sábado, 9 de marzo de 2013

Yoani Sánchez habla de su visión acerca del mundo, de Cuba y de Chávez desde una óptica fuera de la isla


Tomado de La Voz de América

Yoani Sánchez habla con la VOA de Chávez, Cuba y la web

Por Juan  Moreno Romero-Burgos

La creadora del blog ‘Generación Y’, Yoani Sánchez, visitó Burgos para participar del tercer Congreso Iberoamericano sobre Redes Sociales, iRedes, y allí conversó  sobre sus peripecias para enviar mensajes, ‘surfear’ la web y exponer las condiciones de la isla con una internet que solo llega al tres por ciento de los usuarios locales.

Esta es la entrevista que concedió a Juan Moreno Romero de la Voz de América, junto a otros periodistas.

Periodista: ¿Cómo piensa que va a afectar a Cuba la muerte Hugo Chávez?

Yoani Sánchez: La muerte de Hugo Chávez era una noticia que se esperaba desde hace tiempo. Los cubanos están divididos entre dos sensaciones. La gente sabe del amplísimo subsidio que viene de Venezuela, y que soporta al régimen y a la economía familiar. La gente asocia eso a corte eléctricos colapso de transportes... desabastecimiento. Se piensa en un nuevo período especial y esto preocupa.

Pero por otro lado hay una sensación de que cuando el gobierno cubano se dé de bruces con el hecho de que ya no hay subsidio, puede ser que se abran económicamente. Que flexibilicen, permitan mayores licencias por cuenta propia, la inversión extranjera, quizás incluso permitan a los exiliados invertir. Hay una sensación de que esto puede ser una variable que catalice el cambio, ese es el dilema nacional ahora mismo.

 
Por otra parte pienso que un sistema tan personalista, hecho a la imagen y semejanza de un hombre no puede sobrevivir a su muerte. Se puede demorar un poco más, puede haber intentos de utilizar todo este luto en aras de hacer crecer la efervescencia revolucionaria, pero un sistema personalista no puede sobrevivir sin su cabeza. Pienso que terminará.

Periodista: Después de 10 años sale y se reencuentra con el exterior, ¿cómo ha encontrado a América Latina y a Europa?

Yoani Sánchez: En los países en los que he estado, en Brasil por ejemplo, me impresionó mucho el sentido de prosperidad. Amén de todos los problemas, de las luces y de las sombras, había una sensación de que el futuro va a ser mejor. Eso me gustó porque en Cuba llevamos décadas pensando que el mañana puede ser más sombrío, hay una sensación de zozobra con el futuro. En el caso de la Vieja Europa, yo la he encontrado muy joven.
 
Periodista: En su blog ha dicho lo que más le ha llamado la atención es que nadie le prohíbe cosas. Ahora que lleva unos días viajando ¿cómo lo está viviendo?
 
Yoani Sánchez: Más que un viaje espacial es un viaje en el tiempo, no es un viaje tanto de kilómetros como de años. Como decía en mi blog, Generación Y, es un poco esa sensación de esperar a que alguien venga a regañarte. En Cuba es común que siempre algo esté prohibido, alguien aparece y te dice que no puedes hacer fotos, por aquí no puedes caminar, o no puedes hacer eso.

Periodista: ¿Pueden las redes sociales contribuir a que haya cambios políticos en Cuba como lo han hecho en otros países?
 
Yoani Sánchez: Pienso que sí, pero quizás no en la medida en que sucedió en África del Norte. Allí había un contacto mucho mayor con la tecnología. En Cuba eso no sería posible porque estamos todavía a un nivel muy embrionario. Aunque el gobierno diga que un veinte por ciento de la gente está conectada a Internet, lo cierto es que la conectividad es del tres por ciento. Pero sin lugar a dudas, aunque no sea al nivel de otras naciones va a incidir, va a ayudar a catalizar ciertos procesos democratizadores.
 
Periodista: ¿Cómo considera el papel que usted está jugando? Es muy conocida a nivel internacional, pero no en tu propio país.
 
Yoani Sánchez: Mi objetivo al escribir mi blog no es la fama, la fama es un efecto colateral. Las personas que me conocen de cerca saben que soy una persona con mucha tendencia al intimismo, que la fama son los clavos de mi cruz.
Cuando ando por las calles hay mucha gente que me conoce, pero el hecho de que se me conozca más fuera de Cuba, es un símbolo del monopolio informativo. Un monopolio que se está rompiendo porque la propia información que sale al exterior rebota al interior a través de exiliados o emigrantes que llaman por teléfono y mandan mensajes de texto.
 
Periodista: El régimen ha usado su salida para demostrar que la nueva ley migratoria funciona, ¿se siente utilizada?
 
Yoani Sánchez: Están trabajando con herramientas muy del siglo XX, creen que pueden controlar determinadas acciones, pero no es así porque no manejan los métodos modernos. En Brasil, la embajada cubana estuvo intentando generar un rechazo hacia mí, y el resultado final fue una enorme solidaridad, y una amplificación de la visita.
 
Si me dejaron salir para dar esa impresión, tienen que saber que voy a hablar frente a los micrófonos todo lo que pienso, por lo tanto el coste político va a ser alto. Esto no solo ocurre conmigo, sino también con muchos otros disidentes políticos que están saliendo.
 
Periodista: ¿En Cuba tiene contactos con la Sección de Intereses, les facilitan material? Una de las acusaciones que les hacen es que son agentes dobles.

Yoani Sánchez: Desde que yo era niña, se ha intentado afiliar a toda persona que va en contra de la propaganda oficial con EE.UU.

No tengo más contacto con la oficina de intereses que las cuatro veces que he ido a solicitar cuatro visas. La primera vez me encontré con Omara Portuondo, la segunda con Pablo Milanés y la tercera con secretario personal de Mariela Castro. ¿No les preguntan a ellos si tienen relaciones con la oficina?
 
Si el gobierno cubano tiene algún problema en que interactúe con la población, lo mejor sería no darles permisos para estar en Cuba. Por cierto, hace dos semanas Raúl Castro recibió a dos senadores estadounidenses y nadie la ha acusado de nada. En general no hay un sentimiento antiamericano en la gente, la propaganda oficial es otra cosa. Muchos cubanos llegan a fin de mes por las remesas que mandan sus parientes de la Florida.
 
Periodista: ¿Ha leído la entrevista a Ángel Carromero en el Washington Post? Asegura que en el siniestro en el que murieron Oswaldo Payá y Harold Cepero les embistió un automóvil por detrás.
 
Yoani Sánchez: Los cubanos hemos esperado meses por respuestas sobre lo que ocurrió ese 22 de julio. No solamente la familia y el sector opositor, también los cubanos en general y la opinión pública internacional.
 
Ahora empiezan a salir los retazos, las partes del relato. He leído esas declaraciones y me parece que se abre una gran pregunta: si se va a llevar a cabo una investigación independiente. Al no haber separación de poderes, todo lo que tiene que ver con los tribunales está íntimamente ligado a la política, a la ideología.
 
Periodista: ¿Usted se siente segura?, ¿se está sintiendo segura durante este viaje?
 
Yoani Sánchez: Cuando uno vive bajo un totalitarismo que puede destruirte así (chasquea los dedos), yo creo que lo mejor es no dejarse paralizar. Yo intento despertarme cada mañana y hacer lo que hago. Cuando me despedí de mi familia yo les dije: no se preocupen, me voy en paz. Quiero vivir 160 años pero si termina mañana mismo, he hecho lo que quería.
 
Periodista: Hay unas declaraciones suyas en las que critica la política estadounidense sobre el embargo que han causado cierto revuelo.
 
Yoani Sánchez: Mi posición sobre el embargo es sobre todo la conciencia de que el gobierno lo utiliza como una cortina de humo para tapar los grandes temas nacionales. En el conflicto cubano el David es el pueblo y el Goliat es el gobierno.

Pero la propaganda quiere hacernos creer que el Goliat es Estados Unidos, creando la sensación de plaza sitiada en la que como dijo Loyola, disentir es traicionar. Este es el principal motivo por el que estoy en contra del embargo, porque se utiliza como argumento.
 
Periodista: Antes ha dicho que en Venezuela la situación va a cambiar porque un régimen personalista no puede trascender a la muerte de su líder ¿Esto también se le puede aplicar a Cuba?
 
Yoani Sánchez: Sí, pero en Cuba el epicentro, la persona ha cambiado. Ahora todo gira en torno a Raúl. Miguel Díaz-Canel no tiene poder real. Puede acabar siendo un gran reformista, quién sabe, pero por el momento parece una persona de continuidad. Yo creo que el sistema no va a sobrevivir, pero no vamos a tener un día del cambio, sino que un día vamos a mirar atrás y vamos a decir: ¡Uff!, cambió.

Participaron en esta entrevista, Juan Moreno Romero de la Voz de América, Belén de Juan de ‘Muy Interesante’ e Ignacio Uría de ‘Nuestro Tiempo’.

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