Mostrando entradas con la etiqueta Consumismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Consumismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de enero de 2018

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE


No confíes en nadie. Ese eslogan, tantas veces usado en los afiches de las películas de suspenso, cobra más vigencia que nunca en estos tiempos que hasta la multinacional más “cool” y admirada como Apple es capaz de engañarte. Son tiempos para estar alerta, pero sin la necesidad de caer en la paranoia. Pero el caso de Apple, que volvía obsoletas a propósito las baterías de los iPhone antiguos para estimular la compra de los nuevos modelos, es apenas una muestra del mundo en que vivimos. Ya ni siquiera podemos confiar en las grandes marcas, por más que sus dueños suenen altruistas, sean vegetarianos y presidan veinte fundaciones. No, no confíes en nadie.   

Este tipo de estrategias que empleó Apple tiene un claro propósito: vender más y más. Hay una evidente necesidad entre las marcas de acaparar el mercado y generar ganancias en un universo cada vez más competitivo y feroz. En esa intensa lucha de poderes se llevan de encuentro al consumidor. En mi infancia, los productos duraban “para siempre”. Un televisor podía durar 20 años y una radio 30, pero hoy es todo diferente, todo desechable. Es más, el caso de las baterías del iPhone demuestra que ellos mismos pueden programar la vida útil de un producto. Es la única forma de mantener un flujo no decreciente de clientela.

Por eso hoy todo es reemplazable, no existe el valor de conservación. La sociedad de consumo nos tiene atados de pies y manos. Y no es casualidad que utilicen los teléfonos celulares como vehículo para engañar a la gente. Los teléfonos inteligentes, como si fuesen carros de lujo, son un símbolo del status social. Cada vez más se vive en un mundo de falsas apariencias, motivado por la avaricia de las  compañías por vender sus productos en un mercado cada día más competitivo y más cruel.

Lo mismo sucede con las personas, quienes se maquillan, actúan, hablan y se visten con la intención de ser más aceptados o de pertenecer a determinada clase social. Tampoco ayudan los medios masivos de comunicación, que hacen banalizar cada vez más la realidad.  Muestran lo más “in”, lo más impactante, y hasta reproducen sin ningún rigor noticias falsas con una pasmosa tranquilidad. Por todo eso es importante dar la voz de alerta, para que la gente vuelva a sus raíces y empiece a valorar más el fondo que las formas. Se van perdiendo los límites en busca de lo más impactante: importan más los traseros desproporcionados, los escotes que no dejan nada para la imaginación o los chambres baratos. Productos ensalzados por divas cinematográficas o creadas con artificios publicitarios.
Pero además de rendirle culto a la belleza, a veces más artificial que una flor de plástico, también nos vemos sometidos a los implementos de última tecnología, y muchas veces sin saber por qué nos gastamos lo que no tenemos en un aparatito que hace lo mismo que el anterior, pero con un botón diferente o simplemente nuevo envoltorio. Esas personas nunca estarán conformes, sobre todo en estos tiempos donde todo cambia en segundos y nada en perdurable, ni en tecnología ni en relaciones humanas. La sociedad en general debería ser más contestataria con los anuncios, las apariencias, y las estafas. Se debería denunciar, pero al hacerlo se siente temor de perder la batalla y de hacer el ridículo, ya que el resto de la sociedad está dispuesta a atacarnos y reírse de nosotros.  La gente ha perdido la ingenuidad agradable de ser sorprendidos con cosas o gestos sencillos y cada vez más se deja seducir por los grandes exponentes de lo moderno, lo diferente, lo absurdo y lo poco sencillo.  

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
Consultas on line
Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro. 

domingo, 30 de noviembre de 2014

Viernes Negro: pasado, presente y futuro. Su extensión al Jueves Gris

Tomado de BBC Mundo
El "viernes negro" es el día de más compras en EE.UU. desde 2001.


Diez cosas que quizá no sabía del "viernes negro"


Uno de los días más esperados por comerciantes y consumidores, el "viernes negro", Black Friday, tiene su origen en Estados Unidos, pero en la actualidad se celebra en varios países del mundo, como Brasil, España o México.


Por Kim Gittleson

En Estados Unidos, el "viernes negro" sigue al Día de Acción de Gracias con largas colas de gente esperando que abran los comercios a tempranas horas.

Todos los que aguardan para entrar en las tiendas tienen un único objetivo: encontrar productos con descuentos que pueden llegar hasta el 90% del precio original.
Pero, ¿cuándo nació el "viernes negro"? ¿Por qué recibió ese nombre? Conozca diez curiosidades de uno de los días más famosos del año.
1. El término Black Friday, "viernes negro", hacía referencia a la crisis de la Bolsa de Valores del siglo XIX
Aunque hoy se asocie al mayor día de compras en Estados Unidos, el término "viernes negro" se refería originalmente a situaciones muy diferentes.

"El adjetivo 'negro' se usó durante muchos siglos para retratar diversos tipos de calamidades", explica el lingüista Benjamin Zimmer, editor ejecutivo del sitio webvocabulary.com.

En Estados Unidos, la primera vez que se usó el término fue el 24 de septiembre de 1860, cuando Jay Gould y James Fisk intentaron tomar el mercado del oro en la Bolsa de Valores de Nueva York.
Cuando el gobierno fue obligado a intervenir para corregir la distorsión mediante el aumento de la oferta de la materia prima en el mercado, los precios cayeron y muchos inversores perdieron grandes fortunas.
2. Los desfiles de Papá Noel fueron un antecesor del "viernes negro"
Para muchos estadounidenses, el desfile del Día de Acción de Gracias, organizado por la tienda por departamentos Macy's, se convirtió en parte del ritual de este día de fiesta.
Pero el evento, en realidad, fue inspirado por los vecinos del norte.
El comercio canadiense Eaton's realizó el primer desfile de Papá Noel el 2 de diciembre de 1905.
Cuando Papá Noel aparecía al final del desfile, era una señal de que había comenzado la temporada de fiestas y, a su vez, la carrera de las compras.
Obviamente, se animaba a los consumidores a hacer compras en Eaton's.
Otros centros comerciales, como Macy's, inspirándose en el desfile, empezaron a patrocinar eventos semejantes en EE.UU.
Así, en 1924, Nueva York vio por primera vez el desfile de Macy's con animales del zoológico de Central Park totalmente organizado por los trabajadores de la tienda.
3. La fecha en que se celebra el Día de Acción de Gracias fue, indirectamente, determinada por los clientes
Desde mediados del siglo XIX hasta comienzos del siglo XX, en una costumbre iniciada por Abraham Lincoln, el entonces presidente fijó el "Día de Acción de Gracias" en el último jueves de noviembre.
Pero en 1939 ocurrió algo inusual: el último jueves coincidió con el 30 de noviembre.
Comerciantes preocupados por el corto período de compras que quedaba entre ese día y las fiestas de final de año enviaron una petición a Franklin Roosevelt para que el presidente declarara el inicio de las fiestas una semana antes, lo que fue autorizado.
Los siguientes tres años, el Día de Acción de Gracias, que recibió el sobrenombre de "Franksgiving" (una mezcla de Franklin con Thanksgiving, como se conoce este día festivo en inglés), fue celebrado en días distintos en diferentes partes del país.

Finalmente, a finales de 1941, una resolución conjunta del Congreso solucionó el problema.
De ahí en adelante, el Día de Acción de Gracias sería conmemorado el cuarto jueves de noviembre, garantizando así una semana adicional de compras hasta navidad.
4. El síndrome del viernes después del Día de Acción de Gracias
Según Bonnie Taylor-Blake, investigador de la Universidad de Carolina del Norte, el Factory Management and Maintenance, un boletín del mercado laboral, reivindica la autoría de este término asociado con el período de fiestas.

En 1951, una circular llamó la atención sobre la cantidad de trabajadores que estaban de baja aquel día.
"El síndrome del viernes después del Día de Acción de Gracias es una dolencia cuyos efectos adversos sólo son superados por los de la peste bubónica. Por lo menos así se sienten aquellos que tienen que trabajar cuando llega el 'viernes negro'. El almacén o establecimiento podía estar medio vacío y los que estaban ausentes era por baja médica", escribió el boletín.
5. ¿Un "gran viernes"?
El término "viernes negro" ganó popularidad por primera vez en Filadelfia. Policías frustrados por el tráfico causado por los consumidores en esa fecha empezaron a llamarlo así.
A los comerciantes, evidentemente, no les gusta ser relacionados con el tráfico y la polución. Así que decidieron rebautizar el día como "viernes grande", según un periódico local de 1961.
Está claro que la invención no cuajó.
6. Con el tiempo, el viernes negro pasó a significar "volver al negro"

Los comerciantes lograron de esta manera dar una interpretación positiva al término, al hacer referencia al momento en que los establecimientos volvían a tener números negros, es decir, a obtener beneficios.
No hay pruebas de que eso fuera realmente así, si bien es verdad que el período de fiestas es la parte del año en la que hay mayor consumo.

El año pasado, se calcula que los consumidores se gastaron más de US$59.000 millones el "viernes negro", según la federación nacional del comercio de EE.UU. (NRF, por sus siglas en inglés).
Pero cuántos de esos ingresos realmente se convierten en beneficio no está claro, dado que los comerciantes acostumbran a trabajar con márgenes más limitados porque ofrecen grandes descuentos.
7. El viernes negro no se volvió una referencia nacional hasta la década de los 90
El término "viernes negro" permaneció limitado a Filadelfia durante un tiempo sorprendentemente largo. "Usted podía ver que se usaba de manera moderada en Trenton, Nueva Jersey, pero no traspasó las fronteras de Filadelfia hasta los años 80", dice el lingüista Zimmer.
"El término sólo se expandió a partir de mediados de los años 90".
8. El "viernes negro" se convirtió en el mayor día de compras del año en 2001.

Aunque el viernes negro se considera el mayor día de compras del año, la fecha no ganó esa reputación hasta los años 2000. 
Eso fue porque, por muchos años, la regla no era que los estadounidenses adoraran las rebajas sino que adoraban postergar. O sea, hasta ese momento, era el sábado y no el viernes el día que las carteras se quedaban más vacías.

9. El "viernes negro" se ganó el mundo
Por mucho tiempo, los comerciantes canadienses se morían de la envidia de sus colegas estadounidenses, especialmente cuando sus fieles clientes ponían pie en tierra para viajar al sur en busca de buenas ofertas. Pero ahora ellos comenzaron a ofrecer sus propias liquidaciones, pese a que el Día de Acción de Gracias se celebra en Canadá un mes antes.

En México, el "viernes negro" recibió otro nombre: el "Buen Fin". La conmemoración se asocia con el aniversario de la revolución de 1910 en México, que a veces coincide con el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos (la revolución inició el 20 de noviembre de 1910). Como el propio nombre indica, el evento dura todo un fin de semana.
En Brasil, donde el feriado de Acción de Gracias no existe, el "viernes negro" pasó a incluirse en el calendario comercial del país cuando los comerciantes se dieron cuenta del potencial de ventas del día.
10. ¿Está el "viernes negro" en vías de extinción?
Wal-Mart, la mayor cadena de tiendas minoristas del mundo, rompió la tradición del "viernes negro" en 2011, cuando abrió sus establecimientos a los clientes la noche del feriado de Acción de Gracias.

Desde entonces, comerciantes de todo el país echaron el ojo a millones de estadounidenses ávidos de hacer compras después de llenarse comiendo pavo.
Pero no se preocupe, los comerciantes ya inventaron un nombre para bautizar ese día adicional de compras: "jueves gris".

martes, 6 de diciembre de 2011

EEUU rompieron récord de compras durante el cyber Monday 2011

Tomado de La Voz de América

Las compras online son entre el 8 y 10 por ciento de todas las de los días festivos

Los vendedores inventaron el Lunes Cibernético para impulsar las compras online y les ha dado resultado.

Los estadounidenses siguen comprando mucho por Internet tras haber establecido un récord durante el llamado Lunes Cibernético (Cyber Monday), según dijo una firma de investigación de mercado.

Los vendedores crearon ese día especialmente para persuadir a la gente a hacer sus compras online luego del denominado Viernes Negro (Black Friday), inmediatamente después del Día de Acción de Gracias, y este año les ha ido muy bien.

De acuerdo con la firma ComScore Inc., los cibernautas gastaron casi $6.000 millones de dólares entre lunes y viernes de la semana pasada, una cantidad récord.

Solamente el famoso lunes las ventas alcanzaron $1.250 millones de dólares, la mayor cantidad jamás vista en un solo día en Internet, y algo parecido ocurrió martes y miércoles.

ComScore dijo que, comparadas con el año anterior, las ventas online aumentaron 15 por ciento en noviembre y los dos primeros días de diciembre hasta sumar $18.700 millones de dólares

Las compras que se hacen durante la temporada de fin de año pueden llegar a representar hasta el 40 por ciento de los ingresos de los minoristas en todo el año.

Este año parecen haber contribuido los descuentos y promociones y también el flete gratuito, aplicado en el 63 por ciento de las ventas, cuando al año anterior fue del 52 por ciento.

Las compras online constituyen entre el 8 y el 10 por ciento de todas las que se hacen durante los días festivos, según ComScore excluyendo los viajes, subastas y las grandes compras corporativas.

Las compras en general de artículos como ropa, mercancía general, juguetes, electrónicos y los incurridos en tiendas por departamento habrían aumentado 4,7 por ciento hasta $125.000 millones de dólares entre el 30 de octubre y el 26 de noviembre pasados.

jueves, 23 de junio de 2011

Altos ejecutivos viven endeudados debido a sus exigentes esposas

Tomado de The Wall Street Journal

Por Robert Frank

No son solamente las "Real Housewives", (las protagonistas de los reality shows sobre esposas de hombres acaudalados en diferentes ciudades de EE.UU.) quienes están sobre endeudadas y viviendo a lo grande. Incluso después de que la crisis económica terminase con muchos de los ricos endeudados, los millonarios siguen pidiendo prestado para poder mantener su estilo de vida.

En una columna en el Washington Post, el estratega de mercado Barry Ritholtz dijo que muchos de los banqueros, abogados y doctores de hoy se han vuelto tan dependientes de sus siempre crecientes salarios que se han vuelto esclavos de sus empleos.

"Los grandes bancos, las firmas de inversión, los bufetes y las empresas de contabilidad han aprendido lo rentable que es el tener atados con "esposas doradas" a sus mejores empleados. Estos muy apalancados y endeudados esclavos asalariados trabajarán más duro y durante más horas y permanecerán más tiempo con sus empresas que aquellos trabajadores que están libres de deudas", explica.

Agregó que "los trabajadores con muchas deudas no se van para trabajar en una nueva empresa o un competidor más pequeño que les de más tiempo para disfrutar de su vida familiar".

Esto es cierto hasta determinado punto. Pero los ricos no necesitan a sus compañías para alentar el gasto. Una cultura de la riqueza y del gasto lo hace por ellas. De acuerdo con datos de Moody 's Analytics, el 5 % de los estadounidenses que más dinero ganan representan el 36% del gasto de consumo. Más increíble todavía es que este grupo (con un ingreso promedio de U$342.000 en 2008) tiene el menor nivel de ahorro del país: 1,4% comparado con más de 8% para el resto de la población.

Esto significa que la gente que gana más de U$300.000 anuales ahorra menos de la quinta parte de lo que ahorra el 40% que gana menos.

Sí, hay muchos millonarios ahorrativos. Pero las estadísticas sugieren que la crisis financiera y recesión apenas han afectado los estilos de vida altamente apalancados de los ricos.