lunes, 13 de julio de 2015

Mi versión de lo que ocurrió en la historia un día como hoy 13 de julio

Compilado por Luis Montes Brito


Un día como hoy 13 de Julio de 1923 El "Hollywood sign" (rótulo de Hollywood) se coloca oficialmente en las montañas de Hollywood, Los Ángeles. Originalmente se leía "Hollywoodland" pero las cuatro últimas letras se retiraron tras su renovación en 1949. El cartel original se instaló un día como hoy 13 de Julio de 1923. Su cometido era hacer publicidad de una nueva urbanización que se estaba construyendo en las colinas cercanas al distrito de Hollywood, en Los Ángeles. El promotor inmobiliario H.J. Whitley, conocido como “el padre de Hollywood”, ya había usado otro cartel para anunciar su urbanización, Whitley Heights, situada entre Highland Avenue and Vine Avenue. Whitley sugirió a su amigo Harry Chandler, dueño del periódico Los Angeles Times, que el proyecto inmobiliario en el que se había embarcado utilizara un letrero similar para darse a conocer. La empresa inmobiliaria Woodruff and Shoults llamo a su proyecto “Hollywoodland” y lo anunciaron como “ambiente excepcional y sin costes excesivos en las colinas de Hollywood”


Un día como hoy 13 de Julio de 1930 comienza el Primer Campeonato Mundial de Fútbol. Se disputó en Uruguay. En junio de 1928, en el Congreso de la FIFA en Amsterdam, se designó como sede del primer Campeonato Mundial de Futbol a Uruguay. El país organizador, se haría cargo de los gastos de traslado y hospedaje de todas las delegaciones y se comprometía a levantar un Estadio. El gobierno municipal designo al Arquitecto Juan Antonio Scasso Director de Paseos Públicos de la Intendencia Municipal de Montevideo, para la ejecución de las obras. Aunque el fútbol atrajo a las masas desde sus orígenes y se extendió rápidamente por todo el mundo, no fue hasta el año 1924 cuando adquirió la categoría de deporte olímpico. Pero la FIFA, que había sido fundada en 1904, decidió en una reunión celebrada en Barcelona en 1928 realizar un torneo de fútbol independientemente de los Juegos Olímpicos El primer Mundial de fútbol de la historia se celebró en Uruguay en julio de 1930. Se eligió este país porque había sido el vencedor en la olimpiada de 1924. A diferencia de mundiales posteriores, todos los partidos se disputaron en la capital, Montevideo, en los tres campos con que contaba la ciudad. La crisis económica Mundial provocada por el hundimiento de la bolsa de Nueva York y las reticencias de algunos clubes a deshacerse de sus jugadores durante dos meses, hizo que algunos países se echaran atrás y decidieran no participar. Finalmente fueron 13 los países acudirían a este primer torneo, invitados todos ellos por la organización, ya que no hubo fase clasificatoria. El primer partido de la historia del Mundial se jugó un día como hoy 13 de julio de 1930, enfrentó a México y Francia, y tuvo como vencedor al equipo galo, que realizó un juego brillante a lo largo de todo el torneo. La final estuvo muy reñida y no exenta de incidentes protagonizados los seguidores uruguayos, y es que el partido enfrentó nada más y nada menos que al país anfitrión con Argentina, su vecino y gran rival. Tras ir perdiendo en el descanso por 2 a 1, Uruguay se impuso finalmente por 4-2 y se adjudicó la copa de oro, que había sido diseñada por el escultor francés Abel Lafleur. La década de 1930 registró una crisis de la deuda externa, a tal punto que 14 países latinoamericanos dejaron de pagar sus deudas total o parcialmente, entre ellos Uruguay. “La mayoría de los países que lo hicieron conocieron una reactivación económica en los años treinta a pesar de la suspensión de los préstamos externos”, señala Eric Toussaint. En Uruguay la crisis de 1929 provocó el primer golpe de Estado del siglo, en 1933, bajo el cual comenzó un proceso de sostenido crecimiento industrial hasta mediados de los 50. El sector más dinámico de la economía dejó de ser la ganadería, principal rubro exportador, y pasó a serlo la industria, sobre todo el sector que abastecía al mercado interno: textiles, papel, metalúrgica y la generación de energía. El Estado jugó un papel decisivo al promover la protección de la producción industrial , a la que afluían capitales excedentes de la ganadería. En pocos años cobró forma una nueva clase obrera, cuyo contingente se multiplicó por cuatro en veinte años, concentrada en torno a la capital, Montevideo.


Un día como hoy 13 de Julio de 1973 en Argentina el Presidente Héctor Cámpora y el Vicepresidente Vicente Solano Lima presentan la renuncia a sus respectivos cargos. Desde el derrocamiento del segundo gobierno del general Juan Domingo Perón hasta la convocatoria a elecciones en 1972 el peronismo -identidad política mayoritaria de la población- estuvo proscripto y su líder exiliado. Durante ese período surgieron distintas agrupaciones peronistas que evidenciaban la vigencia de esa identidad a pesar de los embates represivos. Con el tiempo el fin de la proscripción, el regreso del general Juan Domingo Perón a la Argentina y el acceso del peronismo al poder, se fueron perfilando como los objetivos políticos inmediatos de estas agrupaciones. Si la dictadura del general Juan Carlos Onganía, instaurada en 1966, constituyó el telón de fondo de una ola de movilización política y social sin precedentes, el surgimiento de Montoneros marcó un nuevo punto de inflexión. Esta organización político-militar, que se reivindicaba peronista, hizo su primera aparición pública en mayo de 1970 con el secuestro y ejecución del general Pedro Eugenio Aramburu -enemigo histórico del peronismo y principal responsable de los fusilamientos de 1956. Este acontecimiento -recibido con inmensa simpatía por amplios sectores de la población- forzaría la renuncia de Onganía y desataría una crisis en el seno del poder militar. Pero más importante aún fue la acelerada y creciente gravitación que a partir de entonces tendría Montoneros en el escenario político. Muy pronto sería esta organización la que capitalizaría en gran medida una movilización social que venía gestándose desde años atrás. En efecto, incentivada por los permanentes guiños de apoyo y complicidad que el general Juan Domingo Perón les dedicaba desde su exilio en Madrid, y tras volcarse a la organización de la Juventud Peronista (JP) en barrios, universidades, villas y, en menor medida, sindicatos, Montoneros se erigió en el principal referente de las nuevas camadas de jóvenes peronistas sensibles a la injusticia social, para quienes los discursos y prácticas de las estructuras tradicionales del peronismo -encarnadas en la "burocracia sindical"- resultaban demasiado cercanas a las ideologías de derecha y manifiestamente proclives a negociar con el poder. Pero Montoneros también se convertía en polo de atracción de aquellos jóvenes de izquierda que, proviniendo de familias no peronistas y aun "gorilas", consideraban que todo movimiento u organización que se propusiera un cambio revolucionario debía incluir -necesariamente- al peronismo. La intensidad de la protesta política y social, cuya expresión más acabada podía encontrarse en la recurrencia de los estallidos populares que siguieron al Cordobazo y en el festejo con que amplios sectores sociales acompañaban las acciones de las incipientes organizaciones guerrilleras, fue creciendo hasta imponer un clima de notoria ingobernabilidad. Así, ante una presión popular prácticamente insostenible -y que iba identificándose cada vez más con el peronismo y con Perón- la dictadura se vio obligada a organizar una salida democrática. A pesar de la voluntad de los grupos más conservadores y del propio poder militar, resultaba evidente que aquella salida debía incluir como condición sine qua non el fin de la proscripción del peronismo y el regreso del general Juan Domingo Perón al país. Así lo habían demostrado los fallidos intentos de negociar con distintos actores políticos una propuesta institucional que excluyera al general Juan Domingo Perón. Evidencia también del poder de movilización que iba adquiriendo la Juventud Peronista fue la exitosa campaña política que ésta llevó adelante por el regreso del general Perón: el "Luche y vuelve", que culminó con la primera visita del histórico líder a la Argentina en noviembre de 1972, después de 17 años de exilio. La alegría y la movilización popular que acompañaron a esta breve visita preanunciaban el clima de fiesta que se avecinaba. En este contexto, el general Alejandro Lanusse -último dictador del período- se vio obligado a convocar a elecciones. Quedaba, sin embargo, una última posibilidad para impedir la llegada del general Juan Domingo Perón al sillón presidencial. La "cláusula de residencia", negociada precipitadamente en la reglamentación del acto electoral, se orientaba en esa dirección al prohibir la candidatura de quienes no hubieran estado residiendo en la Argentina con anterioridad a agosto de 1972. La posición del peronismo fue desafiante y, si revelaba el carácter ficticio que los protagonistas le adjudicaban a la representación política, ponía también en evidencia quién ocupaba y ocuparía la centralidad del escenario político: la consigna de la campaña electoral fue Cámpora al gobierno, Perón al poder. Héctor Cámpora había sido recientemente designado por el líder como su delegado personal. Contaba con el apoyo y la simpatía no sólo de la JP -que lo había apodado cariñosamente "el Tío"- sino también de sectores más amplios del espectro político y social que pugnaban por una transformación económica y social atenta a las demandas de los sectores populares y del capital industrial nacional. Finalmente, es probable que no pocos hayan pensado en el gobierno de Cámpora tan sólo como un período transicional hacia un gobierno encabezado por el propio general Juan Domingo Perón. En las elecciones del 11 de marzo de 1973, la fórmula del Frente Justicialista de Liberación Nacional, Cámpora (Partido Justicialista) - Solano Lima (Partido Conservador Popular) triunfó sin mayores sorpresas con casi el 50% de los votos. El 25 de mayo, Héctor Cámpora asumió la Presidencia de la Nación en un clima de intensa algarabía popular. "Se van, se van y nunca volverán" era la consigna coreada en las calles por las multitudes que, sabiendo que la movilización popular había forzado la salida de los militares del gobierno, festejaban el fin de la dictadura y, en su mayoría, el retorno del peronismo al poder después de 18 años de proscripción. Gran parte de la izquierda no peronista también se sumó a los festejos. La llegada de Héctor Cámpora al poder parecía anunciar la inminencia de un tiempo de transformación social que pondría fin a los privilegios económicos y a la dependencia del capital extranjero. La hora del cambio y de la "liberación nacional" se acercaba. La presencia del presidente chileno, Salvador Allende y del cubano, Osvaldo Dorticós -en representación de las dos experiencias socialistas del continente- reforzaban el clima del evento. Y, como constatación de su inmenso poder y del carácter popular del nuevo gobierno, esa misma noche una enorme multitud se dirigió a la cárcel de Villa Devoto imponiendo de hecho la liberación inmediata de todos los presos políticos, en su mayoría dirigentes sindicales y militantes de las organizaciones guerrilleras. La liberación fue acompañada, casi simultáneamente, por la firma de un indulto presidencial (días después, el Congreso aprobó una Ley de Amnistía). El 25 de mayo de 1973 fue, sin lugar a dudas, una jornada histórica. Este clima de festejo se prolongó durante todo el gobierno de Héctor Cámpora, convirtiendo a este período en una verdadera "primavera" para importantes sectores de la población. Las expectativas de la Juventud Peronista -actor político clave de este proceso- se vieron satisfechas en gran medida; puesto que el peronismo de izquierda y sus simpatizantes -nucleados alrededor de lo que se llamó La Tendencia - ocupó espacios institucionales de importancia: varias bancas en el Congreso, varias gobernaciones, algunas de ellas muy importantes, como Buenos Aires, Córdoba y Mendoza; dos o tres ministerios y las universidades, que fueron la gran base de movilización de la JP. En áreas como la salud y la educación se impulsaron distintos proyectos que tenían a los sectores populares como principales beneficiarios. En términos generales, se esbozó una política económica más atenta a las demandas de los asalariados y excluidos y caracterizada por una mayor regulación estatal de las relaciones entre capital y trabajo. La llamada "primavera camporista" habría de durar tan sólo 49 días. Tras el tan ansiado regreso definitivo del general Juan Domingo Perón a la Argentina (en junio de 1973) y el enfrentamiento entre distintos grupos del peronismo que culminó en una masacre perpetrada desde la derecha en el aeropuerto de Ezeiza -donde una masa multitudinaria encabezada por las distintas agrupaciones de la JP había ido a recibir al líder-, Héctor Cámpora renunció un día como hoy 13 de julio de 1973. Aunque no todos los actores sociales y políticos pudieran vislumbrarlo así, comenzaba el fin de esta "primavera" y el inicio de un nuevo período signado fundamentalmente por una acelerada agudización de los conflictos entre la izquierda y la derecha peronistas. En este delicado escenario, la persistencia de la actividad armada de la principal organización guerrillera no peronista -el PRT-ERP- contribuiría a la agudización de los conflictos políticos.

Un día como hoy 13 de Julio de 1977 en Nueva York se produce un apagón durante 24 horas, que produjo centenares de robos e incendios. Podría haber sido un simple apagón, pero acabó provocando una oleada de saqueos y disturbios que conmocionaron a la ciudad de Nueva York. Un día como hoy 13 de julio de 1977, un rayo alcanzó la sub estación eléctrica en el río Hudson, disparando una cadena de eventos que provocó la caída del sistema eléctrico de la ciudad. El apagón, que se produjo por una combinación de mala suerte y fallos en el sistema, dejó Nueva York a oscuras durante un día entero. El contexto de tensión en que se produjo el apagón desencadenó cientos de disturbios y saqueos. Ese año la ciudad se encontraba sumida en una profunda crisis económica, al borde de la bancarrota, a la que se sumaba la psicosis colectiva producida por la oleada de asesinatos del ‘Hijo de Sam’ y una brutal ola de calor. La nación estaba sufriendo una debacle económica y algunos historiadores citan a la crisis financiera como la raíz de los desórdenes, mientras que otros señalan el cálido mes de julio de ese año, en el cual la ciudad estaba en medio de una brutal ola de calor. Otros señalan que así como el apagón de 1977 ocurrió en la noche, cuando los dueños de las tiendas ya habían ido a sus hogares, otros como el apagón de 1965 ocurrió de día y los dependientes se quedaron en las tiendas para protegerlas. Sin embargo, los saqueos en 1977 continuaron al día siguiente, con la policía en alerta. Los saqueos y el vandalismo se multiplicaron, especialmente en las comunidades afroamericanas y puertorriqueñas, afectando a 31 vecindarios, incluyendo todos los barrios pobres de la ciudad. Tal vez la zona más afectada fue Crown Heights, en Brooklyn, donde 75 tiendas en un radio de 5 cuadras fueron saqueadas, y Bushwick, también en Brooklyn, donde se reportaron 25 incendios activos a la mañana siguiente. En un momento dos cuadras de Broadway, que separa a Bushwick de Bedford-Stuyvesant en Brooklyn, llegaron a arder en llamas. 35 cuadras de Broadway fueron destruidas y 134 tiendas fueron saqueadas. Los ladrones robaron 50 automóviles Pontiac nuevos desde una concesionaria en el Bronx. En Brooklyn, algunos jóvenes fueron vistos amarrando las rejas de las tiendas atándolas a sus automóviles antes de saquearlas. 550 policías fueron heridos, mientras que 4.500 saqueadores fueron arrestados. Debido al apagón, los aeropuertos de LaGuardia y John F. Kennedy fueron cerrados por cerca de ocho horas, los túneles automovilísticos fueron cerrados debido a la falta de ventilación, y 4.000 personas debieron ser evacuadas del tren subterráneo. Consolidated Edison denominó al apagón como un "acto de Dios", enfureciendo al alcalde Abraham Beame, que acusó a la empresa eléctrica de "grave negligencia". En total, 1.616 tiendas fueron dañadas por los saqueos y disturbios. Se reportaron 1.037 incendios, incluyendo 14 incendios de múltiples alarmas. En el mayor arresto masivo en la historia de la ciudad, 3.776 personas fueron detenidas. Muchos debieron ser ingresados en celdas superpobladas y los subterráneos de las comisarías. Un estudio del Congreso estimó que el costo de los daños alcanzó poco más de 300 millones de dólares. El Shea Stadium se oscureció alrededor de las 9:30 PM, en el tope de la sexta entrada, con Lenny Randle al bate. Los New York Mets iban perdiendo 2-1 ante los Chicago Cubs. El partido fue concluido el 16 de septiembre, con los Cubs ganando 5-2. A la 1:45 PM del día siguiente, el servicio fue restablecido a la mitad de los clientes de Consolidated Edison, principalmente en Staten Island y Queens. No fue hasta las 10:39 PM del 14 de julio que se restableció completamente el servicio eléctrico en la ciudad. Nueva York recibió 11 millones de dólares de manos de la administración Carter para pagar los daños por el apagón. Consecuencias electorales. Beame acusó a Consoliadted Edison de "grave negligencia", pero el efecto luego lo sentiría el mismo alcalde. En la elección de alcalde de ese año, Beame finalizó tercero en las primarias demócratas, detrás de Ed Koch y Mario Cuomo. Koch ganó la elección municipal, convirtiéndose en alcalde de Nueva York.
Un día como hoy 13 de Julio de 1985 nace el Día Mundial del Rock. Fue declarado en esta fecha con motivo del concierto benéfico Live Aid, llevado a cabo de manera simultánea en Londres, Inglaterra, en Filadelfia, Pensilvania, en Estados Unidos de América, en Sidney, Australia y Moscú, antigua Unión Soviética. El rock es una de las corrientes musicales más populares en el mundo y ha jugado un papel fundamental en acontecimientos sociales y culturales desde la segunda mitad del siglo veinte. Surgido a raíz del Rock and Roll y Rockabilly de la década de los cincuenta, poco a poco se derivó en diversas corrientes que contaban con una alineación similar (vocales, guitarras, bajo, batería y teclado son los instrumentos convencionales) pero que se diferenciaban por querer expresar emociones y situaciones diferentes. El rock es un género donde caben muchas formas de ser y de pensar: desde la importancia de las sensaciones para el rock psicodélico, pasando por el exhibicionismo y excesos del Glam rock o la depresión y frustración expresada por el Grunge, hasta la simplicidad melódica y popularidad comercial del Rock alternativo y el Indie Rock. EL Día Mundial del Rock nació a raíz del primer festival LIVE AID un día como hoy 13 de Julio de 1985, una iniciativa que resultó de la preocupación del actor y músico Bob Geldof, y la de otros, por la precaria situación de Etiopía (falta de agua y comida) que costaba la vida a muchas personas. LIVE AID 1985 contó con la participación de legendarias bandas como The Who, Led Zeppelin, Queen, Sting, Duran Duran, Judas Priest, Black Sabbath, Scorpions, Status Quo, U2, Paul McCartney, Phil Collins y Eric Clapton. Se celebró simultáneamente en Londres y EUA: logró una recaudación inesperada de más de cien millones de dólares. Esto le valió ser considerado uno de los festivales de ayuda humanitaria más exitosos de todos los tiempos, ya que hasta la fecha su importancia está ligada a la congregación de grandes bandas de rock por una causa noble, de esa manera se eligió al 13 de Julio para celebrar el Día Mundial del Rock. El rock ha acompañado a varias generaciones en la búsqueda de su identidad, ha abanderado movimientos sociales y ha significado una manera creativa de descargar la energía juvenil a través de acordes distorsionados, melodías épicas o solos de batería inolvidables. La iconicidad que han alcanzado los objetos referentes al rock (guitarras, plumillas, vestimenta de cuero, lentes oscuros) es tan amplia y difundida que no se puede entender la cultura popular sin este tipo de música, que vive en el ideario popular como una expresión de juventud, rebeldía, energía y la promesa de poder cambiar al mundo cada vez que un niño tome por primera vez una guitarra o un viejo entone una canción con toda su experiencia y corazón. El 13 de julio se celebra en el mundo de forma más extraoficial que oficial el Día Mundial del Rock. Esta fecha fue comprometida a tan digno honor debido a una solidaria acción realizada en esta fecha hace 30 años. Un día como hoy 13 de julio de 1985 se realizó un festival simultáneo en distintas ciudades, el cual quedó marcado en la historia del Rock y de los grandes conciertos en directo: Live Aid, organizado originariamente en Londres por Bob Geldof, con el objetivo de recaudar fondos en beneficio de los países de África Oriental, en concreto, Sudán, Etiopía y Somalia, con motivo de la terrible hambruna de aquél año. Después de una gran sequía entre 1983 y 1985 en la región árida del norte de Etiopía, en la cual se produjo lo que se denominó en ese entonces «el infierno de la tierra», la falta de alimentos y el poco agua que había provocaron una muerte masiva de la población por culpa del hambre que reinaba. ¿Se imaginan un concierto con Queen, Bob Dylan, Joan Baez, Elton John, George Michael, Madonna, Dire Straits, Bryan Adams, Paul McCartney, The Who, U2, Phil Collins, Sting, Led Zeppelin, Eric Clapton, Tears For Fears, Duran Duran, Judas Priest, Black Sabbath, David Bowie, Mick Jagger, Keith Richards, The Beach Boys, Simple Minds, entre muchos otros? Ese fue el Live AID de 1985.

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