Mostrando entradas con la etiqueta Parejas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Parejas. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de septiembre de 2020

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: PAREJAS Y CONFLICTOS: "CUANDO EL AMOR NO BASTA "

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos 

Consultas on line


Aunque las estadísticas puedan ser contradictorias, la sensación es que cada vez vemos más parejas que se separan o se divorcian.

Quizás todavía tengamos presente aquella suntuosa boda a la que fuimos invitados, pero de ese derroche de felicidad solo queda el recuerdo plasmado en un video o en las fotografías, porque ante la primera crisis seria el matrimonio no pudo resistir. Y el “hasta que la muerte los separe”, pronunciada por el sacerdote, se volvió volátil y endeble. 

 

Es cierto que no todos los conflictos de pareja terminan en separación, pero los nubarrones a lo largo de la vida conyugal son casi inevitables. En todo caso, será la madurez de la pareja lo que los mantenga a flote.

 

Según cifras recientes que publica la revista Time, en los años 70 y 80, el índice de divorcio en Estados Unidos llegaba hasta el 50% de los matrimonios, y en la actualidad ronda el 40%. Ahora nos divorciamos menos, pero probablemente sea porque muchas parejas ni siquiera llegan a casarse y prefieren la convivencia.

 

Una de las principales fuentes de conflictos radica en el poco conocimiento de uno y otro. Durante la época de noviazgo se procura “ocultar" los defectos y “potenciar” las virtudes de cada uno, pero así se proyectan falsas personalidades o actitudes.

 

En realidad, lo que están viendo es una versión mejorada, elaborada con mucho esfuerzo, pero insostenible en el tiempo. Tarde o temprano aparecerá la verdadera personalidad de cada uno y el otro puede sentirse engañado.

 

También es bastante común pretender corregir a la pareja hasta convertirlo en algo que no es. Esto va desde intentar cambiar problemas de alcohol o drogas, ser muy enamoradizo, que lea más… El ideal es aceptar a la pareja con sus más y sus menos, tal como es. 

 

Otros aspectos que generan roces es la parte del manejo de los gastos, la monotonía, de cómo será la crianza de los hijos y a veces, incluso, si los tendrán o no.

 

Amparo Calandín, psicóloga española, cree que "una buena situación económica actúa como paliativo de muchos problemas”. Y lo fundamenta: “Si una pareja tiene posibilidad de pagar ayuda en casa, un buen colegio, disfrutar de unas buenas vacaciones, y solucionar el tema de la vivienda, todo será más fácil. También es cierto que si la relación entre los miembros no funciona, no hay dinero que lo arregle".

 

También influye si son de diferentes religiones. Aun en los aspectos que parezcan iguales, pueden terminar por aburrirse.

 

Hay una etapa de enamoramiento ciego, algo así como una “luna de miel”, en que todo parecerá perfecto… Pero ese efecto se va diluyendo. A menor edad y menos experiencia, mayor será la etapa de ceguera.

 

Un elemento que puede ocasionar conflictos constante son los celos, sobre todo en personas que los llevan al extremo y desconfían absolutamente de todo. Además, hay personas que eligen parejas muy atractivas y poco estables, pensando que en el camino cambiarán su forma de ser y aquellos cuyos celos no terminan aun cuando la pareja, vive una vida reclusiva.

 

La llegada de un bebé puede provocar un vuelco importante en la relación. En un principio podría parecer que mejora, pero si -y sólo si- al menos había un deseo de tener un hijo. De lo contrario, lo más probable es que se rompa totalmente la pareja.

 

No existe una pareja que no haya tenido conflictos, el tema es cómo los han superado.

 

A veces, un capítulo cerrado es un paso gigante a la maduración como pareja. En otras, sin embargo, es un antecedente que queda flotando y que no se resolverá a menos que hagamos algo drástico.

 

Esto tiene bastante que ver cuando esperamos demasiado de la relación o incluso cuando la idealizamos, a tal punto de pasar del amor al odio sin escalas.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

Consultas on line

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

 Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

martes, 13 de agosto de 2019

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: DURMIENDO CON EL ENEMIGO


Por Dra. Margarita Mendoza Burgos
La expresión “Durmiendo con el enemigo” nos refiere, de inmediato, a la película de 1991 donde el personaje de Julia Roberts finge morirse ahogada como único recurso para escapar de su violento marido e iniciar una nueva vida.

A partir de entonces, la frase cobró popularidad hasta instalarse en el vocabulario. El enemigo, por supuesto, no es otro que aquel novio o esposo aparentemente encantador que termina convirtiéndose en una pesadilla por su conducta agresiva. 

Para empezar, hay que decir que no es tan fácil detectar el potencial de un hombre violento. Muchas veces se hacen pasar como tímidos o sumisos, que aceptan todo lo que se les dice de hacer y hasta un poco cobardes, pero en realidad es una máscara. Otros, en cambio, no se preocupan por ocultar su perfil: son francamente hostiles, machistas, misóginos. 

Puede haber señales que nos indican que estamos ante la presencia de uno de estos personajes, y descubrirlo a tiempo puede evitar daños mayores. Una de ellas es observar la forma en que tratan a las personas más cercanas a ellos. Por lo general, degradan verbalmente a sus parejas, debilitan la figura femenina, hacen escenas de celos y ejercen un control económico sobre sus finanzas, algo que puede ser asfixiante y manipulador. 

A veces sorprende el contraste entre el mismo hombre ante diferentes situaciones. En los abiertamente violentos gritarán al comunicarse, serán tiranos, hostiles. Otros apocarán a las parejas hablando mal de ellas a otras personas y/o describiéndolas como neuróticas, bipolares, ciclotímicas. La idea es siempre tratar de desvalorizar y vender que la persona agredida se queja sin razón y que en realidad el maltrato no existe. Muchos de estos aspectos se destacan en un informe realizado por el “Centro de Hombres que maltratan” (CAM), ubicado en Florencia, Italia. 

La Organización Mundial de la Salud estima que una de cada tres mujeres sufrirá violencia mayoritariamente por parte de su pareja, por lo que trata de frenar lo que ellos llaman epidemia.

El problema es que muchas mujeres evitan hablar del tema y lo ocultan, ya que causa mucha vergüenza el hablar de estos temas. Ya suficientemente son humilladas por sus parejas como para tener que hacerlo público. Otras lo ocultan por temor a perder credibilidad, puesto que su esposo presume de hombre amable y cordial, aunque solo sea una pose. “¿Cómo es posible que fulanito, que es tan bueno, te trate mal? Pero si te da todos los caprichos…”, dirán algunos. 

No todo acaba cuando, tarde o temprano, se descubre el perfil violento. A pesar de eso, hay mujeres que no pueden despegarse y cortar esa relación tan dañina y perversa. En muchos casos porque hay hijos de por medio, también por lo económico, la soledad, la sensación de haber fracasado en el matrimonio o el qué dirán. Incluso, en épocas de bajo maltrato, alimentan falsas ilusiones de que todo mejorará como por arte de magia. Pero solo durará hasta que algún detonante vuelva a hacer que la situación sea más explosiva. 

Las denuncias por violencia doméstica, para quienes se atreven a hacerlo, son una solución. Sobre todo cuando se toman acciones como alejamiento, mandándoles a cursos para mejorar su violencia y a terapias para mejorar su mala personalidad o baja autoestima. Pero generalmente no ocurre así, solo se amonesta al hechor y allí acaba la intervención, lo cual vuelve la situación peor, pues el maltratador se volverá más sátiro. Sin un seguimiento legal, su conducta es incorregible. Nunca cambiará.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
Consultas on line

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España. 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma. 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador. 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades. 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad. 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

sábado, 30 de marzo de 2019

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: RUPTURAS SENTIMENTALES


Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

Aceptar, asimilar y recuperarse de una ruptura amorosa siempre ha sido difícil, pero mucho más en tiempos de las redes sociales, donde Facebook se empecina en recordarnos viejos e idílicos momentos e Instagram nos actualiza al instante del “status sentimental” de aquella persona a la que se supone que tenemos que olvidar.

En fin, no hay una receta mágica para eso. No la hubo antes, menos ahora… Siempre duele y lo peor es que nos sentimos, en la mayoría de los casos, frustrados porque no funcionó: es inevitable sentirse enojados, dolidos y amargados.

La mejor forma sería aceptar con mucho estoicismo la ruptura y sentirnos tranquilos y seguros, planeando cómo seguir nuestras vidas solos. Sin embargo, eso no suele suceder: lo más común es que lloremos, hagamos escenas y entremos en un estado de depresión profunda.

Uno de los errores más comunes es intentar salir de ese bache encontrando otra persona lo más rápido posible. Es muy peligroso iniciar una relación pensando que un clavo saca otro clavo. No es justo para la persona que sirve para aminorar el dolor y aparentar que ya tenemos repuesto: generalmente una relación que empieza así, termina mal. Y los problemas se multiplicarán.

El primer paso del proceso es tratar de olvidar a esa otra persona. Es cierto que a veces es difícil separarnos totalmente del ambiente -mucho más si comparten el mismo lugar de trabajo-, pero es fundamental tratar de iniciar costumbres y amistades nuevas: empezar un curso de idiomas, ir al gimnasio, practicar un nuevo deporte… En ese sentido, guardar las cosas del otro y conservarlas para verlas, recrearlas y darles veneración no ayudará en absoluto. Lo mismo que hablar y hablar del otro, de lo bueno que era o de las cosas que le gustaban...

“Si bien es diferente para cada uno de nosotros, el sentimiento intenso de tristeza, pena y la sensación abrumadora de que nunca vamos a poder superar el dolor es común en todos los casos", explica la psicóloga Jo Hemmings. Y agrega: "En términos emocionales, una mala ruptura te hará pasar por cinco etapas de duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación, e incluye recaídas".

Difícilmente “el mal de amores” puede ser curado por un profesional. Es cierto que un psicólogo puede ayudar, pero si no estamos dispuestos, de poco servirá. A más jóvenes duele más, pues idealizamos al ser amado, pero también se olvida más rápido. Es importante tratar de cambiar lo que había en conjunto y buscar nuevas amistades, no hablar mal del ex ni tampoco tratar de espiarlo en sus actividades en redes sociales.

Otro aspecto a tener en cuenta queda reflejado en un estudio publicado en el Journal of Experimental Psychology, donde se investigó la efectividad de tres estrategias de superación: 1) pensar en cosas malas de tu ex; 2) aceptar y hacerse cargo de los sentimientos de amor por tu expareja; 3) distraerte con buenos pensamientos que no tengan nada que ver con tu ex. Se examinó a 24 adultos de 20 a 37 años que habían comenzado a experimentar ataques de angustia tras terminar con sus parejas. De acuerdo con los resultados, las tres estrategias disminuyeron significativamente la respuesta emocional.

Si bien no hay fórmulas infalibles, y los plazos dependerán también de la personalidad de cada quien, está comprobado que “hay vida más allá del fin de una relación amorosa”

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
Consultas on line

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 2 de agosto de 2014

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: EL SACRIFICIO DE LA FELICIDAD


  

Siempre he abogado por luchar por conservar la pareja, especialmente cuando hay hijos. A veces recibo comentarios en el sentido de que no tiene sentido seguir con una relación que está muerta, y yo no voy a discutir esto, pero quisiera hacer entender que muchas veces la relación, y la familia completa, no se muere por sí sola, sino porque nosotros mismos la matamos, y con ello, indirectamente, nos matamos a nosotros mismos. Suelo hacer la comparación con una empresa a la que hay que dedicar un poquito de atención para que funcione y proporcione beneficios.

O bien con un carro que uno compra. Si el carro no sale bueno, tiene sentido ver de cambiarlo por otro; pero si se termina arruinando porque lo maltratamos, hacemos uso inadecuado de él y no le damos mantenimiento, no es culpa del carro, obviamente. Y si cambiamos de carro, pero no entendimos por qué se arruinó el primero, probablemente volverá a pasar lo mismo con el segundo, y con el tercero... Podemos pasar la vida entera cambiando de carro, porque “todos salen malos”, y dudo mucho que ello nos haga sentirnos satisfechos. Pero, a diferencia de un carro, las personas no tienen un certificado de garantía, por lo que para formar una familia es recomendable elegir la pareja cuidadosamente, y con criterios maduros; y no solo en base a las “prestaciones” que pueda dar (bueno, las prestaciones son en los carros; en las personas...  interprétenlo como quieran).

       Aún así, uno se puede equivocar, o incluso el amor se puede acabar, y claro que es entendible la separación; la separación de la pareja que se eligió, se entiende. Pero si hay hijos, éstos no pueden dejar de serlo, y nuestra responsabilidad como padres no desaparece con la separación. Los hijos no pueden sacrificarse. Si entendemos bien esto, es perfectamente factible que ambos ejerzan bien como padres, aun cuando estén separados. De hecho, hay ex parejas que ejercen mejor como padres y madres estando separados que cuando estaban juntos. Estando separadas son capaces de mirar en la misma dirección, la que marcan los hijos, no habiendo sido capaces de hacerlo estando juntos, y es entonces cuando comprenden cuál fue el error. Lamentablemente, no sucede con la mayoría.

      
Por otra parte, es bastante común entender el amor y la relación de pareja de una forma egoísta, beneficiándose de lo que la otra parte da, y entendiendo al mismo tiempo que hacer felices a otros (aun cuando sea la propia familia) es un sacrificio, y es incompatible con nuestra propia felicidad. Me parece una forma muy equivocada de interpretar la vida, pero hay personas que insisten en que es así. Bueno, yo siempre digo que doy mi opinión o mi consejo para que cada quien saque el provecho que mejor le parezca. Quien cree que la felicidad es individual es que no la ha probado compartida. Si se trata de hacer felices a otros, esa felicidad suele reflejarse en uno mismo. Quizás no siempre se es adecuadamente recompensado por la pareja, pero ya no es culpa de uno. Con los hijos funciona casi siempre.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.  

sábado, 12 de julio de 2014

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: CRISIS CONYUGALES


       El matrimonio no es una institución estable e inalterable. Legalmente es un estado civil; psicológicamente no es un estado, sino todo lo contrario, un proceso dinámico que evoluciona y atraviesa múltiples fases; algunas provocadas por circunstancias coyunturales de la propia dinámica, y otras naturales, típicas e inherentes a la propia dinámica conyugal. Cabe señalar, en primer lugar, la clara diferencia entre los conflictos y las crisis conyugales. Los conflictos, en diferente forma y medida se dan de una forma más o menos frecuente. Son algo normal en cualquier tipo de relación humana, y con mucha mayor razón lo son en una relación tan estrecha como la conyugal.

       Los conflictos existen siempre; son inevitables. No existe matrimonio en el que no haya conflictos; lo que sí sucede a veces es que los conflictos se reprimen, pretendiendo con ello responder a un utópico modelo de matrimonio perfecto con el que muchas personas han sido educadas. La existencia de conflictos no significa que haya crisis, siempre y cuando los conflictos se resuelvan adecuadamente. Entre los conflictos graves que más comúnmente dan lugar a crisis, están la intromisión de los familiares en la vida conyugal, la disparidad de intereses o de valores, la discrepancia de criterios respecto a los hijos, y, por supuesto, las infidelidades, y el maltrato físico o verbal.

La no resolución de los conflictos, aun cuando no sean graves, puede dar lugar a crisis. Algunos de los conflictos graves son de difícil resolución, e inevitablemente conducirán a una crisis seria. La represión interna de conflictos también puede dar lugar a crisis, cuyos síntomas también tienden a reprimirse. Las crisis tienden a separar el matrimonio en primera instancia, y será en función de cómo se maneje esa crisis que lo separará definitivamente, o por el contrario lo fortalecerá, o bien supondrá simplemente un “stand-by” hasta que llegue la siguiente crisis, como también sucede comúnmente.

Resolver un conflicto no necesariamente significa “hacer las paces” y olvidarse del asunto sin más. Es más que probable que las razones que provocaron ese conflicto se repitan y provocarán un nuevo conflicto, y otro y otro. Se puede hacer las paces numerosas veces, pero la repetición del conflicto significa que no ha habido una resolución real, y tenderá a provocar una crisis, tal vez una crisis seria.

Es común también que una de las partes sea más “hábil” que la otra para hilvanar argumentos y exponerlos y manejarlos con poco rigor, incluso frente a terceras personas, pretendiendo tener siempre la razón. Ello indica una escasa o nula reflexión sobre las posibles razones de la otra parte. Si ello se repite con frecuencia, estará generando una distancia, una grieta, tal vez más real que aparente, que puede tener consecuencias imprevisibles, pero nada buenas.

Los conflictos son únicos; esto es, cuando hay un conflicto sobre la mesa, solo ese conflicto debe estar ahí, o bien otros que tengan una relación muy directa e inmediata con él. Poner sobre la mesa otros conflictos pasados ya resueltos no debe hacerse; no tiene otra interpretación más que la falta de razón en el conflicto actual.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.