domingo, 4 de diciembre de 2011

Llegó la Navidad

Por Waldemar Serrano
Las temporadas del año en la inmensa mayoría del tiempo comienzan con algún cambio climático reflejado en la naturaleza. La única época la cual no solo se nota en el cambio de clima, sino en la personalidad de las personas, es cuando llega la Navidad. La misma llega cada año a principios de la semana de Thanks Giving.

También es el indicativo, no solo que se va a comer mucho, festejar, compartir, regalar y hasta viajar, sino que es la época en donde los sentimientos afloran, las bondades se vuelven la orden del día y el dar es una forma de respirar.

La Navidad en algunas partes del mundo es simplemente una celebración y una excusa para comercializar y regalar. Pero el verdadero significado de la navidad está en los rostros de alegría de los niños cuando se levantan en la madrugada –es la única vez en el año que lo hacen- y ven los regalos en el árbol.

A su vez, es la única época en donde se toma de excusa que estamos de fiestas para hacer actos bondadosos, que en otra época no se darían.

La Navidad nos trae entre otras cosas, el compartir con los seres que uno más quiere y aprecia. También nos da la oportunidad de cerrar ciclos, de analizar como estuvo el año, llenos de grandes aventuras, interminables emociones y de nuevas lecciones de vida de las cuales fuimos protagonistas algunos casos en nuestro caminar.

Las canciones son diferentes, la alegría permea en cada esquina, la mente se transforma, y se siente un aire diferente, más cálido –aunque hace frio-, la alegría se resalta y se agranda a niveles insospechados.

La Navidad nos brinda la oportunidad de sacar a pasear nuestra humanidad, sin juicio, sin colores, nos brinda la oportunidad de soltar nuestras emociones y de ser más flexibles, ver las cosas desde otro punto de vista, ya que nos ablanda el corazón.

La navidad es un gran momento para reflexionar y hacer una introspección profunda de los eventos del año. A su vez, comenzamos a planificar y hacer las predicciones del próximo año.

Pero sobre todo nos da la oportunidad de volver a ser niños, de vivir y revivir esas emociones por medio de nuestros hijos, sobrinos, ahijados, vecinos o primos.

La alegría que uno siente, las emociones que pasan por las venas, la sonrisa de oreja a oreja, el jugar sin parar, el de correr sin saber un rumbo, el de vivir el momento, ya que más nada existe, el de disfrutar el momento. A su vez nos da la oportunidad de sacar un tiempo para agradecer todo lo que tenemos y lo que no nos hace falta, la salud, la abundancia, la familia, las amistades, el trabajo, en fin, una oportunidad única de ver, sentir y agradecer.

Esta es la mejor época del año, ya que nos convertimos en lo que somos, seres amorosos, generosos, comprensivos, dadivosos, en fin, solo le queremos dejar con algo, ¡FELIZ NAVIDAD!


Waldemar Serrano-Burgos, CEC, es Life Coach Internacional Certificado, que trabaja en los mercados de Estados Unidos, Puerto Rico y República Dominicana. Visite su página web
www.waldemarserrano.com, sígalo en www.twitter.com/wserranob o para contrataciones comuníquese al 305.814.0171.

3 comentarios:

  1. El real y profundo sentido de la Navidad:
    La gente lo festeja a travez de los siglos y muchas son las veces en que se confunden los motivos de este nacimiento. La necesidad imperiosa de poner una mesa, llena de comidas y reunirse toda la familia. La necesidad de festejar con sidra, espumantes,champan, y mas comidas, hasta la gula. El real mensaje de navidad queda opacado.
    El nacimiento del niño tal, vino al mundo en medio de la peor de las carencias. Jesus no vino al mundo dentro de un hospital, maternidad, o sala de partos. O siquiera sobre una humilde cama. El niño vino a este mundo en medio de un pesebre, acompañado de animales mansos que entendian que alguien estaba pariendo. No habia aire acondicionado ni medidas basicas de higiene.
    De seguro que Maria no festejo el nacimiento ni con sidra ni con pan dulce, y su hijo el redentor de este mundo no tenia ni derecho a un chupete, mamadera, cunita o biberon. Tampoco a tener un sonajero, un ajuar, un cochecito o juguetes. Fue un bebe totalmente carenciado, pero con pobres padres bien presentes.
    Las verdaderas Navidades deberian de festejarse en reflexion y en solitud, haciendo cada uno una inspeccion interior de quienes realmente somos y en que estado de humanidad hacemos nuestra vida. Tomar estado de conciencia de lo que nos rodea y de lo que nos perdemos a diario de observar. Las comilonas y todas las fiestas mas todas las reuniones son superfluas si no hacemos esta revision. Cuando hemos tratado de llegar a ser amigos intimos de nosotros mismos? teniendo tantos amigos circunstanciales que todo lo son y llegado el momento nada lo son.- Los arbolitos, los globos, los adornos, la musica, los cuetes, los mil ruidos son todos detalles irrelevantes, si en este nacimiento, que cada año es como renovar el nuestro; no recibimos esa luz, esa iluminacion interna de comprension, de compasion hacia nuestros hermanos, de tener sentimientos de nobleza y de altura, de responsabilidad, palpando asi nuestra verdadera razon de ser y la real escencia de nuestra humanidad.

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  2. https://yalose.net/mercados-medievales-donde-de-verdad-se-respira-la-navidad/

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