Mostrando entradas con la etiqueta Abusos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Abusos. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de junio de 2022

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: BULLYING : ACOSADOS Y ACOSADORES

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

Aunque parezca mentira, el término bullying, tan de moda en estos tiempos, es relativamente nuevo. Lo acuñó en 1993 el psicólogo noruego Dan Olweus, catedrático de la Universidad de Bergen, a partir de estudios sistemáticos realizados en los años 70' del pasado siglo XX sobre el suicidio de algunos adolescentes. 
Bullying viene del vocablo inglés "bull" (toro), porque implica actuar como un toro en el sentido de pasar por encima de otro u otros sin contemplaciones. En el idioma español la traducción que más se ajusta es acoso u hostigamiento.

Es importante saber que el bullying es un triángulo con tres vértices: uno puede ser víctima, espectador o acosador.

Es relativamente fácil detectar si nuestro hijo es víctima de bullying, ya que seguramente el niño no querrá ir a la escuela o tendrá temores de ir y venir solo. Puede que presente moretones y su ropa se vea sucia. Además, seguramente regresará a casa sin algunos objetos personales, o en todo caso dañados. También pueden tener problemas para dormir, pesadillas, tristeza y se les notará más aislados.

Sin embargo, no es tan sencillo identificar a un hijo acosador, aunque algunos detalles podrían delatarlo. Atención con aquellos que llegan a casa con cosas que no son de él, incluso dinero. Alguien con ese perfil tendrá mucho secretismo sobre sus actividades en el colegio, lo podemos ver con malas compañías y poco interés en los estudios, esto último algo que comparten con los niños maltratados. En caso de que lo acusen de hacer bullying, simplemente negara los hechos o los explicara de manera que parezca que él solo se defendió del otro.

Y, por último, están los espectadores, que en un grupo escolar acaban siendo mayoría. Podría ser que nuestros hijos disfruten de ese hostigamiento. Podría detectarse si vemos que comenta con entusiasmo ver agredirse a sus compañeros, si toma fotos o video y los comparte, incluso si promueve o incita al bullying indirectamente. 

Como padres, si nuestro hijo es el agredido hay que tratar de incrementar su autoestima, hablar con las autoridades escolares. También es bueno que reciba clases de defensa personal, como karate o algún arte marcial. Y desgraciadamente, en casos extremos, habrá que cambiarlo de centro de estudios, pero siempre con asesoría psicológica, para que ello no influya tanto en su vida futura. 

En los colegios deberían tener más control sobre los alumnos, tanto de maltratadores como maltratados, y recomendar terapias. Además, en casos extremos, echar del colegio a los alumnos con perfiles de acosadores. En la actualidad las instituciones educativas no cumplen del todo ese rol, y se complica más porque las escuelas suelen estar abarrotadas, lo que hace más difícil controlar a los estudiantes. 

Algo es seguro. Es más fácil revertir una situación de hijo acosado que de uno acosador. Los acosadores pueden tener patologías que se irán mostrando a medida que vayan creciendo, desde trastornos de conducta severos a uso de alcohol y drogas, sexo temprano e indiscriminado, incluso adicción al juego. En cambio, alguien que sufre acoso, con una buena terapia y el apoyo de la familia, podrá superarlo. 

Sin embargo es importante apuntar que una persona sometida al bullying, en sus peores días es capaz de cualquier cosa. Y como ejemplo más reciente, el caso de los asesinatos en la escuela de Uvalde. Salvador Ramos, el asesino de 18 años, era víctima del bullying cuando asistía a ese mismo instituto escolar.


 

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 7 de mayo de 2022

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: MALTRATO VICARIO

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 

Cuando la actriz Angelina Jolie acusó en público de violencia vicaria a Brad Pitt muy pocos sabían de qué estaba hablando. Sin embargo, celebridades como ella, con actitudes valientes, ayudan a visibilizar problemas que de otra manera permanecerían ocultos o silenciados. 

La violencia vicaria -también llamada maltrato vicario- es aquella en la cual uno de los cónyuges o pareja utiliza a los hijos en contra del otro, ya sea mentalmente, permitiendo maltrato a este cónyuge, o agrediendo a los hijos. En muchos casos, incluso, llegando a violentar físicamente a estos hasta el punto de acabar con su vida. 

Si bien este tipo de violencia está relacionado con el machismo, puede ser utilizado también por las féminas. Es más común verlo en los hombres en contra de las madres y se han dado casos hasta de hombres que han matado a los hijos delante de la madre. Ellos, los hijos, son daños colaterales. El propósito de causar daño a su pareja o expareja a toda costa supera cualquier afecto que pueda sentir por ellas/os.

El término fue usado por primera vez por la psicóloga española Sonia Vaccaro. Adopta el nombre de violencia vicaria porque vicario es, según el diccionario, “aquel que sustituye”. En este caso, se sustituye a una persona por otra para ejercer la acción, en este caso a las hijas o los hijos a quienes se asesina para destruir la vida de la madre, o a quienes se pone en contra de la madre para causarle un daño que en muchos casos lleva al suicidio de la mujer.

Desgraciadamente, con estos tiempos violentos, es cada vez más común ver este tipo de casos. Lo peor es que no siempre es fácil detectarlo fuera del círculo íntimo de la familia. 

Puede ser que se llegue a observar a un posible maltratador de este tipo de violencia como padres que sienten celos del amor de la madre hacia estos u hombres narcisistas. También se ve en hombres que demuestran afecto a los hijos casi solo en presencia del otro cónyuge, etc. 

Los efectos que produce en los niños este tipo de violencia es variado. En los casos más simples, veremos hijos que no tienen límites a los cuales se les permite ser groseros con el otro cónyuge. Se puede observar también dificultades de maduración, angustia, sentimientos de culpa y dificultades para querer al padre agredido. 

Muchos de estos casos permanecen en el silencio absoluto. Desgraciadamente esto será más común cuando se llega a situaciones más violentas. Un ejemplo claro es cuando un hombre amenaza a una mujer con quitarle a sus hijas o hijos, allí está dando signos claros de violencia vicaria.

Casos como el de Angelina Jolie ayudan a que más personas conozcan de qué se trata. De hecho, la actriz ha publicado un libro sobre la violencia vicaria titulado “Conoce tus derechos y reclámalos: una guía para los jóvenes”. Su objetivo es que los jóvenes conozcan sus derechos, al comprobar que los jueces no permitían a sus hijos declarar contra su padre en la demanda por la custodia que interpuso contra Brad Pitt.

Además, Jolie confesó que también fue víctima de un episodio de violencia vicaria por parte Pitt: “Es una causa por la que he estado luchando durante años. La violencia vicaria es común en muchas partes del mundo. Lo sucedido en mi matrimonio me hizo temer por mis hijos”.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

 

sábado, 28 de septiembre de 2019

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: ME TOO, MILLENNIALS Y MENTALIDAD VIEJO VERDE


Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


Mucho antes que se inventara Twitter, en el año 2006, a una joven muchacha estadounidense llamada Tarana Burke, se le ocurrió una idea: al conocer el testimonio de una joven de 13 años que había sufrido abusos por parte del novio de su madre, creó Just Be Inc, una organización sin fines de lucro que apoyaba a las supervivientes de la violencia sexual machista bajo el lema Me Too.

No fue hasta diez años más tarde, con la irrupción de las redes sociales y la aparición de algunos testimonios de actrices famosas contra Harvey Weinstein, uno de los productores más poderosos de Hollywood, que el movimiento Me Too cobró relevancia internacional y provocó un interesante efecto dominó. Y cada denuncia iba acompañada del hashtag #MeToo. 

La iniciativa de Burke, que en 2017 fue nombrada junto a otras víctimas -entre ellas Taylor Swift y Ashley Judd- como Mujer del Año por la Revista Time, fue de gran relevancia. 

Es que ha puesto en la mente de todos el abuso, acoso, violaciones y hasta denigraciones de muchos sin que pudieran expresarlo y ser escuchados sin burla. En otras palabras, el movimiento ha logrado que los acosadores, abusadores, violadores y denigradores sean perseguidos, dejando de lado la impunidad que reinó sobre ellos durante décadas. Conste que el #Metoo está siendo usado también por hombres que han sufrido la misma situación. 

Esto, además de crear conciencia, sin duda que ayuda a prevenir futuros casos de acoso sexual. Siempre que se habla de cómo prevenir estos hechos, se dice que lo mejor es decir NO y denunciar. Desgraciadamente antes las víctimas eran ignoradas, e incluso burladas y expuestas, por eso preferían la humillación silenciosa. Ahora todo ha cambiado. 

Además de las denuncias sobre el mencionado Harvey Weinstein, hubo otros casos emblemáticos que influyeron mucho: el del cantante Plácido Domingo y el del actor Kevin Spacey, ambos acusados de abusos múltiples.

A propósito de Domingo, en España le salió un defensor: el actor catalán Alberto Boadella. Además de dudar de la honorabilidad de las denunciantes, hizo apología del machismo con una frase que generó mucha polémica: ““Las manos de un macho no están para estar quietas precisamente. De lo contrario los humanos no existiríamos como especie”.

Estos agravios se han cometido tanto a hombres como mujeres y la mayoría de los casos el perfil del agresor es similar: hombres mayores. Puede que antes esto se considerara normal y no se denunciara, pero ahora todo es diferente. El valor y la valentía de una víctima contagia a otra y otra… Por eso no es casualidad que el caso del tenor español bastó que una se atreviera para que le siguieran otras 19 mujeres con denuncias de situaciones similares. 

Algo es seguro: la generación millennial es menos machista que sus antecesoras, ven a las mujeres con más respeto y las consideran iguales. Es cierto que hay más liberación sexual, pero todo es bajo la premisa de consentimiento mutuo, no con prácticas de coacción o de abuso de poder, y mucho menos si estos vienen de una persona ya mayor. 

Durante mucho tiempo, todos esos abusos no eran denunciados por temor. Es que la mayoría de la sociedad- incluidas mujeres- pensaban como Plácido Domingo. Es más, si los abusadores eran casados, el machismo llegaba a tal grado que sus propias esposas hacían el ojo pacho o abiertamente les daban libertad para hacerlo, ya que ellas "ya no eran atractivas"

Definitivamente, tanto hombres como mujeres deben ser muy cuidadosos en estos días, ya que también hay hombres abusados por mujeres, aunque no son los casos predominantes. Puede pasar, incluso, que un simple coqueteo sea considerado acoso. La clave es que cualquier situación debe ser admitida por ambas partes. Si a una no le agrada y la otra sigue insistiendo, es cuando el acoso empieza a asomar.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
Consultas on line

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

martes, 13 de agosto de 2019

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: DURMIENDO CON EL ENEMIGO


Por Dra. Margarita Mendoza Burgos
La expresión “Durmiendo con el enemigo” nos refiere, de inmediato, a la película de 1991 donde el personaje de Julia Roberts finge morirse ahogada como único recurso para escapar de su violento marido e iniciar una nueva vida.

A partir de entonces, la frase cobró popularidad hasta instalarse en el vocabulario. El enemigo, por supuesto, no es otro que aquel novio o esposo aparentemente encantador que termina convirtiéndose en una pesadilla por su conducta agresiva. 

Para empezar, hay que decir que no es tan fácil detectar el potencial de un hombre violento. Muchas veces se hacen pasar como tímidos o sumisos, que aceptan todo lo que se les dice de hacer y hasta un poco cobardes, pero en realidad es una máscara. Otros, en cambio, no se preocupan por ocultar su perfil: son francamente hostiles, machistas, misóginos. 

Puede haber señales que nos indican que estamos ante la presencia de uno de estos personajes, y descubrirlo a tiempo puede evitar daños mayores. Una de ellas es observar la forma en que tratan a las personas más cercanas a ellos. Por lo general, degradan verbalmente a sus parejas, debilitan la figura femenina, hacen escenas de celos y ejercen un control económico sobre sus finanzas, algo que puede ser asfixiante y manipulador. 

A veces sorprende el contraste entre el mismo hombre ante diferentes situaciones. En los abiertamente violentos gritarán al comunicarse, serán tiranos, hostiles. Otros apocarán a las parejas hablando mal de ellas a otras personas y/o describiéndolas como neuróticas, bipolares, ciclotímicas. La idea es siempre tratar de desvalorizar y vender que la persona agredida se queja sin razón y que en realidad el maltrato no existe. Muchos de estos aspectos se destacan en un informe realizado por el “Centro de Hombres que maltratan” (CAM), ubicado en Florencia, Italia. 

La Organización Mundial de la Salud estima que una de cada tres mujeres sufrirá violencia mayoritariamente por parte de su pareja, por lo que trata de frenar lo que ellos llaman epidemia.

El problema es que muchas mujeres evitan hablar del tema y lo ocultan, ya que causa mucha vergüenza el hablar de estos temas. Ya suficientemente son humilladas por sus parejas como para tener que hacerlo público. Otras lo ocultan por temor a perder credibilidad, puesto que su esposo presume de hombre amable y cordial, aunque solo sea una pose. “¿Cómo es posible que fulanito, que es tan bueno, te trate mal? Pero si te da todos los caprichos…”, dirán algunos. 

No todo acaba cuando, tarde o temprano, se descubre el perfil violento. A pesar de eso, hay mujeres que no pueden despegarse y cortar esa relación tan dañina y perversa. En muchos casos porque hay hijos de por medio, también por lo económico, la soledad, la sensación de haber fracasado en el matrimonio o el qué dirán. Incluso, en épocas de bajo maltrato, alimentan falsas ilusiones de que todo mejorará como por arte de magia. Pero solo durará hasta que algún detonante vuelva a hacer que la situación sea más explosiva. 

Las denuncias por violencia doméstica, para quienes se atreven a hacerlo, son una solución. Sobre todo cuando se toman acciones como alejamiento, mandándoles a cursos para mejorar su violencia y a terapias para mejorar su mala personalidad o baja autoestima. Pero generalmente no ocurre así, solo se amonesta al hechor y allí acaba la intervención, lo cual vuelve la situación peor, pues el maltratador se volverá más sátiro. Sin un seguimiento legal, su conducta es incorregible. Nunca cambiará.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
Consultas on line

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España. 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma. 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador. 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades. 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad. 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

sábado, 13 de febrero de 2016

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: EL ACOSO ESCOLAR



Está cada vez más de actualidad el tema del acoso escolar, o “bullying”, como se le conoce en inglés. Nunca como hasta ahora han salido a la luz tantos casos y tan graves, lo que nos lleva a preguntarnos si es que esta práctica es cada vez más común. Hay una doble respuesta a esto. Por un lado, el acoso escolar ha existido siempre, aunque siempre se ha considerado simplemente como un aspecto negativo de la experiencia escolar, sin mayor trascendencia, y nunca como hasta ahora se han hecho públicos tantos casos, ni ha habido semejante sensibilización social hacia el problema; sucede como con el maltrato doméstico.

Y, por el otro lado, sí, independientemente de dicha mayor sensibilización, existen cada vez más argumentos que hacen que la práctica del acoso escolar sea cada vez más común y generalizada y se escape cada vez más del control de los centros educativos, que difícilmente tratan de tomar alguna medida, a parte de recomendar cambiar de colegio a la víctima, como entendiendo que el problema es la víctima, y no habiendo víctima ya no hay problema, cuando es obvio que el veneno sigue ahí, y habrá nuevas víctimas. Pero, como siempre digo, la conducta de nuestros hijos no es tanto responsabilidad de los centros educativos como de los propios padres.

En los casos de acoso escolar normalmente el protagonista es la víctima, hacia quien se dirigen las miradas, y quien se ve forzado a buscar salidas a la situación; salidas que, en casos extremos, pueden llegar a incluir el suicidio del niño o adolescente. Salidas que, a parte de casos extremos suelen consistir en cambios de colegio, confirmando con ello que, además de ser víctima de acoso, es también víctima en la solución por la pasividad del centro educativo. Y es probable que en el nuevo centro educativo tenga que enfrentarse al mismo problema, puesto que también habrá acosadores, porque los hay en todas partes, y porque la víctima lo es, probablemente por responder a ciertas condiciones o características que lo diferencian de lo estándar, aun cuando dichas condiciones sean valores sobresalientes.

A tal punto la problemática se centra en la víctima que incluso muchos padres se preguntan si su hijo será víctima de acoso escolar. Sin embargo, tiende a olvidarse que frente a cada víctima de acoso escolar hay siempre un acosador, o más de uno; pequeños delincuentes en potencia que suelen quedar impunes y reincidir en su conducta una vez tras otra, frecuentemente ante la pasividad de los centros educativos, pero, sobre todo, ante la pasividad de los propios padres, porque… ¿Cuántos son los padres que se preguntan si su hijo será un acosador, se preocupan por ello, y toman un papel activo en la solución del problema? Creo que es muy difícil encontrarlos.
Lo que sí es común es la indiferencia y pasividad de los padres de los acosadores, a quienes les da igual el asunto mientras sus hijos no sean víctimas; y es común también el proteccionismo y hasta el aliento y apoyo que estos padres dan a sus hijos, en un erróneo afán de que éstos aprendan y muestren su valentía, poder y liderazgo. Más aún, casi todos estos padres desvirtuarán los hechos y buscarán mecanismos para defender a su hijo de acusaciones y de medidas que pueda tomar la institución educativa; muy lejos de ver que el que tiene realmente el problema es su hijo, y que hay gran responsabilidad de los padres en ello. Seguiremos analizando este tema y desgranando el perfil tanto de víctimas, como sobre todo, de acosadores, puesto que es a ellos a quienes se debe identificar.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos
Consultas on line

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infantojuvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después.

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.