sábado, 24 de enero de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: CORAZON CONGELADO

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos 

Le llaman el Síndrome del Corazón Congelado y se ha convertido en una metáfora recurrente para describir una de las formas más sutiles del malestar emocional contemporáneo: la incapacidad o el desinterés por establecer vínculos sentimentales profundos.

No tenemos deseo por abrir nuestro corazón a relaciones sentimentales: hay apatía, alejamiento afectivo y embotamiento afectivo. No se trata de un diagnóstico clínico, sino de un fenómeno psicológico en el que las personas sienten incluso rechazo hacia el amor y las relaciones afectivas.

“Es como si el corazón dijera: ya no quiero sentir más”, explica la psicoterapeuta española María Fornet, especializada en salud emocional. “Se apaga el deseo de intimar, se evita el compromiso y aparece un vacío interior disfrazado de calma”.

Esa calma, sin embargo, no es paz, sino una especie de anestesia que protege momentáneamente del dolor, pero también impide experimentar la plenitud emocional.

Los psicólogos coinciden en que este fenómeno suele aparecer después de rupturas amorosas, decepciones, maltratos, duelos o períodos de estrés prolongados. El cerebro, en un intento de autoprotección, limita la expresión de sentimientos y activa una forma de “hibernación afectiva”.

Según un estudio del Instituto de Psicología Integrativa de Buenos Aires, el 42 % de las personas que atravesaron una separación importante reconocieron haber prolongado su bloqueo emocional durante más de seis meses, manifestando irritabilidad, insomnio o indiferencia.

Para la terapeuta mexicana Cecilia Velasco, autora de Descongelar el alma, “congelar los sentimientos no nos protege, solo retrasa el duelo. Cuando dejamos de sentir, dejamos también de vivir plenamente”. 

Según el European Journal of Psychology (2022), uno de cada tres adultos jóvenes experimenta apatía o desinterés afectivo durante los tres meses posteriores a una ruptura. En mayores de 40 años, la cifra asciende al 46%, sobre todo tras divorcios o pérdidas familiares.

La neurociencia aporta una explicación fisiológica a este fenómeno. La American Psychological Association señala que después de experiencias altamente estresantes o dolorosas, el cerebro puede reducir la liberación de dopamina y oxitocina, las hormonas vinculadas al placer y al apego. Ocurre más con las mujeres, aunque también sucede con los hombres.

Cada vez es más común escuchar en los consultorios frases como “no quiero sentir nada” o “ya no tengo espacio para amar”. Lejos de la frialdad, estas expresiones reflejan agotamiento. Superar esta etapa no consiste en forzar el amor, sino en reconectar con la emoción desde la calma.

Los especialistas recomiendan reconocer el bloqueo, permitir el duelo y reentrenar el corazón mediante vínculos sanos, terapia o actividades empáticas. Un estudio de la Universidad de Stanford (2024) demostró que las personas que retomaron prácticas sociales positivas, como el voluntariado o los grupos de apoyo, redujeron en un 60 % sus niveles de embotamiento afectivo después de tres meses.

El síndrome del corazón congelado representa la pausa emocional que a veces impone la vida para protegernos del exceso de dolor. Pero, como recuerda Fornet, “nadie se queda helado para siempre: el corazón se descongela cuando nos permitimos volver a confiar, aunque duela”. Porque, al final, la única manera de curar un corazón congelado sigue siendo el calor de otro corazón dispuesto a esperar.


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

 

sábado, 10 de enero de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: POR LEY, PROHIBIDAS REDES SOCIALES

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 

Australia se convirtió recientemente en el primer país del mundo en prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años, una medida histórica orientada a proteger la salud mental de niños y adolescentes frente a riesgos como el acoso digital, la adicción y la exposición a contenidos dañinos. La nueva legislación obliga a plataformas como TikTok, Instagram y Facebook a verificar la edad de sus usuarios y bloquear el acceso a quienes no cumplan con el requisito bajo amenaza de multas millonarias en caso de incumplimiento.

La decisión ha generado un intenso debate internacional, pero también ha sido recibida como un respaldo para muchos padres que consideran que el uso de redes sociales “se ha salido de control”. La falta de criterios comunes dentro de los hogares —donde algunos imponen límites estrictos y otros no— ha dificultado históricamente una regulación efectiva. En ese contexto, una norma uniforme busca reducir esas desigualdades y facilitar la aplicación de límites claros. 

Si bien se prevé que esta primera generación de jóvenes afectados por la prohibición manifieste resistencia y rechazo, especialistas y sectores de la sociedad coinciden en que, con el tiempo, la medida podría normalizarse. No obstante, persisten dudas sobre el verdadero compromiso de las plataformas tecnológicas para cumplir la normativa, especialmente en un ecosistema digital donde algunos empresarios han mostrado resistencia a regulaciones estatales más estrictas. Por ejemplo, no estoy tan segura de que Elon Musk, dueño de la red X, acepte fácilmente esta medida. 

Uno de los argumentos más frecuentes contra la prohibición es que lo vetado suele generar mayor deseo. Sin embargo, quienes apoyan la ley sostienen que, al ser una medida generalizada, elimina factores divergentes y reduce la presión social entre pares, aun reconociendo que siempre existirán intentos de evadir la norma. La aplicación efectiva de sanciones económicas busca, precisamente, desincentivar esas prácticas.

El impacto de las redes sociales en la salud mental infantil y juvenil es uno de los ejes centrales del debate. Diversos estudios y testimonios coinciden en que la exposición constante a vidas “perfectas” y estandarizadas fomenta la ansiedad, la depresión y una baja autoestima. A ello se suma el deterioro del rendimiento académico, provocado por distracciones permanentes, menor capacidad de atención y problemas de memoria.

La legislación australiana también apunta a reforzar el rol de los padres en la prevención de la adicción digital. No obstante, expertos subrayan que esta responsabilidad implica coherencia: los adultos deben reducir su propio uso de redes, especialmente en el hogar, y predicar con el ejemplo. El objetivo final no solo es mejorar la salud mental, sino también la salud física, al disminuir fenómenos como los retos virales peligrosos, la presión estética y otras conductas de riesgo y propiciar los deportes, la vuelta a la naturaleza y los juegos grupales de jóvenes.

Las redes sociales pueden convertirse en una puerta de entrada a problemas mayores: adicción a los videojuegos, acceso temprano a la pornografía, contacto con redes de abuso, comercio ilegal e incluso vínculos con la dark web. En ese escenario, TikTok es una de las plataformas más riesgosas, debido a la proliferación de retos virales que, en algunos casos, han derivado en consecuencias fatales.

La experiencia australiana marca un precedente y plantea una pregunta clave para el resto del mundo: ¿hasta dónde deben llegar los Estados para proteger a las nuevas generaciones de un entorno digital cada vez más poderoso y menos controlable?
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Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 20 de diciembre de 2025

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: COSER, BORDAR , MANUALIDADES: REGALO NAVIDEÑO Y BUEN AÑO NUEVO

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 

Cada Navidad suele traer consigo reflexiones, balances y también propuestas que invitan al bienestar personal. Este año, mi regalo navideño es un consejo que apunta directamente a la salud mental y a una práctica tan simple como inesperada: el trabajo manual. Bordar, coser o realizar manualidades puede parecer ajeno para muchos, pero distintas experiencias y estudios coinciden en que dedicar tiempo a estas actividades tiene efectos positivos en la mente.
Un ejemplo revelador es el Cajal Embroidery Project, una iniciativa internacional que logró unir ciencia y arte a partir de la obra del neurocientífico español Santiago Ramón y Cajal. El proyecto fue concebido para conmemorar el centenario del Instituto Cajal de Madrid y estaba previsto presentarlo en el Congreso de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencias, en Glasgow, en 2020. Sin embargo, la irrupción de la pandemia cambió el rumbo de la propuesta. 

Lejos de detenerse, el confinamiento transformó la iniciativa en una experiencia colectiva a distancia. Personas de distintos países comenzaron a bordar reproducciones textiles de los dibujos histológicos del cerebro realizados por Cajal. Así, el bordado de neuronas dejó de ser únicamente una actividad artesanal para convertirse en un recurso simbólico y concreto de apoyo a la salud mental en un contexto de aislamiento global. Pero recordemos que estas actividades proceden de tiempos ancestrales cuando las personas eran más humanas, si se puede decir de esta manera, que el lector entenderá.

Como ocurre con otras prácticas artesanales, el bordado activa de manera simultánea diversas áreas del cerebro: las motoras, sensoriales, visuales y aquellas vinculadas al lenguaje. Además, estimula la coordinación ojo-mano, la atención sostenida y la memoria de patrones. La concentración que exige una tarea manual permite, aunque sea por momentos, desconectarse del flujo constante de pensamientos y a la vez si se efectúa de forma grupal propicia el diálogo o la charla amena, ya que es difícil estar irritados, vociferando mientras realizamos las mismas. 

En muchos países sobre todo nórdicos estas materias se incluyen para ambos sexos en el ámbito escolar, también han existido en Latino América y cada vez más se están retomando estas actividades como parte del diario vivir, si usted no lo hace considérelo.

El efecto no es exclusivo del bordado. Actividades como el crochet, la cerámica, el origami, la talla en madera, la pintura o la elaboración de composiciones artesanales producen beneficios similares. Incluso ejercicios cognitivos como el sudoku, los crucigramas o las sopas de letras, aunque no sean manualidades en sentido estricto, ayudan a enfocar la atención y despejar la mente.

Las manos cumplen un rol central en esta conexión con el cerebro y el cuerpo. Aun en casos de discapacidad física, muchas personas encuentran otras formas de crear —utilizando la boca, los pies o los codos—, confirmando que la necesidad de expresión y de vínculo con la actividad creativa trasciende las limitaciones corporales.

Desde el punto de vista neurobiológico, crear algo tangible estimula la liberación de dopamina, el neurotransmisor asociado al placer y la motivación. Este proceso contribuye a aliviar estados de tristeza, apatía e incluso síntomas de depresión leve. Al mismo tiempo, los movimientos repetitivos y rítmicos propios de estas tareas reducen la activación del sistema de alerta del cerebro y disminuyen los niveles de cortisol, la hormona del estrés.

Total, si aún no sabe que regalar; estas actividades pueden proporcionarle ideas a granel.

En tiempos marcados por la prisa y la sobreestimulación, volver a lo manual aparece como una práctica sencilla, accesible y eficaz para cuidar la salud mental. Una invitación oportuna, especialmente en estas fechas. Y nada mejor que iniciar el año nuevo con el propósito de compartir tiempo familiar o social con su grupo de manualidades, encontrando camaradería, sonrisas y calor humano. O disfrutando de su soledad sin sentirse solo.

Feliz navidad y un mejor año nuevo a todos!



Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

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Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 





sábado, 29 de noviembre de 2025

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: RESPONDE LAS DUDAS DE TUS HIJOS

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


Alrededor de los cuatro años, los niños atraviesan una etapa de gran curiosidad en la que preguntan por absolutamente todo lo que los rodea. Expertos en desarrollo infantil recomiendan que los padres respondan con sinceridad y en un lenguaje adecuado a su edad y nivel de comprensión. La honestidad, señalan, es clave para sembrar confianza y abrir canales de comunicación duraderos.



Los especialistas advierten sobre el riesgo de recurrir a “verdades fantásticas”. El ejemplo más recordado en el cine es la película italiana La vida es Bella, protagonizada por Roberto Benigni y ganadora del Óscar, en la que un padre suaviza la dura realidad de un campo de concentración para proteger a su hijo. Sin embargo, esta práctica plantea un dilema: ¿realmente los niños son engañados o simplemente perciben más de lo que los adultos creen? “Los pequeños no son ingenuos. A mayor inteligencia, más rápido descubren cuando se les oculta o maquilla la verdad”, explica un psicólogo infantil. Esa detección temprana puede tener consecuencias: si los padres no responden, los hijos pueden interpretar que no se confía en ellos, y buscarán entonces respuestas en otros lugares.

Un testimonio personal ilustra la situación. Cuando mis hijos llegaron a cuarto grado, seguíamos con la ilusión de Santa Claus. Sin embargo, uno de ellos nos preguntó si todavía creíamos que ellos creían en Santa. Dijeron que fingían para no quitarnos la ilusión a nosotros. Fue una lección: los niños no son tontos, y muchas veces sus compañeros son quienes les abren los ojos.

Afrontar las preguntas incómodas representa un momento crítico. Ante ellas, la recomendación es indagar qué saben los niños y de dónde proviene esa información. En ocasiones, estas conversaciones revelan situaciones más profundas: desde un posible abuso hasta señales de sobreexposición a contenidos inadecuados en televisión o internet.

En conclusión, responder con sinceridad, sin subestimar la capacidad de comprensión infantil, no solo fortalece la confianza entre padres e hijos, sino que también puede convertirse en una herramienta de protección y guía en un mundo cada vez más amenazante.



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Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 22 de noviembre de 2025

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: CONSEJOS AJENOS Y PROPIOS

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

Hay algo muy curioso en el ser humano: frente a los problemas de los demás solemos tener palabras de aliento, alternativas de acción e incluso soluciones que parecen claras. Sin embargo, cuando somos nosotros quienes atravesamos una dificultad, esa claridad desaparece y se vuelve mucho más difícil aplicar nuestras propias recomendaciones. 


Este fenómeno, lejos de ser una simple contradicción, tiene raíces psicológicas, emocionales y sociales que explican por qué aconsejar resulta más sencillo que auto aconsejarse.

La razón principal es que, al analizar los problemas ajenos, contamos con mayor perspectiva racional. En esos casos, los sentimientos se involucran en menor medida: no somos nosotros quienes sentimos la presión o la angustia, como si tuviéramos “la soga al cuello”. En cambio, cuando enfrentamos nuestros propios conflictos, la percepción del problema se magnifica; lo vemos más grande y dañino debido a la carga emocional que lo acompaña.

Las emociones, en efecto, pueden convertirse en motores que impulsan la acción o, por el contrario, en frenos que la bloquean. El amor, por ejemplo, nos mueve a actuar, pero cuando surge el desamor hacia el mismo objeto inicial, el dolor de la pérdida nos paraliza. Así, terminamos retenidos por el sufrimiento y sin la energía suficiente para avanzar.

Dar consejos, en cambio, nos coloca en un rol de control y seguridad. Aconsejar genera la sensación de experiencia y dominio de la situación, como si poseyéramos cierta sabiduría. Pero llevar esos consejos a la práctica en nuestra propia vida implica confrontar miedos, admitir debilidades y asumir consecuencias que nos afectan directamente. En otras palabras, aconsejar es cómodo, mientras que actuar conforme a lo que aconsejamos exige valentía y responsabilidad.

De ahí que muchas veces nos cueste tanto tomar decisiones.

La motivación puede quedar bloqueada por el dolor o por sentimientos negativos que nos restan energía, o bien porque no contamos con los recursos necesarios para emprender el propósito. Además, los consejos suelen simplificar problemas complejos: desde fuera se formulan como recetas rápidas del tipo “sal de ahí”, “arriesga”, “sé fuerte”, pero aplicarlos requiere un proceso interno de maduración que no siempre estamos dispuestos a recorrer.

En este sentido, la psicóloga Julie Beck señala que existe un fenómeno conocido como Solomon’s Paradox, según el cual las personas tienden a razonar con más sabiduría y claridad cuando reflexionan sobre los problemas de otros que cuando piensan en los propios. Esto se debe precisamente a la distancia emocional que se tiene frente a las experiencias ajenas.

En definitiva, cuando se trata de decisiones importantes relacionadas con el amor, el trabajo o la vida personal, suele ser útil contar con la mirada de un tercero imparcial. Al no estar emocionalmente involucrado, ese mediador puede aportar claridad, objetividad y equilibrio en la toma de decisiones, ayudándonos a ver lo que nosotros, desde dentro, no logramos percibir.


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Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 15 de noviembre de 2025

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: SINDROME ACENTO EXTRANJERO

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


En junio de 2012, el mundo de la música se sorprendió con una peculiar confesión del cantante británico George Michael. Tras superar una grave neumonía que lo llevó a estar en coma, el artista despertó hablando con un acento diferente. “Salí del coma hablando con acento del oeste de Inglaterra”, contó entonces. Y añadió con humor: “No tiene nada de malo tener acento del oeste de Inglaterra, pero es un poco raro cuando eres del norte de Londres”.


Lo que parecía una anécdota curiosa resultó ser un caso médico real. Michael había desarrollado el Síndrome del acento extranjero (SAE), un trastorno poco común que hace que una persona comience a hablar su propio idioma, pero con una entonación o modulación distinta, como si tuviera un acento extranjero. Lo más sorprendente es que el paciente nunca ha vivido ni estado expuesto a la región de donde proviene ese supuesto acento.

Aunque el episodio del cantante contribuyó a popularizar el fenómeno, el síndrome fue descrito por primera vez mucho antes. Ya en 1907, el neurólogo francés Pierre Marie documentó el caso de un parisino que, tras sufrir un ictus, comenzó a hablar con el acento de Alsacia, una región con la que no tenía relación alguna. Décadas más tarde, en 1941, una mujer noruega se hizo célebre al desarrollar un acento alemán después de una lesión cerebral durante la Segunda Guerra Mundial.

El Síndrome del acento extranjero no implica aprender un nuevo idioma. En realidad, se trata de una alteración en la prosodia del habla —es decir, en el ritmo, entonación y articulación— que modifica la percepción del oyente. En la mayoría de los casos, la causa es neurológica, derivada de un ictus, traumatismo craneal o cirugía cerebral. Sin embargo, también existen formas psicógenas o funcionales, relacionadas con trastornos psiquiátricos o con situaciones de estrés intenso.

Los especialistas distinguen principalmente dos tipos del síndrome: el estructural o neurogénico, causado por daño cerebral en las áreas motoras del habla, y el psicógeno o funcional, que aparece sin lesión física detectable, pero asociado a factores emocionales o mentales.

Aunque no siempre es permanente, el SAE puede tener fuertes repercusiones emocionales y sociales. Quienes lo padecen suelen experimentar incredulidad, burlas o aislamiento, lo que puede derivar en baja autoestima, frustración y ansiedad.

Por ello, los médicos recomiendan no solo tratar la causa neurológica o psicológica del trastorno, sino también acompañar al paciente con terapia del habla y apoyo psicológico, tanto individual como familiar. El síndrome del acento extranjero sigue siendo un misterio fascinante para la ciencia.


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

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Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.


Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

sábado, 4 de octubre de 2025

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: TRISTEZA POR DESTETE

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


El destete es una etapa inevitable en la vida de toda madre y su hijo. Aunque muchas veces se asocia únicamente a un proceso físico, en realidad también implica una carga emocional importante. La llamada tristeza “posdestete” describe esa sensación de nostalgia y vacío que aparece cuando la lactancia llega a su fin.

Se trata de una sensación de nostalgia que en muchos casos lleva a que algunas madres sigan lactando a hijos ya mayores, incluso con dentadura desarrollada. Es natural que, a mayor edad, el destete resulte más doloroso tanto para la madre como para el niño. Si bien la lactancia fortalece el vínculo afectivo, llegado cierto punto es necesario iniciar este proceso de separación. Poner punto final.

Amamantar estimula la liberación de endorfinas y otras sustancias químicas conocidas como las “hormonas de la felicidad”: serotonina, dopamina y oxitocina. Todas ellas están relacionadas con el bienestar, el placer y la regulación del ánimo.

Además, la lactancia puede favorecer la pérdida de peso posparto, ya que el cuerpo quema calorías adicionales para producir leche materna. No obstante, este efecto varía en cada mujer y no es un método seguro ni rápido para adelgazar. Muchas madres también creen que durante la lactancia es imposible quedar embarazadas, pero esto no siempre es así.

Durante los primeros seis meses de vida, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva, ya que aporta beneficios únicos e irreemplazables para la salud del bebé. No obstante, también sugiere continuar con la leche materna de forma complementaria, junto con otros alimentos, al menos hasta los dos años. Estas consideraciones, sobre todo para madres de menos recursos para dar alimentación de otro tipo, lo importante es la lactancia de los primeros meses y de la transmisión de defensas para el organismo del calostro o primeras leches maternas 

El destete puede resultar traumático porque, más allá de lo físico, implica una disminución en el flujo hormonal y una sensación de vacío al perderse ese contacto íntimo entre madre e hijo. Sin embargo, es importante recordar que el vínculo no desaparece con el destete; la relación madre-hijo sigue siendo profunda y tiene aún un largo camino por recorrer.

La experiencia también varía según la historia de cada madre. Por ejemplo, si ya ha tenido otros hijos, puede que el proceso sea diferente, a menos que exista un lazo especial con el nuevo bebé: un hijo de reconciliación o el intento de reforzar un vínculo de pareja a través de la maternidad.

En lo físico, el destete no solo impacta en las hormonas, sino que también abre paso a mayor independencia, tanto para la madre como para el niño. Aunque es una etapa común y natural, lo difícil es manejar la carga emocional que puede traer consigo. Por eso, es fundamental aprender a soltar poco a poco, entendiendo que nuestro hijo, que antes estuvo dentro de nosotras, también necesita su propio espacio de crecimiento.

Por lo general, no se requiere intervención profesional. Sin embargo, si la madre atraviesa un estado anímico muy bajo o se resiste al destete, puede ser necesaria la ayuda de una terapia para acompañar el proceso.


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

domingo, 3 de agosto de 2025

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: ABLACION GENITAL , UNA ABERRACION

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

Por estos días se volvió viral la historia de Aminata, una mujer maliense que sobrevivió a la mutilación genital femenina. "En las relaciones, el hombre termina y tú solo lloras", relató. Fue víctima de ablación a tan solo una semana de haber nacido, cuando le extirparon el clítoris y los labios vaginales. A los 17 años, fue forzada a casarse. Hoy, desde Valencia, España, levanta su voz como activista contra una práctica que ha afectado a más de 230 millones de mujeres y niñas en el mundo.


La mutilación genital femenina (MGF), también conocida como ablación genital, consiste en la modificación parcial o total de los genitales externos femeninos por razones no médicas. Puede implicar cortes, extracciones, perforaciones o incluso la sutura de la zona genital. En muchas culturas se considera un rito de paso hacia la adultez o un requisito previo al matrimonio.

 

Esta práctica, aunque más común en varios países africanos, así como en regiones de Asia y Medio Oriente, también persiste en comunidades migrantes en Europa, Norteamérica, Australia y algunos grupos indígenas en Sudamérica. Las justificaciones que se dan para su realización varían: desde creencias sobre la pureza y la virginidad, normas sociales sobre aceptación comunitaria, hasta la idea errónea de que incrementa el placer sexual masculino.

 

Las consecuencias para la salud son devastadoras. Quienes la padecen pueden sufrir de infecciones recurrentes, dolor crónico, problemas urinarios, menstruaciones irregulares, y en el parto, suelen requerir cesárea. Los efectos no solo son físicos; también dejan una profunda huella emocional y psicológica, afectando la autoestima, la vida sexual y las relaciones de pareja.

 

"Te conviertes en un cubo de hielo. No sientes; no amas; no tienes deseo", confesó Omnia Ibrahim, bloguera y cineasta egipcia. Ella ha dedicado gran parte de su vida adulta a lidiar con el impacto psicológico de la MGF: "Me enseñaron que el cuerpo significaba sexualidad, y que la sexualidad era pecado. Mi cuerpo se convirtió en una maldición para mi mente".

 

Además, en muchos casos, esta práctica se impone a la fuerza, sin el consentimiento de la niña o la mujer. Los tipos de ablación varían en su nivel de severidad. El tipo 3, conocido como infibulación (la costura parcial o total de los genitales externos), suele generar los mayores problemas de salud. 

 

Entre los efectos inmediatos más comunes están el dolor extremo, ya que la mayoría de niñas no recibe anestesia ni analgésicos. También hemorragias severas e infecciones peligrosas. A largo plazo, se pueden presentar complicaciones durante el embarazo y el parto, e incluso infertilidad.

 

La erradicación de esta práctica requiere de educación, políticas públicas firmes y el apoyo a las voces valientes como la de Aminata, que luchan por una vida digna y libre de violencia para las niñas y mujeres del mundo.

 

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.