sábado, 26 de septiembre de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: SENTIMIENTOS DE CULPA POR NO SEXUALIDAD

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 


Hay parejas que atraviesan largos períodos sin tener relaciones sexuales. Las causas son diversas: la rutina y las responsabilidades cotidianas, la crianza de los hijos, conflictos no resueltos, o factores físicos como el dolor, la menstruación, la dispareunia, la eyaculación precoz, el estrés o la simple falta de deseo.


Se trata de una situación más común de lo que se suele admitir, aunque los especialistas advierten que no debería normalizarse. La actividad sexual funciona como un pegamento emocional dentro de la pareja y contribuye a sostener un vínculo que, idealmente, integra lo espiritual, lo sexual y lo afectivo en un todo. Cuando esa comunión se rompe en alguna de sus dimensiones, el equilibrio general puede resentirse.

Una pareja puede subsistir sin sexo, pero difícilmente alcanza la plenitud. En el contexto actual, marcado por la liberación sexual y femenina, esa ausencia puede además abrir la puerta a infidelidades o "deslices".

Sin embargo, la falta de actividad sexual no equivale automáticamente a un problema. Algunas parejas mantienen vínculos sólidos basados en el afecto, la amistad, la confianza y los proyectos compartidos, y ambos miembros están conformes con una vida sexual escasa o inexistente. El conflicto surge cuando el deseo es asimétrico: si uno quiere tener relaciones y el otro no, suelen aparecer la frustración, el resentimiento y el distanciamiento.

Distintos estudios estiman que entre el 10% y el 20% de las parejas casadas o convivientes atraviesan períodos prolongados con muy poca o ninguna actividad sexual, aunque la cifra varía según la definición utilizada y la población analizada.

Cuando uno de los dos no desea tener relaciones, resulta clave indagar en la causa, que puede ir desde una simple falta de deseo puntual hasta una disfunción sexual que la persona prefiere no revelar por vergüenza.

Con frecuencia, sobre todo en los hombres, existe la expectativa de que el sexo debe surgir de forma espontánea. Pero para muchas mujeres, el deseo se construye a lo largo del día a partir de gestos concretos: el buen o mal trato recibido, las caricias, sentirse deseadas o ignoradas, entre otros factores. Además, una mujer puede padecer dolor durante las relaciones —dispareunia— y no animarse a comunicarlo, así como un hombre puede callar el temor a un desempeño sexual inadecuado.

En estos casos suele aparecer también un sentimiento de culpa, ya que quien rechaza el encuentro percibe que su pareja está insatisfecha y teme que busque algo fuera de la relación, o que caiga en un cuadro de tristeza o depresión.

La edad no debería ser, en principio, una barrera determinante, aunque es cierto que el declive sexual en el hombre comienza relativamente temprano —alrededor de los 18 años— mientras que en la mujer se produce más adelante. Lo que cambia con el paso del tiempo es el ritmo y la forma de la excitación, así como la apariencia física de ambos miembros de la pareja. Si existe voluntad, hay múltiples formas de mantener la intimidad, y no todas necesitan culminar en la penetración.

Los períodos sin sexo también pueden estar vinculados a factores hormonales, cuadros depresivos, dificultades económicas o tensiones relacionadas con los hijos o con visitas en el hogar. Un punto en común señalado por los especialistas: cuanto más tiempo pasa sin retomarse la actividad sexual, más difícil resulta hacerlo.

Para quienes no tienen una relación estable, la experiencia depende en gran medida de sus valores y su forma de ser: la ausencia de pareja fija puede volver a algunas personas más espontáneas en vínculos pasajeros, y a otras, más reservadas o "frígidas". 

Hoy en día no resulta más difícil conocer gente ni iniciar vínculos, pero sí es, para muchos, más frustrante: gran parte de los encuentros buscan solo el momento inmediato, lo que muchas veces no da lugar a la intimidad necesaria para construir algo más duradero.

 

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro

sábado, 12 de septiembre de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: NETIQUETA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 


En un mundo cada vez más conectado, la interacción digital se ha convertido en parte esencial de la vida cotidiana. Sin embargo, así como en el mundo físico existen normas de conducta, el entorno virtual también las requiere para garantizar una comunicación respetuosa. Ese conjunto de reglas y principios que promueven el buen comportamiento en internet se conoce como netiqueta, o etiqueta en la red.
El término es una adaptación del inglés netiquette, fusión de net (red) y etiquette (etiqueta o buenas maneras). Se trata de un concepto todavía poco difundido, en parte porque es relativamente nuevo, al igual que el propio auge de la era digital.

La cortesía debería prevalecer en la red, pero este recurso se ha utilizado de forma cada vez más descontrolada: se aceptan solicitudes de personas desconocidas sin ningún interés real en conocerlas, se inician romances a través de las redes, y no pocos usuarios acosan a quien les resulta atractivo, sintiéndose incluso con derecho a hacerlo. 

En el fondo, la netiqueta cumple una función muy concreta: facilitar la convivencia virtual y evitar aquello que, fuera de internet, consideraríamos una falta de educación, un acto de cobardía o una forma de escudarse en el anonimato para transgredir las normas sociales sin consecuencias.

Entre los principios más difundidos de la netiqueta están mantener la buena educación, comportarse como se haría en la vida real, cuidar la redacción, compartir conocimiento con los demás y contribuir a que las controversias no se salgan de control. Pero todas ellas se resumen en una sola regla de oro: el respeto. No hacer a los demás lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros.

Internet sigue siendo, en buena medida, un territorio de nadie donde abundan lo falso, lo chabacano, los perfiles falsos y las malas formas. Ahí es donde las reglas se vuelven indispensables para la convivencia, sobre todo porque las propias plataformas digitales toleran prácticas poco saludables. 

Lo más lamentable es que, aunque existe cierta censura, esta suele centrarse en palabras o imágenes puntuales que muchas veces carecen de sentido, mientras persiste una falta de discernimiento que termina penalizando aspectos cuestionables en lugar de atender el problema de fondo.

En definitiva, la netiqueta es importante porque enseña a usar internet de manera responsable, segura y respetuosa. Aplicar estas normas contribuye a construir mejores relaciones con los demás y a construir una comunidad digital donde predomine una comunicación más sana y positiva.


 Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 5 de septiembre de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: CONVIVIR CON UN SHOW DE PERSONA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 

Existen personas que, en cualquier reunión, parecen no poder evitar convertirse en el centro de atención. Este comportamiento no responde a una causa única, sino que se entrelaza con la personalidad, el contexto y las motivaciones particulares de cada individuo.

En algunos casos, se trata de personas con baja autoestima o escaso freno social, que sienten que acaparar la palabra las hace brillar, sin reparar en si ese brillo resulta positivo o no. Hablan de forma casi automática, repitiendo ideas sin demasiada reflexión, convencidas de que solo su punto de vista es válido.

Detrás de esta necesidad de protagonismo suele haber una búsqueda de reconocimiento: sentirse escuchado, admirado o valorado genera una satisfacción que empuja a monopolizar la conversación como forma de validación. 

Resulta paradójico, pero muchas veces quienes más hablan lo hacen por temor a pasar desapercibidos o a sentirse poco importantes. En otros casos, sin embargo, simplemente se trata de personas con un estilo comunicativo naturalmente activo, que disfrutan genuinamente de contar historias y participar.

También puede tratarse de un intento de demostrar conocimientos, liderazgo o estatus dentro de un grupo, un rasgo que en ciertos casos se vincula con perfiles narcisistas o histriónicos, especialmente cuando existe una necesidad persistente de admiración.

El entorno, además, cumple un papel importante: alguien que no puede expresarse libremente en su ámbito habitual (laboral o familiar) puede desbordarse verbalmente cuando finalmente se siente libre de esa opresión. Otras veces, simplemente hay una falta de discernimiento o un uso poco reflexivo de la propia inteligencia.

Conviene distinguir dos perfiles bien diferenciados: por un lado, quienes buscan activamente destacar por inseguridades, necesidades emocionales, experiencias pasadas de invisibilidad o rasgos narcisistas; por otro, quienes sobresalen de manera espontánea gracias a su carisma, su energía o su facilidad para comunicarse, sin proponérselo realmente.

En cualquier entorno laboral o social, este tipo de conducta suele generar el mismo efecto: quienes los rodean participan menos, se sienten ignorados o directamente evitan interactuar con la persona que monopoliza la palabra.

Un fenómeno relacionado es el de la atracción entre extrovertidos e introvertidos, que muchas veces funciona como una forma de compensación mutua: cada uno busca en el otro lo que le falta. Sin embargo, esa combinación no siempre resulta armoniosa, y sin un buen consenso entre ambos, cada parte termina tirando para su lado.

Para quienes son introvertidos, la recomendación de los especialistas es clara: establecer límites, comunicar las propias necesidades y resguardar los espacios personales frente a quienes demandan una atención constante.

Convivir con alguien que necesita ser siempre el centro de atención puede resultar agotador, sobre todo cuando se trata de una pareja, un familiar, un compañero de trabajo o un amigo cercano. La clave no pasa tanto por intentar cambiar a esa persona, sino por aprender a manejar el vínculo de manera que no afecte el propio bienestar.

 


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 15 de agosto de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: SPEED WATCHERS

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos


En una época en la que la inmediatez parece marcar el ritmo de la vida cotidiana, consumir contenido ya no es suficiente: ahora también hay que hacerlo lo más rápido posible.

 

Escuchar una canción a 1.5 o 2 veces su velocidad normal, ver una serie en modo fast forward, reproducir podcasts acelerados o conformarse con el resumen de un libro en lugar de leer la obra completa son hábitos que han dejado de ser excepcionales para convertirse en una tendencia creciente. 

A quienes adoptan esta forma de consumo digital se les conoce en internet como Speed Watchers, un fenómeno que refleja la necesidad casi compulsiva de optimizar cada minuto del día. 

Lo que en un principio fue una herramienta diseñada para facilitar el acceso a conferencias, clases virtuales o contenidos educativos terminó extendiéndose al entretenimiento. Hoy, las principales plataformas de video, aplicaciones de podcasts, servicios de audiolibros y lectores digitales incorporan controles de velocidad que permiten reducir considerablemente el tiempo necesario para terminar una película, una serie o una novela.

El acelerado avance tecnológico también ha moldeado la forma en que las nuevas generaciones se relacionan con el tiempo. Muchos jóvenes, e incluso niños, han crecido con la idea de que todo debe ocurrir de inmediato, sin esperas ni procesos. La paciencia parece haberse convertido en un recurso escaso y la rapidez, en una virtud. 

Sin embargo, esa carrera constante también plantea interrogantes. Poco a poco, las personas parecen acostumbrarse a recorrer la vida sin detenerse a disfrutar el camino. El entretenimiento comienza a consumirse con la misma lógica de la comida rápida: importa más terminar que saborear la experiencia. La cultura, la música, el cine y la literatura pasan a convertirse en productos que deben consumirse con rapidez para dar paso al siguiente contenido.

Especialistas en comportamiento digital vinculan este fenómeno con el llamado FOMO (Fear of Missing Out), el miedo a quedarse fuera de las conversaciones del momento o a no estar al día con las tendencias que dominan las redes sociales. 

Esa presión por mantenerse actualizado impulsa a millones de personas a acelerar el contenido con tal de no quedarse atrás.

La tendencia también responde a una cultura que premia la eficiencia por encima del disfrute. Escuchar un audiolibro al doble de velocidad mientras se responde correos electrónicos o reproducir un podcast durante otra actividad permite consumir más información en menos tiempo. 

Pero diversos estudios advierten que esa práctica, cuando se convierte en un hábito permanente, puede afectar la comprensión, la memoria y la capacidad de concentración. El cerebro logra adaptarse a velocidades ligeramente superiores a las normales, aunque llega un punto en el que la rapidez termina sacrificando la profundidad con la que se procesa la información.

Afortunadamente, esta tendencia tiene un freno, y depende de cada persona. Basta con apagar por un momento las pantallas, dedicar tiempo a caminar, contemplar la naturaleza, escuchar música sin prisas, conversar con amigos o simplemente permitirse disfrutar el presente. 

Al final, la vida no fue diseñada para vivirla como un video en velocidad acelerada ni para consumirse de un solo trago. Porque, a diferencia de los dibujos animados, fuera de la ficción nadie gana la carrera por llegar primero; lo importante sigue siendo disfrutar el recorrido y evitar que la vida termine pareciéndose demasiado a la de Speedy Gonzales o Pancho López.

  

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 1 de agosto de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: SISIFEMIA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos



El mito de Sísifo, aquel rey de la mitología griega castigado por desafiar a los dioses y engañar incluso a la Muerte, sigue vigente en el imaginario contemporáneo. Según la leyenda, Sísifo fue condenado a empujar eternamente una roca montaña arriba, solo para verla caer una y otra vez antes de alcanzar la cima. Ese castigo sin fin se convirtió en símbolo de esfuerzos repetitivos, extenuantes y sin recompensa.
A partir de esta historia surge el término sisifemia, un nombre acuñado por el doctor José Manuel Vicente, director de la Cátedra de Medicina de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), para describir una condición cada vez más visible en ambientes laborales altamente demandantes.

Se trata del desgaste provocado por el exceso de trabajo y responsabilidades que muchas personas asumen para mantenerse en puestos competitivos. Quienes la padecen suelen experimentar insomnio, ansiedad, irritabilidad y frustración, además de síntomas físicos como molestias gástricas, dolores en el pecho y trastornos digestivos.

La sisifemia se observa con frecuencia en entornos donde la cultura corporativa exige productividad constante y jornadas prolongadas. Grandes compañías tecnológicas y estructuras laborales hiper competitivas como Apple o Google fomentan, directa o indirectamente, que los empleados alarguen sus horas de trabajo, descuiden el descanso y reduzcan su vida social al mínimo. Aunque los signos suelen ser visibles, en estos ambientes la presión por encajar impide que muchos reconozcan que están al límite.

Comprender la sisifemia implica también revisar las estructuras que la alimentan: sistemas laborales que no contemplan límites saludables, dinámicas familiares que asignan responsabilidades de manera desigual, o presiones culturales que confunden valor con productividad. Superarla implica aprender a reconocer cuándo una tarea deja de tener sentido, cuándo es necesario pedir ayuda, delegar o simplemente detenerse.

A diferencia del workaholic, que generalmente disfruta su sobrecarga laboral y encuentra satisfacción en ella, quien sufre sisifemia trabaja por obligación: debe sostener un ritmo impuesto para no quedarse atrás. Mientras el adicto al trabajo elige el esfuerzo, el “sísifemo” lo padece.


Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

 

sábado, 18 de julio de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: SADFISHING

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 


En la era de las redes sociales, las emociones ya no solo se sienten: también se publican, se comparten y se consumen. Dentro de este escenario digital ha surgido un fenómeno polémico conocido como sadfishing, un término que combina las palabras inglesas sad (triste) y fishing (pescar), y que se refiere a la práctica de exhibir tristeza o sufrimiento emocional en plataformas digitales con el objetivo de obtener atención, validación o interacción.

Aunque a primera vista puede parecer una simple búsqueda de apoyo, el sadfishing plantea preguntas complejas sobre la autenticidad emocional, la salud mental y los límites entre la vulnerabilidad genuina y la performatividad en internet. ¿Cuánto es real y cuánto es prefabricado?

El concepto fue popularizado en 2019 por la periodista Rebecca Reid, quien lo utilizó para describir publicaciones que presentan problemas emocionales de manera exagerada o ambigua, muchas veces sin contexto, con el fin de generar preocupación, comentarios o "me gusta". Frases como "no puedo más", "todo está mal" o "nadie se daría cuenta si desaparezco", acompañadas de selfies cuidadosamente editadas, son ejemplos frecuentes.

Es importante aclarar que mostrar emociones en redes sociales no es negativo en sí mismo. Hablar de salud mental, compartir experiencias y pedir apoyo puede ser profundamente sanador. 

La clave está en la intención y la frecuencia. Si alguien publica de forma recurrente sobre su sufrimiento específicamente para generar respuestas en línea, sin buscar alternativas reales para sentirse mejor, podría estar cayendo en patrones de sadfishing. Si no hay esa búsqueda de validación digital, estaríamos ante una rumiación de ideas negativas, que es un fenómeno distinto y que debería ser señal de alarma para buscar ayuda profesional.

Sin embargo, el sadfishing no siempre es fácil de identificar. La línea que separa una petición honesta de ayuda de una estrategia para captar atención es difusa, y juzgarla sin matices puede resultar injusto.

Una de las críticas más frecuentes al sadfishing es que banaliza problemas reales de salud mental y puede llegar a ser emocionalmente manipulador. Cuando la tristeza se publica de forma constante y sin intención de buscar ayuda profesional, el entorno digital puede transformarse en un escenario donde el sufrimiento se representa más de lo que se procesa. Como dijo Paris Hilton: "He visto el poder que tiene ser vulnerable y auténtica", evidenciando cómo la vulnerabilidad se ha convertido también en una herramienta de monetización

En realidad, este comportamiento ha existido toda la vida. Muchas veces lo hacemos en nuestras relaciones cercanas, especialmente nuestras parejas: contamos nuestras penas no necesariamente buscando validación, sino porque al verbalizarlas logramos que se diluyan un poco. Es un alivio momentáneo y natural del ser humano.

Por eso, cuando una persona persiste en ese tipo de sentimientos, se le recomienda buscar ayuda profesional, acudir a un terapeuta que pueda escucharla de manera especializada. Pero como la terapia tiene un costo, muchas personas prefieren contarlo "al aire": a las amigas, a la del salón de belleza, a quien les hace el cabello, etc.

Lo que ha cambiado es que ahora esto se hace en las redes sociales, muchas veces ante gente que ni siquiera nos conoce. Y aquí es donde el fenómeno toma una dimensión distinta: se convierte en un medio de generar atención que se traduce en likes, seguidores y, en algunos casos, hasta en dinero.

Esta monetización de las emociones es lo que desmitifica la autenticidad del sufrimiento compartido. Cuando la tristeza se convierte en contenido, cuando el dolor emocional puede generar ingresos o relevancia digital, se dificulta distinguir entre la expresión genuina y la performance calculada.

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.

sábado, 4 de julio de 2026

SALUD MENTAL LA MEJOR HERENCIA FAMILIAR: ICK - REPULSION INMEDIATA

Por Dra. Margarita Mendoza Burgos

 

En tiempos de relaciones fugaces y exposición emocional constante, un concepto se ha colado con fuerza en el vocabulario sentimental contemporáneo: el ick.

Popularizado en redes sociales, el término nombra ese momento preciso en el que la atracción por otra persona se evapora de manera repentina. Puede bastar un gesto insignificante, una frase fuera de lugar o una conducta inesperada. No hay discusiones ni traiciones de por medio: solo una sensación visceral de rechazo que, para quien la experimenta, parece irreversible.

El cambio es abrupto. En cuestión de segundos, el deseo se transforma en incomodidad. Según explican especialistas, estas reacciones suelen ser automáticas y están ligadas al sistema nervioso, especialmente cuando el vínculo comienza a adquirir cierta profundidad emocional. En ese contexto, el cuerpo puede activar mecanismos de protección —como el asco, la desconexión o la retirada del deseo— muchas veces asociados a experiencias previas de dolor o trauma. No se trata de una decisión consciente, sino de una forma de defensa frente a un peligro percibido.

Aunque el fenómeno no es nuevo, su visibilidad sí lo es. Las redes sociales han jugado un papel clave en su difusión. El ick se ha vuelto tan reconocible que incluso existen cuentas de Instagram dedicadas exclusivamente a recopilar testimonios de personas que relatan sus momentos de repulsión súbita. A partir de mensajes enviados por los usuarios, estos perfiles recrean escenas cotidianas en las que una relación potencial se desmorona por un mínimo detalle.

Esta exposición constante parece haber incrementado la sensibilidad e intolerancia frente a ciertas conductas. Algunos expertos hablan incluso de una especie de “hipocondría emocional digital”: cuanto más se nombra y se observa el fenómeno, más fácil resulta identificarlo y anticiparlo. En ese contexto, el ick puede convertirse en una profecía autocumplida y en una causa frecuente de ruptura, sobre todo cuando se explora únicamente desde su costado negativo.

Los datos respaldan su impacto. Un estudio reciente analizó la relación entre ciertos rasgos de personalidad y la probabilidad de experimentar el ick. La investigación encuestó a adultos solteros de entre 24 y 72 años, evaluando niveles de sensibilidad al asco, narcisismo y perfeccionismo. El resultado fue contundente: el 64 % de los participantes afirmó haber experimentado el ick al menos una vez. En promedio, lo habían sentido seis veces, aunque un caso extremo reportó hasta 300 episodios.

Si bien no siempre es un punto final inmediato, el ick se acerca peligrosamente a serlo. El estudio reveló que el 26 % de quienes lo experimentaron terminó la relación de forma instantánea, mientras que otro 42 % lo hizo más adelante. Solo una minoría logró continuar el vínculo pese a esa sensación inicial de rechazo.


 

Acerca de la Dra. Mendoza Burgos

www.dramendozaburgos.com

 

Titulaciones en Psiquiatría General y Psicología Médica, Psiquiatría infanto-juvenil, y Terapia de familia, obtenidas en la Universidad Complutense de Madrid, España.

 

Mi actividad profesional, desde 1,993, en El Salvador, se ha enfocado en dos direcciones fundamentales: una es el ejercicio de la profesión en mi clínica privada; y la segunda es la colaboración con los diferentes medios de comunicación nacionales, y en ocasiones también internacionales, con objeto de extender la conciencia de la necesidad de salud mental, y de apartarla de su tradicional estigma.

 

Fui la primera Psiquiatra infanto-juvenil y Terapeuta familiar acreditada en ejercer dichas especialidades en El Salvador.

 

Ocasionalmente he colaborado también con otras instituciones en sus programas, entre ellas, Ayúdame a Vivir, Ministerio de Educación, Hospital Benjamín Bloom, o Universidad de El Salvador. He sido también acreditada por la embajada de U.S.A. en El Salvador para la atención a su personal. Todo ello me hizo acreedora en 2007, de un Diploma de reconocimiento especial otorgado por la Honorable Asamblea Legislativa de El Salvador, por la labor realizada en el campo de la salud mental. Desde 2008 resido en Florida, Estados Unidos, donde compatibilizo mi actividad profesional con otras actividades.

 

La tecnología actual me ha permitido establecer métodos como video conferencia y teleconferencia, doy consulta a distancia a pacientes en diferentes partes del mundo, lo cual brinda la comodidad para mantener su terapia regularmente aunque esté de viaje. De igual manera permite a aquellos pacientes que viven en ciudades donde los servicios de terapeuta son demasiado altos acceder a ellos. Todo dentro de un ambiente de absoluta privacidad.

 

Trato de orientar cada vez más mi profesión hacia la prevención, y dentro de ello, a la asesoría sobre relaciones familiares y dirección y educación de los hijos, porque después de tantos años de experiencia profesional estoy cada vez más convencida de que el desenvolvimiento que cada persona tiene a lo largo de su vida está muy fuertemente condicionado por la educación que recibió y el ambiente que vivió en su familia de origen, desde que nació, hasta que se hizo adulto o se independizó, e incluso después. 

 

Estoy absolutamente convencida del rol fundamental que juega la familia en lo que cada persona es o va a ser en el futuro.