sábado, 20 de junio de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: PREOCUPADA PORQUE TU HIJO HABLA SOLO

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 
No es extraño ver a un niño jugando mientras relata en voz alta cada una de sus acciones: “ahora el avión va a despegar”, “este muñeco se porta mal” o “primero esto y después aquello”. Aunque para muchos adultos este comportamiento puede generar inquietud, especialistas en psicología infantil aseguran que hablar consigo mismo es, en la mayoría de los casos, una manifestación natural y saludable del desarrollo.


Lejos de constituir una señal de alarma, esta conducta cumple un papel fundamental en el crecimiento cognitivo y emocional del niño. Se trata del denominado lenguaje egocéntrico, una etapa del desarrollo en la que el niño utiliza la palabra para organizar su pensamiento, estimular la imaginación y fortalecer sus habilidades lingüísticas y comunicativas.

Estos soliloquios funcionan como una forma de pensamiento en voz alta. A través de ellos, los niños ordenan ideas, razonan situaciones y regulan sus emociones. Suele aparecer alrededor de los 4 años, aunque no todos los niños lo manifiestan de igual manera ni con la misma intensidad. En muchos casos, este tipo de diálogo acompaña la creación de historias, la resolución de problemas o la interacción con amigos imaginarios. Siempre que el niño mantenga espacios de socialización y participación en actividades grupales, no existe motivo de preocupación.

La atención de padres y cuidadores solo debe centrarse cuando hablar solo se convierte en la única forma de interacción del niño y se observa un desinterés persistente por el contacto con otras personas. En esos casos, los especialistas recomiendan una observación más detallada y, de ser necesario, la consulta con un profesional.

Desde el ámbito familiar, la principal recomendación es no reprimir ni interrumpir este comportamiento, sino permitir que se desarrolle de manera espontánea. Escuchar sin intervenir puede ofrecer valiosa información sobre las emociones, experiencias recientes o pensamientos que el niño está procesando. Estas verbalizaciones fortalecen el lenguaje y facilitan la expresión emocional.

En las niñas, este fenómeno suele observarse con mayor frecuencia durante el juego simbólico, especialmente al interactuar con muñecas, donde los diálogos cumplen un papel central en la construcción de relatos y emociones.

Hablar consigo mismo no es un indicio de aislamiento ni de trastornos psicológicos. Por el contrario, en la infancia representa una señal clara de que el niño piensa, imagina, aprende y se desarrolla.

 


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 13 de junio de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: LESBIANISMO, DOBLE MINORIA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


Entre la homosexualidad masculina y la femenina existe una diferencia que no radica en la esencia del deseo, sino en cómo la sociedad los recibe. En ambos casos, el amor, la atracción y la necesidad de vínculo se dirigen hacia personas del mismo sexo. Sin embargo, el peso del silencio no cae igual sobre unos que sobre otros.

Los datos lo confirman. Según un estudio presentado por Ociogay.com, el 64,9% de las mujeres homosexuales no ha salido del clóset, frente al 56,4% de los hombres en la misma situación. Solo el 35% de las mujeres lesbianas ha declarado públicamente su orientación sexual, mientras que entre los hombres ese porcentaje asciende al 44,7%, con una edad media de revelación de 24,4 años. La brecha es reveladora: las mujeres callan más, y durante más tiempo.

Detrás de estas cifras opera una lógica machista que, paradójicamente, tolera mejor la "falla" de los hombres que la de las mujeres. La homosexualidad femenina no solo es menos visible: es más penalizada socialmente cuando se hace evidente. Se estima que hasta el 70% de las personas LGBTI+ no son visibles en su entorno laboral, y las mujeres cargan con una proporción mayor de ese silencio.

El entorno cotidiano facilita además la ocultación. La cercanía física y emocional entre mujeres, ya sea en contextos laborales como asistentes, colegas o amigas, permite disimular vínculos afectivos que en un hombre serían inmediatamente leídos como señal de orientación sexual. Lo que en ellas pasa por complicidad o amistad íntima, en ellos levantaría sospechas. El sistema, sin pretenderlo, les ofrece una coartada.

La situación se agrava cuando la mujer está casada y tiene hijos. El temor al estigma social que pueda recaer sobre los menores añade una carga emocional que ralentiza —o impide— cualquier proceso de visibilización. A eso se suma que, en contextos marcados por desigualdades estructurales, muchas mujeres dependen económicamente de su pareja o de su red familiar, lo que convierte la revelación en un riesgo material concreto: perder vivienda, sustento o custodia.

Aunque las mujeres suelen tener mayor libertad cultural para expresar emociones y afecto, esa misma capacidad puede volverse en su contra: internalizan con más profundidad el miedo al rechazo, lo que hace el proceso de aceptación personal y pública más prolongado y más doloroso.

Las consecuencias de visibilizarse van desde el ostracismo social hasta, en los casos más extremos, la necesidad de emigrar para poder vivir libremente. En el espacio público y político, la escasez de referentes es elocuente: los nombres de mujeres lesbianas conocidas y libres en el mundo son contados.

El contraste con otras latitudes es marcado. Jóhanna Sigurðardóttir, primera ministra de Islandia, se convirtió en 2009 en la primera jefa de Gobierno abiertamente homosexual de la historia moderna. En América Latina, ese escenario sigue siendo impensable. La región apenas acumula un puñado de mujeres que hayan llegado a la presidencia, y la sola idea de una mandataria lesbiana enfrenta una doble barrera: la de ser mujer en política y la de ser lesbiana en una sociedad que aún no ha terminado de reconocer ninguna de las dos condiciones como plenamente legítimas.

Salir del clóset siendo mujer y lesbiana en Latinoamérica equivale, hoy, a declararse minoría dos veces. Por eso yo acuñé una frase que se ajusta a esta situación: “Era un país tan machista que las mujeres no podían salir del closet".


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 6 de junio de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: EUTANASIA EN JOVENES

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


Recientemente dos casos de eutanasia en jóvenes conmovieron a Europa y reabrieron el debate sobre el derecho a una muerte digna cuando el sufrimiento es de origen psiquiátrico. 

Milou Verhoof, una joven holandesa de 17 años, y Noelia Castillo Ramos, una española de 25, compartían una historia trágicamente similar: ambas fueron víctimas de agresiones sexuales que detonaron una espiral de trauma, trastorno límite de la personalidad, intentos de suicidio y un sufrimiento que, según los médicos que las evaluaron, se había vuelto insoportable e irreversible.

Milou falleció el 2 de octubre de 2023 en su dormitorio, rodeada de sus padres; Noelia lo hizo el 26 de marzo de 2026 en Sant Pere de Ribes, sola y tal como ella deseaba.

Los dos casos, sin embargo, tuvieron caminos muy distintos hacia la muerte asistida. Milou pudo acceder a la eutanasia con relativa celeridad bajo la legislación neerlandesa, aunque no sin polémica: un grupo de 14 psiquiatras firmó una carta pidiendo que se revisara el procedimiento, cuestionando si su sufrimiento era realmente irremediable.

Noelia, en cambio, vivió dos años de batalla legal tras una primera fecha programada para 2024 que fue suspendida en el último momento. Su padre, respaldado por la organización Abogados Cristianos, recurrió a diversos tribunales, alegando que su hija carecía de capacidad para decidir. Todos los tribunales fallaron a favor de Noelia.

Estos recientes casos de eutanasia asistida en jóvenes han reavivado un intenso debate sobre salud mental, adolescencia y derecho a morir dignamente. No es casualidad que cada vez existan más discusiones sobre eutanasia en adolescentes y adultos jóvenes, ya que esta etapa de la vida suele estar marcada por cambios emocionales profundos y una transición compleja hacia la adultez.

La adolescencia es considerada un período de alta intensidad emocional, donde situaciones aparentemente pequeñas pueden desencadenar crisis severas de tristeza, desesperación o impulsividad. Sin embargo, también se reconoce que muchos de estos episodios tienden a disminuir con la madurez y el desarrollo emocional.


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.