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viernes, 19 de junio de 2020

Hoy 19 de Junio se celebra en Estados Unidos el Juneteenth Day (Día de la libertad o Día de la Emancipación)

Por Compartiendo mi Opinión
 
El 19 de Junio se conmemora el Juneteenth Day en USA, día que marcó el fin de la esclavitud, sin embargo, no todos los estados de la nación americana reconocen esta celebración.

El Juneteenth Day conmemora lo sucedido el 19 de junio de 1865, cuando las tropas de la Unión, dirigidas por el general de división Gordon Granger, arribaron a Galveston para anunciar que la Guerra Civil había terminado y dejando a todos los esclavos en libertad. A esta celebración se lo conoce también como 'Freedom Day' (Día de la libertad) o el 'Emancipation Day' (Día de la emancipación).

Es llamado Juneteenth Day por la simple razón del juego de palabras creadas por el mes y el día en que ocurrieron los hechos, el 19 de junio y es que ese fue el día en que los últimos esclavos estadounidenses fueron liberados, lo que derivó en celebraciones masivas.

Aunque Juneteenth Day ocurrió hace más de 150 años, todavía no está considerado dentro del calendario oficial de celebraciones en los 50 estados de Estados Unidos, en la actualidad ha cobrado relevancia tras la situación de protestas sociales generada por la muerte a manos de oficiales de la policía de  George Floyd y Rayshard Brooks.

Entre los estados que NO reconocer el Juneteenth Day se encuentra Hawái, North Dakota, y South Dakota. Los tres  estados en reconocer recientemente la celebración de esta fecha conmemorativa son: New Hampshire en 2019, Montana en 2017 y Utah en el 2016. En el estado de Nueva York a partir de 2020 es feriado en todas las instituciones del estado y se espera que sea festivo a nivel general ( sector público y gobierno) a partir de 2021

A continuación el año de reconocimiento oficial en cada estado de esta festividad. Fecha de la información 19 de Junio de 2020

Reconocimiento del 'Juneteenth Day' en los estados de USA

sábado, 7 de marzo de 2015

Brecha socio-económica sigue dejando atrás a Afroamericanos e hispanos en EEUU

Tomado de The Wall Street Journal

25 años después, los afroamericanos e hispanos de EE.UU. siguen siendo más pobres que el resto

Por Neil Shah
Del blog Real Time Economics

Hace 25 años, había una brecha muy evidente en Estados Unidos entre los negros y los hispanos por un lado y los blancos por el otro. Poco ha cambiado, según un nuevo informe.
Las familias compuestas por caucásicos siguen teniendo el doble de probabilidades que las de hispanos y negros de poseer un patrimonio —activos menos pasivos— por encima de la media estadounidense, según un informe de los economistas William Emmons, Bryan Noeth y Ray Boshara en el Banco de la Reserva Federal de St. Louis. El estudio analizó datos entre 1989 y 2013 tomados del Sondeo de Finanzas del Consumidor del banco central estadounidense.
Los investigadores hallaron que los niveles de riqueza media de las familias hispanas y negras son cerca de 90% más bajos que los de las familias blancas. Los niveles de ingreso familiar medio de los dos grupos históricamente en desventaja son 40% más bajos, indicó la Fed de St. Louis.
En 1989, el patrimonio medio de una familia blanca era de US$130.102. En 2013 era de US$134.008, luego de ajustarlo por inflación. Para una familia asiática, las dos cifras fueron US$64.165 y US$91.440. Para una familia hispana fueron US$9.229 y US$13.900. Para una familia negra, US$7.736 y US$11.184.
Los investigadores de la Fed de St. Louis dijeron que no hay diferencias en los niveles de edad o educación que expliquen las disparidades raciales y étnicas en el patrimonio; estas persisten si se mira a afroamericanos, hispanos y blancos de mayor edad y con mayor nivel de educación.
Dicho de forma más simple, las brechas en el ingreso y patrimonio medio entre afroamericanos e hispanos y blancos siguen siendo amplias y no han cambiado mucho en 25 años.
Las conclusiones son las más recientes que muestran que aunque la economía estadounidense está finalmente tomando impulso seis años después de la Gran Recesión, muchos negros e hispanos, y de hecho muchos en la clase media del país, están quedando rezagados.
A fines del año pasado, un estudio del Pew Research Center también resaltó el hecho de que si bien los niveles de riqueza general de EE.UU. estaban batiendo récords, esto ocultaba las persistentes diferencias raciales y étnicas.
La falta de mejoras entre los afroamericanos y los hispanos es más sorprendente cuando se compara con la trayectoria de las familias asiáticas.
Ellos, también, tienen el doble de probabilidades que las familias hispanas y negras de tener un patrimonio por encima del promedio.
Sin embargo, además de eso, las brechas entre los asiáticos y los blancos estadounidenses se están reduciendo. La riqueza media de los asiáticos podría incluso superar pronto la de los blancos, gracias en parte al alza de los niveles de educación de los jóvenes de ese grupo étnico. (El ingreso medio de los asiáticos ya ha superado el de los caucásicos.)
Al igual que los blancos estadounidenses, las familias asiáticas tienen unos balances que son mucho más altos que los de las familias hispanas y negras, lo que las ayuda a amortiguar emergencias financieras que pueden llevar a una cesación de pagos de deudas o a obtener préstamos más costosos. Los blancos y los asiáticos, señaló la Fed de St. Louis, también son más propensos a poseer inversiones en acciones y bonos, viviendas y vehículos.


domingo, 24 de agosto de 2014

Ferguson vínculo de unión de una desintegrada comunidad Afroamericana estadounidense

Tomado de El País
  Las cuatro Américas (EEUU) negras


Los afroamericanos se reparten entre la minoría abandonada, la clase media y la élite

 

Por Marc Bassets

 

Las protestas de Ferguson (Misuri) se han acercado estos días afroamericanos para quienes este municipio en las afueras de San Luis, con sus bolsas de pobreza y marginación, les parecía tan exótico como a un visitante europeo. Son pocos, cada vez menos, los contactos entre las clases sociales y los grupos culturales que dividen a la América negra, una América que hace medio siglo formaba un grupo más homogéneo y cohesionado y que desde entonces no han dejado de “desintegrarse”, explica el columnista de The Washington Post Eugene Robinson en el libro Desintegration (Desintegración), publicado en 2010.

Robinson describe un proceso por el que varios grupos de afroamericanos se han alejado entre ellos hasta casi no reconocerse. “Estas cuatro Américas negras cada vez son más distintas y están más separadas por la demografía, la geografía y la psicología”, escribe Robinson. “Cada vez más, llevamos vidas separadas”.

Robinson distingue cuatro grupos en la América negra. El que centra los debates sobre la marginación y el racismo es la “minoría abandonada”. Los abandonados albergan ahora menos esperanzas de escapar de la pobreza y la desestructuración “que en cualquier momento desde el final devastador de la Reconstrucción”. La Reconstrucción es el periodo posterior a la guerra civil de EE UU (1861-1865), un intervalo de mejoras para los negros del Sur entre la era de la esclavitud y la era Jim Crow, la del sistema de segregación.
El analista Eugene Robinson afirma que los afroamericanos se han alejado en grupos hasta casi no reconocerse entre ellos


Cuando se habla ahora de marginación y discriminación, se habla de la minoría abandonada, los cerca del 25% de afroamericanos que viven por debajo del umbral de la pobreza, en barrios violentos y con infraestructuras deficientes donde el acceso a supermercados con comida fresca y de calidad es difícil. El presidente Barack Obama conoció bien este grupo cuando, veinteañero, trabajó como organizador vecinal en los barrios más castigados de Chicago. “Ser negro, pobre y sin educación en América supone, posiblemente, hallarse en una situación más desesperada e intratable que hace 40 ó 50 años”, escribe Robinson.
Otro grupo es la clase media, perfectamente integrada en la corriente principal de la sociedad norteamericana: ha sabido aprovechar las oportunidades que las leyes sobre los derechos civiles y las medidas para diversificar la educación brindaron a las minorías. Obama y la primera dama, Michelle, eran hasta hace unos años miembros típicos de esta clase media.
En lo alto del escalafón se sitúa, según la clasificación de Robinson, la “élite trascendente”, que disfruta de “una riqueza, poder e influencia tan enormes que incluso mueven a los blancos a la genuflexión”. La magnate televisiva Oprah Winfrey es uno de los miembros más ilustres de esta élite. Ahora también lo son los Obama. Uno de los lugares predilectos de encuentro es la isla de Martha's Vinyeard (Massachusetts), donde la familia presidencial ha pasado varios años las vacaciones.
El grupo más nuevo es de los “emergentes”, según la expresión de Robinson, y obligarán a “redefinir lo que significa ser negro”. Son, de un lado, los inmigrantes africanos o caribeños, con capacidad para prosperar relativamente rápido; y del otro los norteamericanos de raza mixta. De nuevo, Obama —que es un afroamericano con una biografía y origen familiar atípico: hijo de un negro de Kenia y una blanca de Kansas— también podría incluirse en este grupo.

“Cada vez más”, concluye el autor de Desintegración, “los abandonados y el resto de la América negra fracasan a la hora de establecer comunicación, y no digamos ya de entenderse”. Ocasiones como la muerte de un joven negro desarmado a tiros de un policía blanco, como ocurrió en Ferguson (Misuri) el 9 de agosto, propician uno de los pocos momentos de comunión. La experiencia de la intimidación policial es común a todos. 

domingo, 20 de abril de 2014

Estudiantes negros e hispanos tienen menos oportunidades en sistema educativo EEUU

Tomado de El País
Obama rinde hoy homenaje al movimiento de derechos civiles que mejoró hace medio siglo las oportunidades para las minorías del país.
Educación de peor calidad y más abandono entre negros e hispanos

La ONU denuncia que la discriminación racial se da de forma constante en todas las esferas de la sociedad de EE UU


El fracaso escolar lastra el progreso socioeconómico de las minorías


Por Joan Faus

“Definitivamente sigue siendo un factor esencial”. Ayana, una joven negra de 18 años que estudia Ciencias Políticas en la Universidad de Howard en Washington DC, nació 41 años después de la sentencia del Tribunal Supremo que prohibió la segregación racial en el ámbito educativo en Estados Unidos. Pero en pleno 2014, cuando se cumple el 60 aniversario de ese fallo y el 50 de la aprobación de la Ley de Derechos Civiles, deplora que aún son bien patentes en la educación los efectos de la discriminación por color de piel. Y no solo allí. En marzo el Comité de Derechos Humanos de la ONU denunció que, pese a los progresos alcanzados, "en la práctica" la discriminación se da hoy en día de forma constante en todas las esferas de la sociedad estadounidense.
Medio siglo después del fin de la vergonzosa segregación, el racismo es mucho más residual en EE UU, y han aumentado las oportunidades y el acceso de afroamericanos a cargos de responsabilidad -basta recordar la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca-, pero las desigualdades socioeconómicas entre blancos y negros se han disparado, lo que ha enquistado una discriminación más sutil pero aún muy determinante.
La educación, como etapa inicial en la vida, es sin duda el eslabón más definitorio. Las estadísticas revelan que, pese a que se ha expandido el acceso a la formación, los estudiantes negros y latinos siguen en desventaja respecto a los blancos en los factores que determinan su desarrollo educativo. Y, por ende, condicionan enormemente sus oportunidades de progreso a lo largo de la vida: es más probable que reciban una enseñanza de peor calidad, sean más castigados y abandonen sus estudios. Y por ello, gozan de menos opciones que los blancos de acceder a la universidad y aún menos a las de mayor prestigio.
Ayana, de hecho, dice haber notado sobre todo el peso racial en los procesos de aplicación a universidades. En las colmadas mayoritariamente por estudiantes blancos, como Georgetown o Maryland, no fue aceptada, mientras sí lo fue en Howard, el templo educativo afroamericano por excelencia en EE UU. La joven lo achaca a las cuotas por raza que fijan las instituciones más prestigiosas y lamenta que el proceso no se base únicamente en la cualificación académica. "Lo hace mucho más difícil", se queja a las puertas de su facultad.
Las cifras le dan la razón. Según un informe de 2013, solo un 7% de los estudiantes de primer año en las mejores 468 universidades de EE UU eran negros en comparación con el 75% de blancos. En consecuencia, la proporción de alumnos pertenecientes a minorías es mucho mayor en las universidades de menos reputación. "Más negros e hispanos están yendo a la universidad pero a una ratio más baja que los blancos y con grandes diferencias en el tipo de instituciones", apunta por teléfono Joseph Yeado, analista de Education Trust, una organización en defensa de la igualdad educativa.
Así, mientras en 1975 la probabilidad de que un ciudadano de color fuese licenciado universitario era del 11%, en 2013 fue del 20%; mientras la de los latinos ha pasado del 9% al 16%, según datos de esta organización con sede en Washington. Pero, a su vez, la de los blancos también ha aumentado en ese periodo -del 24% al 40%-, lo que mantiene la amplia brecha.
Fuera del ámbito universitario, Ayana niega, sin embargo, que la raza influyera en su educación escolar aunque admite que depende mucho del entorno económico. Algo en lo que coincide Philip, un estudiante de tercer año de Economía en Howard, que critica que "se tienda a hacer un prototipo uniforme" de los afroamericanos.
Los expertos comparten esa tesis pero avisan de que, pese a que las disparidades socioeconómicas afectan profundamente, el papel de las escuelas y la planificación gubernamental también resultan primordiales. "Hay factores no escolares, como que es más probable que los estudiantes de color crezcan en un ambiente de pobreza y tengan menos acceso a sanidad y a una buena alimentación, así como apoyo familiar. Pero las escuelas pueden hacer mucho, pues el sistema empeora las diferencias", sostiene Natasha Ushomirsky, también de Education Trust.
En este sentido, critica que los niños negros e hispanos tiendan a tener profesores nuevos y poco especializados, lo que lastra su aprendizaje. Por ejemplo, una cuarta parte de las escuelas de 14 a 18 años con mayor porcentaje de alumnos de minorías no ofrecen clases avanzadas de matemáticas, según un estudio del Departamento de Educación. Pero, paradójicamente, en algunos colegios los niños de bajos recursos obtienen mejores notas que los más acaudalados por la misma asignatura, lo que es un "gran problema" porque significa que se les exige mucho menos. Y eso no ayuda en nada a acortar la brecha. De hecho, Obama recordó en febrero, en la presentación de un plan para mejorar la capacidad académica de los afroamericanos, que el 86% de los niños negros de 10 años y el 82% de los hispanos leen por debajo del nivel adecuado para su edad, en comparación con el 58% de los blancos.
A la baja preparación académica se le une el hecho de que los estudiantes negros suelan ser castigados con mayor severidad. Según Educación, pese a que los alumnos negros tienen un peso del 16% en las escuelas públicas, suponen el 27% de los remitidos a las autoridades policiales y el 31% de los detenidos en los centros. Unos expedientes policiales que luego merman sus oportunidades laborales. Y en este círculo perverso, todo ello conduce a un mayor abandono escolar. "¿Por qué los estudiantes latinos abandonan la escuela cuatro veces más que los blancos, y los negros dos veces más?", preguntó Yuji Iwasawa, uno de los miembros del Comité de la ONU en las recientes sesiones. A lo que la delegación estadounidense replicó destacando los "esfuerzos" para combatir la disparidad y la mejora -muy ligera- en las cifras, y abogando porque los alumnos no sean enviados a sus casas por faltas menores.
En el ámbito universitario, la brecha de abandono es aún más acentuada para los negros. En las carreras de cuatro años, se estima que es del 37% en blancos, 48% en hispanos y 60% en negros. Además, cuanto más bajo es el nivel del centro, mayor es el abandono. El experto Yeado lo atribuye a dos factores interrelacionados: el menor bagaje académico con el que suelen empezar la universidades y sus aprietos económicos. Los alumnos de bajos recursos tienden a tener que tomar clases de refuerzo, que les suponen un coste extra y que, por tanto, hace que tengan menos dinero -procedente en parte de las ayudas públicas que reciben- para pagar el resto de asignaturas regulares. En paralelo, esto provoca que avancen más lentamente durante la carrera, por lo que se pueden desmotivar y optar a la postre por abandonar.
"Los estudiantes de bajos ingresos y de color sufren una combinación de factores que desatan la tormenta perfecta", lamenta. Por ello, insta a la Administración a aumentar la dotación de ayudas y a los alumnos que necesitan más dinero a optar únicamente a préstamos del Gobierno porque ofrecen mejores condiciones que los de los bancos, y se ha demostrado que cuantos más préstamos piden para poder pagar las asignaturas menos posibilidades tienen de completar la carrera. En resumen, la clave, insisten los expertos, consiste en poner el foco en las barreras que enquistan la disparidad racial, pero medio siglo después del fin de la segregación el avance es desesperadamente lento. 

viernes, 22 de octubre de 2010

Minorías determinarán resultados de las elecciones en Estados Unidos

Tomado de AFP

80% de los Afroamericanos habilitados para votar participarán en los comicios reveló encuesta reciente

POR KARIN ZEITVOGEL

WASHINGTON- Los electores negros decidieron tomar parte de las elecciones legislativas de medio mandato del 2 de noviembre en Estados Unidos, según los sondeos, y una importante movilización de este sector podría modificar las previsiones desfavorables para los demócratas, estiman expertos.

``Si hay una fuerte movilización de los negros, cosa que no me sorprendería en absoluto, pienso que el golpe para los demócratas no sería tan fuerte como se espera'', indicó David Bositis, politólogo del Centro de estudios políticos y económicos (JCPES), a la AFP.

El 2 de noviembre Estados Unidos renueva totalmente su Cámara de Representantes (435 escaños), un tercio de sus 100 senadores y elige además a 37 gobernadores sobre 50.
Actualmente el partido Demócrata del presidente Barack Obama tiene la mayoría en ambas cámaras.

Muchos expertos creen que estas elecciones podrían costarle al partido su mayoría en el Congreso. Entretanto, los republicanos deben ganar sólo 39 escaños para recuperar el control.

Según un sondeo publicado el viernes por The Washington Post, realizado por la fundación Henry Kaiser Family y la Universidad de Harvard, 80 por ciento de los demócratas negros se muestra interesado o más interesado por los comicios de medio mandato que por las elecciones presidenciales de 2008.

El mismo sondeo muestra que 62 por ciento de los negros entrevistados dice que alentará a otros negros a ir a votar, contra 47 por ciento de los demócratas blancos y 57 por ciento del conjunto de los republicanos.

La tasa de participación electoral de los negros, que representan cercan de 12 por ciento de la población estadounidense, alcanzó un pico histórico en las presidenciales del 2008 con 65.3 por ciento contra 60.3 por ciento en el 2004, según cifras del Pew research center.