lunes, 22 de junio de 2015

Mi versión de lo que ocurrió en la historia un día como hoy 22 de junio

Compilado por Luis Montes Brito
Un día como hoy 22 de junio de 1688 en Basilea, Suiza es inventada la palabra Nostalgia por al aspirante a médico Johannes Hofer. Tomado de ABC de España. Hay muy pocas palabras que tengan una fecha de nacimiento, pero la nostalgia es una de ellas. Fue un día como hoy 22 de junio de 1688: el día en que Johannes Hofer, un joven de apenas diecinueve años, presentó su tesis preliminar en la Universidad de Basilea. Contra todo pronóstico, la nostalgia no la inventó un poeta, sino un médico. Aquel texto llevaba por título «Dissertatio medica de nostalgia oder Heimweh». Era la primera vez que aparecía aquel término de composición griega: «nóstos» hacía referencia al regreso; «álgos» al dolor. Este joven aspirante a doctor la utilizó para referirse a una enfermedad o una tristeza provocada por el desarraigo de la patria. La anécdota la cuenta el filósofo Diego S. Garrocho en «Sobre la nostalgia» (Alianza), su nuevo libro. «Con el paso del tiempo, el extraordinario éxito del neologismo sirvió para imprimir una nueva legitimidad a la nostalgia. La que originariamente fuera una enfermedad de la memoria de los soldados, comenzó a cobrar una cierta dignidad y llegó a gozar, incluso, de cierto prestigio», explica en el ensayo. De hecho, en 1787 William Falconer llegó a asociar la nostalgia con la calidad de un país. Él sostenía que era propia de los suizos, que gozaban de un gobierno «moderado, libre y feliz» «Según Falconer, para poder añorar la patria hacía falta que se dieran unas condiciones mínimas de buen gobierno en la nación de origen», recuerda Garrocho en su libro. Y más tarde, el 29 de agosto de 1806, C. Castelnau señaló en La Escuela de Medicina de Patrís que la nostalgia era una enfermedad de hombres honestos y sensibles. Sin embargo, Garrocho insiste en sus páginas que el término llegó tarde, pero la sensación ya estaba en los albores de la cultura europea: en la «Odisea» o, también, en Platón, que fundó su filosofía sobre un profundo sentimiento de añoranza de un mundo perfecto del que los hombres habíamos sido arrancados para habitar nuestros cuerpos en esta realidad imperfecta.
Un día como hoy 22 de Junio de 1938 en Puerto Rico, Luis Muñoz Marín funda el Partido Popular Democrático. El Partido Popular Democrático de Puerto Rico (PPD) es una entidad política existente en Puerto Rico fundada un día como hoy 22 de junio de 1938 por Luis Muñoz Marín. Un grupo de líderes del partido se han mantenido luchando tradicionalmente por defender y mantener la relación actual que existe entre Puerto Rico y Estados Unidos y que desde el año 1952 se le conoce como “Estado Libre Asociado” en Español, aunque el Congreso de Estados Unidos lo reconoce como Commonwealth of Puerto Rico. Otro grupo de líderes del partido es conocido como Autonomistas. Estos prefieren luchar por la soberanía del Estado Libre Asociado con el fin de terminar la relación actual eliminando la cláusula territorial, llevando a Puerto Rico hacia un pacto de asociación libre con los Estados Unidos que cumpla con lo estipulado en la "Carta Magna de la Descolonización" (Resolución 1514 de 1960) redactada por la Organización de las Naciones Unidas. Los miembros del Partido Popular Democrático son conocidos como populares. La pieza musical Jalda arriba es considerada el himno del partido, su emblema es el jíbaro puertorriqueño y su lema es Pan, Tierra y Libertad.
Un día como hoy 22 de Junio de 1940 Francia se rinde ante la Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial.  En Dunkerque, Francia, más de 300.000 soldados de los ejércitos británico y francés, en una desesperada acción, lograron escapar del cerco alemán, utilizando embarcaciones de todo tipo (barcos de guerra, yates de recreo, etc.), acosados por la Luftwaffe y los blindados. Las tropas británicas fueron repatriadas al Reino Unido, en tanto que los efectivos franceses se reintegraron a la lucha. La huida de Dunkerque permitió evitar el colapso del ejército británico, pero a costa de abandonar todo su material pesado(artillería, carros de combate, etc.) en las playas y dejar a Francia sola frente a los agresores. Las Ardenas. Simultáneamente (12 de mayo de 1940), más al sur, el general  Heinz Wilhem Guderian lograba franquear el bosque de las Ardenas, irrumpiendo con sus blindados en la llanura francesa, y rebasando por la espalda al ejército francés y la Línea Maginot. El primer ministro francés Paul Reynaud sustituyó al comandante en jefe francés Gamelin por Weygand. Pero el cambio no alteró el rumbo de las hostilidades. Ambos generales, de ideas anticuadas, fueron incapaces de adaptarse al nuevo y revolucionario tipo de guerra llevado a cabo por los alemanes. La derrota de Francia. Las tropas francesas fracasaron en un último intento de contener a los alemanes en la línea Somme-Aisne. El día 9 de junio el gobierno francés abandonó París, la declaraba "ciudad abierta" para evitar su destrucción, y se trasladaba a Burdeos. Un día después, Italia declaraba la guerra a Francia y Reino Unido. El gobierno francés firmó el armisticio el 22 de junio, en Rethondes cerca de Compiègne, en el mismo vagón de tren donde se había signado, el 11 de noviembre de 1918, la rendición alemana en la Primera Gran Guerra. El primer ministro británico, Winston Churchill, fracasó en su empeño de que Francia continuase la resistencia.  Por la delegación alemana asistieron, Hitler, Göring, Erich Raeder, Rudolf Hess, Von Ribbentrop, Walter von Brauchitsch y Wilhelm Keitel. Paul-Otto Schmidt fue el traductor de Hitler. Por la delegación francesa estuvieron presentes Charles Huntziger, Léon Noel, Maurice Le Luc, Jean Marie Joseph Bergeret  y Georges Parisot. Consecuencias de la derrota de Francia. La firma del armisticio reducía a Francia a durísimas condiciones: Tres quintas partes de territorio francés (el norte, incluyendo París) fueron ocupadas por los alemanes. El resto, incluyendo las colonias, quedó bajo un gobierno francés con capital en Vichy. El Ejército quedó reducido a 100.000 efectivos. Francia quedaba obligada a onerosas reparaciones de guerra. El gobierno de Vichy (pequeña ciudad del centro de Francia) fue presidido por el Mariscal Petain, antiguo héroe de la Primera Guerra mundial. El Régimen de Vichy” se caracterizó por su conservadurismo y autoritarismo. Colaboró en todo momento con los nazis que dirigirían el resto de Francia desde París. Tras la liberación del país, Petain y su gobierno fueron declarados traidores a Francia y juzgados como tales. Sin embargo, todos los franceses acataron los términos del armisticio. El General Charles De Gaulle galvanizó buena parte de los descontentos y lideró desde el exilio una activa resistencia, prosiguiendo la lucha contra la ocupación. Balance de la guerra hasta junio de 1940. Hasta junio de 1940, los éxitos alemanes habían sido apabullantes. Habían vencido en Polonia, Dinamarca, Noruega, Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Francia; además habían asestado un golpe importante a Reino Unido. Italia había entrado en guerra. Quedaba pendiente a Hitler la invasión de las Islas Británicas. El primer ministro británico Churchill expresó en el Parlamento Británico  sus temores.
Un día como hoy 22 de Junio de 1941 en la Operación Barbarroja, Alemania invade la Unión Soviética. Se llama así a la proyectada invasión a Rusia que a causa de su fracaso, marca el comienzo del fin de la expansión alemana. El invierno más crudo del siglo (40 grados bajo cero en Leningrado) atrapa a los atacantes en plena campaña. Esta se inicia en junio de 1941, sin declaración de guerra previa y en un rápido avance tácticamente similar al desarrollado en Polonia. El avance por el centro tiene como objetivo la ciudad de Moscú, y el del sur, alcanzar los campos petrolíferos del Caúcaso. El ejército soviético, mal armado, mal pertrechado y sobre todo, mal conducido a raíz de las “purgas” (Stalin hizo ejecutar a muchísimos oficiales en los que no tuvo confianza absoluta), permite los alemanes “embolsar” ejércitos rusos completos (en la gran bolsa de Kiev son tomados 665.000 prisioneros, muertos 300.000 rusos, capturados 3.500 cañones y 884 blindados). Un párrafo aparte merece el logro más extraordinario de los rusos. Para evitar que la industria pesada soviética cayera en manos alemanas, Stalin y sus consejeros idearon llevar todas las fábricas posibles del otro lado de los montes Urales. En un esfuerzo increíble, trabajando contra reloj, miles fábricas son desmanteladas hasta él último tornillo, subidas sus partes en camiones, vaciados los camiones en trenes y trasladados al este junto con sus operarios. Este esfuerzo posibilita la salvación de Rusia y su posterior contraofensiva. Hitler creía que la rapidez en la acción era imprescindible para evitar lo que consideraba una grave amenaza, es decir, que las «infrahumanas» razas eslavas llegasen a superar en número a los «arios». Mas allá de exterminar al «bolchevismo judío», la industria y la expansión alemanas necesitaban la mano de obra y los recursos de aquella extensa región. Ese fue ciertamente el principal objetivo de Hitler al lanzarse a la conquista de Noruega y de Francia en 1940, pero era fundamental neutralizar el frente oeste, plan que se vio sin embargo abortado al negarse Churchill a negociar la paz con Alemania después de la caída de Francia en 1940. La «Operación Barbarossa» (o Barbarroja)  se lanzó a las tres de la madrugada del 22 de junio de 1941. Abrió un frente de 2.000 kilómetros de longitud en el que combatieron 140 divisiones con un total de tres millones y medio de hombres. Las tropas alemanas se abrieron en abanico, hacia Leningrado, Moscú y Kiev y tomaron a Stalin desprevenido. No creía que los alemanes llegasen a atacar, por lo menos en aquellos momentos. Pero, una vez que Stalin no tuvo más remedio que reconocer su error, su reacción fue fulminante. El 3 de julio de 1941 llamó a su pueblo a «combatir sin piedad» en la «gran guerra patriótica». Fue una guerra total sin precedentes, con el concurso de todos los efectivos humanos y económicos. Incluso las mujeres fueron movilizadas, y 80.000 de ellas se integraron en unidades de combate del ejército soviético. La guerra no empezó bien para Stalin. A lo largo de 1941, el ejército alemán barrió el territorio soviético. Pero, a medida que se retiraban, las tropas soviéticas pusieron en práctica la táctica de «tierra quemada», destruyendo las casas, los depósitos de combustible y las fincas. En los frentes, el Ejército Rojo sufrió una carnicería y los millones de soldados soviéticos que cayeron prisioneros fueron tratados con suma brutalidad. No eran considerados «compañeros de armas» sino «inútiles bocas que alimentar». Los mataban sobre el terreno y, quienes sobrevivían, morían de hambre, a causa de extenuantes trabajos forzosos o víctimas de enfermedades mortales como el tifus, entre tres y cuatro millones de prisioneros soviéticos murieron en cautividad. Para mayor ensañamiento, las tropas alemanas no sólo se cebaron en los militares sino también en los civiles. En la población ucraniana de Kerch los nazis asesinaron a 170.000 civiles. De los 25 millones de soviéticos que murieron, la mitad fueron civiles. Para poder seguir avanzando, las tropas alemanas tenían que subsistir con lo que saqueasen. De ahí que los campesinos fuesen quienes más sufrieron. Ciudades enteras fueron arrasadas y las mujeres y los niños asesinados en masa. Una orden del alto mando militar alemán, del 6 de junio de 1941, disponía que los soldados fusilasen a todos los militares del Ejército Rojo y a todos los judíos. Gran parte de las matanzas las llevaron a cabo unidades especiales de las SS alemanas, llamadas Einsatzgruppen. Estos miembros de las SS y de las unidades de la policía, ayudados en muchos casos por soldados del ejército regular, mataron cruelmente a los comunistas y, sobre todo, a los judíos fuera de las líneas del frente. Los antisemitas locales fueron alentados a organizar matanzas en sus poblaciones. Inicialmente, las víctimas eran apaleadas hasta la muerte o fusiladas en masa junto a fosas comunes, pero en la primavera de 1942 fueron gaseadas en las cámaras de los campos de exterminio. El gas era considerado un medio más eficiente de asesinar a gran número de personas, aparte de que a los perpetradores les resultaba psicológicamente más fácil. No obstante, de manera gradual, las tropas soviéticas empezaron a darle la vuelta a la situación. La brutalidad alemana, unida al fortalecimiento del sentimiento nacionalista y a la reorganización del Ejército Rojo, empezó a surtir efecto. En términos militares, las batallas más decisivas tuvieron lugar en Leningrado, Moscú, Stalingrado y Kursk. La campaña de Leningrado fue muy larga pero Hitler estaba resuelto a conquistar la ciudad porque la consideraba la «cuna del bolchevismo».
Un día como hoy 22 de Junio de 1986 en el Mundial de Fútbol de México, el jugador Diego Maradona hace un gol con la mano (acto que se llamará humorísticamente «la Mano de Dios») contra la selección británica. Posteriormente, y durante el mismo partido, realiza el Gol del siglo, considerado el mejor gol de la historia. El partido más trascendente en la carrera futbolística de Diego Maradona se disputó un día como hoy 22 de junio de 1986, bajo un sol hiriente en el mediodía mexicano cuatro años y ocho días después del enfrentamiento argentino ante los ingleses en la guerra por las Islas Malvinas. Maradona subió en esa jornada a un pedestal reservado para un puñado de ídolos populares argentinos y no bajó nunca más. El pibe de oro estaba cerca de cumplir los 26 años, llevaba casi diez como profesional y le quedaba cuerda todavía para once temporadas más de regates y polémicas. Ese día quedó trazada la línea entre el antes y el después en su carrera. Cuando se jugaban 51 minutos de un partido de cuartos de final en ese Mundial de México, Maradona no encontró mejor manera de superar en un salto al gigante portero inglés Peter Shilton que estirar su brazo izquierdo para darle un puñetazo al balón. Gol. ¿Gol? Sí, gol. Porque el árbitro tunecino Alí Bennaceur señaló el centro el campo y se mantuvo firme en su decisión pese a las protestas de los jugadores dirigidos por Bobby Robson, y pese a estar evidentemente algo aturdido y desorientado. Hubo sorpresa, confusión. Delirio en un sector del estadio colmado por 114.000 personas e indignación en otros. Aquel gol ilícito quedó lacrado como una muestra inigualable de la colección de transgresiones de una personalidad del deporte que ha desatado por igual idolatría y rechazo. "Cuando pienso en Inglaterra, no puedo sacarme de la cabeza a los pibes que murieron en la guerra de las Malvinas", había dicho Diego días antes del aquel encuentro. Horas después del partido, cuando el asunto ponía rojos de bronca a los ingleses y a los defensores del "fair play", Maradona dijo que había marcado el tanto "con la mano de Dios". 
Pero cuatro minutos después de aquel hecho insólito, Diego mostró al mundo indignado su obra cumbre. El gol más bello en la historia de los Mundiales. La jugada duró 10 segundos, en los que Maradona recorrió 60 metros con el balón dominado, eludió a seis jugadores ingleses y lo tocó suavemente ante la salida de Shilton. No han sido pocos los que aseguraron que aquel gol blanqueaba el anterior. "Sufrí el gol más bonito que a uno le pueden hacer. Hasta lo sufrí como amante del gol que soy, porque debe ser el mejor de la historia de los Mundiales", dijo al día siguiente el goleador inglés Gary Lineker. "Hice toda la jugada para pasarte la pelota, pero me encerraron y no tuve otra alternativa que seguir", comentó Maradona a Jorge Valdano en el vestuario. "No lo puedo creer", atinó a decir éste. "Hizo todo lo que hizo y además pudo ver que yo iba por la izquierda del ataque. No lo puedo creer", se indignó en su alegría el propio Valdano. Antes de aquel partido inolvidable, había brillado en el debut frente a Corea del Sur, en el que sufrió la violencia de los rivales como en ningún otro juego del Mundial y en el choque frente a Italia, en el cual convirtió su primer tanto. Maradona decoró su faena en aquel Mundial con dos goles a Bélgica en las semifinales -para muchos aquella actuación fue aún mejor que la de Inglaterra, pero ya sin el rival más odiado- y con otra genialidad en la final ante Alemania. En esa ocasión el jugador símbolo del fútbol de Argentina midió magistralmente el espacio y la situación para meter un pase antológico a Jorge Burruchaga, también en el Azteca, cuando el partido estaba igualado 2-2 y faltaba muy poco para el pitido final del árbitro brasileño Romualdo Arpi Filho. "Burru" tocó la pelota con clase, el guardameta Schumacher quedó desairado, el resultado quedaba consagrado con un 3-2 para el equipo albiceleste y minutos después Maradona alzó la segunda Copa del Mundo lograda por los argentinos en la historia. Hoy todo el país se acuerda de Diego besando esa copa. Y lo añora. Como añora a Maradona, años después de su retiro. 
 Un día como hoy 22 de Junio de 2010 comienza el Partido Mahut-Isner de Wimbledon 2010, que será conocido como el partido de tenis más largo del mundo, tanto en duración (11 horas y 5 minutos) como en número de juegos (183). ohn Isner entrará en la historia como el ganador del partido de todos los récords. El estadounidense se impuso a Nicolas Mahut en un choque que duró once horas, en las que se pudieron disfrutar de 183 juegos, 980 puntos, 215 saques directos, 490 goles ganadores... y sólo tres breaks. Después de que su imagen diera el miércoles la vuelta al mundo, John Isner y Nicolas Mahut acapararon este jueves gran parte de los focos mediáticos. El estadounidense y el francés debían acabar el partido más largo de la historia de este deporte. Salieron escoltados de los vestuarios como si se trataran de los dos últimos campeones del torneo y entraron en la modesta Pista 18 con gradas de apenas tres pisos bajo una sonora ovación del respetable. Tras un breve peloteo, comenzó el partido con un parcial de 59-59 en el marcador del quinto set y 9:54 horas en el reloj del tiempo consumido. Finalmente fue Isner quien logró una victoria que pasará a los anales de la historia de este deporte. Un partido de la primera ronda de Wimbledon que se ha convertido en 'el partido de los récords'. Isner se impuso a Mahut por un marcador global de 4-6, 6-3, 7-6(7), 6-7(3) y 70-68 tras once horas y cinco minutos de juego. Nadie quiso perderse el encuentro del siglo y por ello las gradas están abarrotas. Entre ellas, John McEnroe no pierde detalle de lo que hace su compatriota en pista. En cuanto al área de prensa es reseñable que hubo más medios que en la Central, donde a la vez juegan Caroline Wozniacki y Kai-Chen Chang. El partido se reanudó con Isner al servicio y cometiendo una doble falta, algo que no alteró su juego ya que en ese mismo juego 'inicial' consiguió su saque directo número 100. A partir de ahí, fue Mahut quien pareció más fresco físicamente, pero ninguno de los dos dieron su brazo a torcer. Parecía que el partido no se iba a consumir nunca, pues la paciencia de los presentes quedó colmada en la jornada de ayer. Fue finalmente en el juego 183 del partido cuando Isner aprovechó un error del francés en la red para lograr el punto de la victoria. Los dos se saludaron en la red a sabiendas de que habían entrado la historia del Tenis. Pero sólo el nombre de John isner quedará grabado a fuego en la memoria de quien ha podido ver este partido histórico.
Un día como hoy 22 de Junio de 2012 en Paraguay, el Senado realiza un juicio político al presidente Fernando Lugo, al cual terminan destituyendo de su cargo.  Fernando Lugo, el ex obispo de izquierdas que acabó en 2008 con 61 años de gobierno del Partido Colorado en Paraguay, ha sido destituido este viernes por el Senado mediante un juicio político. Mientras en el exterior del Congreso miles de seguidores de Lugo coreaban “el pueblo unido jamás será vencido”, a las cinco y media de la tarde (seis horas más en la España peninsular), 39 senadores han votado a favor de la destitución, cuatro en contra y dos se han ausentado. El expresidente ha comparecido poco después ante las cámaras. "Es la historia paraguaya sin democracia la que ha sido herida profundamente. Espero que sus ejecutores tengan presente la gravedad de sus hechos", ha declarado, para luego agregar: "Esta noche salgo por la puerta más grande de la patria: por la puerta del corazón de mis compatriotas". Es Federico Franco, un médico de familia conservadora perteneciente al partido Liberal, el que sustituirá a Lugo como presidente. "Dios y el destino quiso que asuma la Presidencia de la República", ha afirmado al jurar el cargo. En una rueda de prensa posterior, Franco ha tratado de zanjar la polémica: "Acá no hay golpe". El presidente interino ha admitido que su situación "no es fácil" y que "hay inconvenientes con la comunidad internacional", pero ha defendido la legalidad del "juicio político" que supuso ayer la destitución de Fernando Lugo y su toma del poder. "No hay quiebra institucional. Es una situación legal que la Constitución y las leyes de mi país permite para hacer un cambio cuando la situación se produce inviable", ha sostenido. El origen de la crisis política fue la matanza de seis policías y once campesinos que se produjo el 15 de junio en el norte del país tras la ocupación de una finca por cientos de campesinos. Tras esa matanza, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), con el que gobernaba Lugo en coalición, le retiró su apoyo el jueves y se unió a su eterno contrincante, el Partido Colorado, para provocar un juicio político contra el presidente. Este proceso está contemplado en la Constitución vigente desde 1992. “Es legal pero no es legítimo”, comentaba uno de los partidarios de Lugo.  “Se hizo lo que se tenía que hacer”, declaraba un senador de derechas tras la destitución. El Congreso paraguayo ha desoído a los ministros de Exteriores de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que se había desplazado a Asunción y a su secretario general, Alí Rodríguez, quien ha leído un comunicado en le que se oponían al proceso. Los líderes de Brasil, Venezuela y Ecuador, entre otros, se han pronunciado en contra de la sentencia. Argentina incluso ha calificado el proceso contra Lugo de "golpe de Estado". Por su parte, el Gobierno español se ha limitado hoy a emitir un comunicado en el que se muestra a favor del "pleno respeto a la institucionalidad democrática y el estado de derecho" en Paraguay, y manifiesta su confianza en que el país "logre encauzar la actual crisis política". El presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya, Claudio Giménez, y otras autoridades eclesiásticas del país habían solicitado al antiguo obispo Lugo que renunciara antes de que se emitiera ningún veredicto “para preservar la paz y evitar que haya más violencia y más muerte”. Pero Lugo rechazó la propuesta y denunció en el canal venezolano Telesur que estaba sufriendo un golpe de Estado exprés”. Hasta el último momento los colaboradores intentaron negociar con senadores liberales para revertir el resultado de la votación. Los abogados de Lugo presentaron un recurso de inconstitucionalidad ante la máxima instancia judicial del país para retrasar el proceso. Pero todos los intentos estaban abocados al fracaso. A la plaza del Congreso seguía llegando gente a un ritmo muy lento. A mediodía apenas sumarían unas 2.000 personas. Por la noche, rebasaban los 5.000. “Esto de que vengan campesinos de todo el país a la capital no ha ocurrido nunca. A ellos les cuesta mucho venir, son gente muy pobre y no tienen tampoco recursos logísticos”, explicaba un periodista del diario Última Hora. Para quienes se iban congregando en la plaza, la cosa estaba clara: a un lado estaba Fernando Lugo, con todos sus defectos, y al otro los grandes oligarcas que siempre gobernaron el país, junto a la Iglesia y al 95% de los medios de comunicación. El chófer Héctor Díaz, de 47 años, decía: “Si al presidente de la república le hacen esto, ¿qué puedo esperar que me hagan a mí?”. A su lado, el sociólogo y colaborador del Gobierno José Carlos Rodríguez llevaba en el bolsillo una copia subrayada del libelo que con la firma de 76 diputados se presentó el jueves en el Senado contra Lugo: “Mire, mire, lo que pone aquí: ‘(…) Ha quedado por demás demostrado la falta de voluntad del Gobierno para combatir al Ejército del Pueblo Paraguayo, que se ha convertido, al amparo y con la complicidad del Gobierno, en el azote de los ciudadanos de los departamentos de Concepción y San Pedro’. Si eso fuese cierto, valdría para mandar a la cárcel a cualquier presidente inmediatamente”. A Lugo solo le restaban nueve meses para concluir su mandato de cinco años como presidente de Paraguay. Entonces, ¿por qué provocar su destitución ahora? “La clave son las elecciones de 2013”, indica el funcionario Bernabé Pencuyo, de 60 años, quien también acudió a la plaza para apoyar a Lugo. “Provocando su destitución, algunos candidatos presidenciales del Partido Colorado y otros liberales se garantizan que Lugo no actuará en contra de ellos como presidente durante la campaña electoral”.

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