladas por su condición de travesti en el año 2015. 

No es necesario llegar a casos extremos como un asesinato para darnos cuenta hasta qué punto está instalada la intolerancia de género en la sociedad moderna. Por supuesto que hay modos de combatirla y deberíamos empezar desde la niñez, hablando de ello con nuestros hijos, sean del género que sean. Debemos inculcarles el respeto a las diferencias y ver cómo éstas nos enriquecen, lejos de separarnos. El peor ejemplo que podemos dar es burlarnos de los que son “diferentes”, como si estuviéramos tan seguros de que nosotros no somos también diferentes en algo, en lo que sea. 

Estoy convencida de que el odio de género existe porque las propias madres crían a sus hijos varones con la idea de que ellos son "especiales" y que las mujeres no valen nada si no tienen un hombre al lado. De a poco se va consolidando el concepto de que la gran misión de una mujer es atender a los hombres, al punto que al casarse casi todas pierden el apellido y pasan a ser “de” (del esposo, claro). En muchos casos, especialmente en los hogares machistas, vemos tratos desiguales entre el hombre y la mujer de parte de los padres, y hasta se escuchan barbaridades como que las mujeres son "estuche de caballero". 

En El Salvador ahora escuchamos cada vez con más frecuencia la palabra “feminicidio” en los medios de comunicación. Es algo que ahora ha cobrado más relevancia y por lo tanto se le da más publicidad. Sin ninguna duda antes también ocurrían estos hechos, solo que pasaban inadvertidos. Sin embargo, el evidente aumento de feminicidios en el país puede obedecer a un factor de imitación debido a la “mediatización” de los medios (disculpen la redundancia), y a que, además, muchos de los culpables salen libres o con condenas risibles. Por eso, en la medida que se capturen a los responsables y las condenas sean adecuadas podrían reducirse los casos, ya que la sensación de impunidad está siempre latente. 

Insisto en que la violencia de género siempre ha existido y tiene mucho que ver con la idiosincrasia femenina, que va aceptando el maltrato hasta que éste llega a grados insostenibles de violencia, incluso a la muerte. También me ha llamado la atención que muchos hombres están quejándose de la publicidad que se le dan a los feminicidios y la poca atención a las muertes de varones. Honestamente, la violencia de género es igual para ambos géneros, pero, honestamente, casi el 100% de muertes de varones se deben a múltiples razones, sobre todo maras, que no tienen que ver con violencia de género. 

Definitivamente no hay campañas lo suficientemente efectivas para frenar la violencia de género, y el principal problema es que no profundizan en el cambio. Por lo general son mensajes vacíos, y las mismas mujeres mantenemos el status quo, ya que no los aplicamos. Las mujeres no somos unidas, nos crían sintiéndonos rivales de otras mujeres, que nos importe más la apariencia que lo que valemos de fondo, que sintamos que no valemos porque envejecemos... ¿Y acaso los hombres no envejecen? Nos educaron para sentirnos mal por ser exigentes y perfeccionistas. Como jefes, por lo mismos que a ellos los tildamos de acuciosos y excelentes, a nosotras, en cambio, se nos tilda de neuróticas. 

Si las mujeres estamos en problemas en El Salvador, ni hablar de la comunidad LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales). Aun queda mucho por hacer. La religión ayuda poco y las familias suelen ver como una desgracia el hecho de tener a alguien con alguna de estas condiciones. No se acepta lo que es diferente y lo rechazamos, por eso muchas personas lo ocultan y prefieren llevar una doble vida. 

Este rechazo es algo cultural... La cultura latina es altamente temerosa y rechaza lo diferente. Somos hipócritas. A veces lo aceptamos, pero solo si el problema no está en nuestra familia. Hay muchos prejuicios que vencer, ya que se estigmatiza a estas personas como malas solo por ser diferentes. Erróneamente se cree, por ejemplo, que todos los homosexuales son pedófilos y se les condena por eso. Sin embargo miramos bien a los señores que buscan jovencitas, casi niñas, y si son vírgenes mucho mejor. Hay mucha ambivalencia en los valores y no cabe duda que el machismo es el gran contribuyente.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
Consultas on line

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

martes, 17 de julio de 2018

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: La pedagogía de un presidente


Por Dra. Margarita Mendoza Burgos
Hace unos días ocurrió un episodio que vale la pena comentar y que sirve para graficar cuán devaluada está la palabra respeto en estos días. En un acto en París, el presidente francés Emmanuel Macron fue saludado por un adolescente con un "¿Qué pasa, Manu?". El mandatario no lo tomó a bien, le exigió respeto y le pidió que lo llamara "Señor Presidente o señor". Luego replicó: “Estás en una ceremonia oficial, así que compórtate como debe ser. Puedes hacerte el imbécil, pero hoy hay que cantar la Marsellesa…”

Debo reconocer que al principio me pareció algo exagerada la reacción de Macron ante el joven, pensé que se enojaba por una nimiedad. Pero después, al leer la noticia entera, me di cuenta que el disgusto de presidente no era solo por eso. Es que luego iban a cantar el himno de Francia y el adolescente estaba entonando "La Internacional', o canción de la Resistencia en contra de los alemanes durante la Ocupación durante la II Guerra Mundial. Por eso le pidió que le llamara Señor Presidente, además de dejarle un consejo: si quería cambios debía prepararse primero para ser protagonista de esos cambios.

Aquí viene un punto importante relacionado con la educación, y creo que Macron lo plantea muy bien en dicho ejemplo. Generalmente necesitamos conocimiento para realizar cambios adecuados. A veces, y no hay que ir tan lejos, vemos presidentes incultos, que realizaron cambios a punta de balas y ahora que deben representar al país no saben cómo expresarse y mucho menos proponer cambios. Se entiende que a veces las guerras son inevitables y que para algunos es la única forma de ser escuchados, pero ahora se están gestando otros conflictos, con muchas muertes, pues hay incapacidad para gobernar por falta de preparación.

Para nadie es un secreto que, en general, a los jóvenes o adolescentes no les importa la educación. Suele ser tediosa, y a la vez esta sociedad está llena de ejemplos en los cuales gente con nada de preparación se hace millonaria de la noche a la mañana. Aquí hay que incluir a nuestros políticos, las estrellas mediáticas, los traficantes… Eso lleva a pensar que estudiar es perder el tiempo. Y, lo que es peor, muchas veces resulta cierto, ya que los que estudian en los países como el nuestro no ganan nada con sus conocimientos. La diferencia con otros país, especialmente Francia y Estados Unidos, es abismal.

A pesar de eso, la educación siempre tiene que ser una prioridad. Siempre podemos educar, ya sea dando el ejemplo o en los comentarios que hacemos. Desgraciadamente los medios informativos o las redes sociales le dan más importancia a “los ricos en minutos” que a los que se preparan y logran cambios reales en el mundo y la vida de las personas. Investigadores, científicos y otros auténticos profesionales comprometidos con lo que hacen son eclipsados por otras estrellas mediáticas con mensajes vacíos. 

La educación también se adquiere con ejemplos, con apertura, con dar y aceptar consejos. Hay personas que no presentan la cualidad de escuchar y recapacitar sobre ello, entonces todo se hace más difícil. Pero también están aquellos ávidos de nuevos conocimientos, como la gente que lee estos artículos, que tiene ya tiene la motivación de leerlos para aprender. Eso sí, en el caso de que les impusieran, probablemente sería diferente.
Ser una persona influyente -desde un presidente, un actor o un deportista- también implica una responsabilidad. Por supuesto que debería aprovechar su popularidad para educar a sus seguidores. Por eso es triste ver cómo las personas admiran y elevan a otros a la categoría de dioses o semidioses y que lo único que tienen es un don, al que ni siquiera han enriquecido con algo más. Así es, por ejemplo, Diego Maradona, que presume de ser un dios y al cual endiosan hasta confundirlo con una divinidad. Sin embargo, noto una tendencia positiva en las estrellas mediáticas actuales: definitivamente tratan de irse volviendo menos vacías. Y aquí pongo el caso de la socialité estadounidense Kim Kardashian, que trata de ayudar a personas carenciadas. Es difícil saber si es parte de su campaña de imagen para que nos olvidemos de que se hizo famosa por un video porno y otros escándalos, o simplemente porque quiere mandar un mensaje positivo. En todo caso, la educación, el respeto y las buenas formas son valores muy preciados, de esos que nunca pasan de moda.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
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Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

miércoles, 4 de julio de 2018

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: Quien mal anda, mal acaba...


Por Dra. Margarita Mendoza Burgos
Hace unos días, cuando leía la noticia del asesinato del rapero XXXTentacion, de apenas 20 años, recordaba ese viejo dicho que reza “el que mal anda, mal acaba”. El músico, al que le dispararon -aparentemente fue víctima de un asalto-, es un típico caso de un ser conflictuado que trataba de salir a flote a pesar de sus problemas. Evidentemente fracasó en su intento. 

Estaba esperando un juicio por violencia doméstica tras un incidente con su novia embarazada y antes había estado bajo arresto domiciliario por agresión y acoso. 

Entonces surge la duda: ¿Se puede reconducir la conducta del ser humano? Sí, claro que es posible. Pero a mayor edad, más difícil. Lo primero que se requiere es voluntad. Si realmente el individuo no tiene intenciones de cambiar, la tarea es sencillamente imposible. En el caso de los niños es más fácil poder ilusionarnos con una recompensa, además de hacerlos sentir queridos y aceptados por sus mayores y sus pares. A medida que se hacen mayores, cada vez es más complicado. La ganancia de cambiar debe ser un trabajo o una actividad que les haga sentirse valiosos. 

Si hay una enfermedad concomitante, lo ideal es que se realice un tratamiento farmacológico de la misma. También psicoterapias, terapias de cambio de conducta con refuerzos positivos, pero todo debe ir orientado a reforzar la autoestima y valía de esa persona. Se debe, por supuesto, mejorar el control de la frustración y activar la voluntad de cambio. 

En estos días donde el Mundial de Rusia invade todas las pantallas, es inevitable pasar por alto el lamentable show de Diego Maradona en los diferentes estadios, desde la incitación a la violencia con gestos obscenos hasta su evidente descuido personal, siempre asociado a sus adicciones. Insisto: todos pueden cambiar, pero solamente si ellos lo desean. En el caso de las adicciones es más bien una conducta aprendida, reforzada por una sensación de bienestar y euforia que suele ser instantánea. Sin embargo, muchas veces acaba en frustración cuando las adicciones empiezan a dejar problemas o secuelas no deseables. 

En ese sentido, las compañías son fundamentales, para bien o para mal. Así como un entorno familiar sólido puede oficiar como escudo protector, las malas amistades son un verdadero caldo de cultivo para conductas desviadas. A menor autoestima y peor calidad de relaciones con figuras de autoridad como los padres o maestros, mayor influencia tendrán las malas compañías. 

En muchos casos, una solución son los centros de rehabilitación. Pueden ayudar, pero siempre y cuando sean menos represivos y estén dirigidos por personas que traten a los jóvenes con afecto y les brinden su amistad y trato con respeto, pero acatando normas. No funciona una disciplina exclusivamente militar sino una basada en el consenso y la empatía de todos. Es importante que las reglas no sean tan rigurosas ni demasiadas, pero sí muy claras. 

En casos más extremos, cuando el individuo acaba en la cárcel, las posibilidades de regeneración disminuyen considerablemente. Más allá del hacinamiento, el problema de los centros penales, y sobre todo en Centroamérica, es lo que ocurre entre bastidores. Cuando no están bajo el escrutinio de los guardas, desgraciadamente los reclusos se lastiman y abusan de los más débiles. Su única posibilidad de supervivencia es volverse malo y fuerte. Aunque son pocos los casos, aquellos que aprenden un oficio dentro de prisión, logran un triple objetivo: se alejan del ambiente violento, mantienen su mente ocupada y están preparados para una eventual salida en libertad. 

El joven rapero XXXTentacion era un ejemplo, pero su oscuro pasado llevó a otros a que le asesinaran. El suyo es un caso testigo: no es fácil la reinserción en la sociedad. 

Recomiendo escuchar de él, las canciones Sad , Changes y Save me.
Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
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Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.